El Barcelona de Tito Vilanova: Xavi, Cesc e Iniesta (Parte 2)

Es complicado imaginar un trabajo con más presión que el que asumió Vilanova el último verano. Por más que el entorno aparente paciencia, la sombra de los cuatro años de Pep estará siempre ahí y es difícil, por no decir imposible, que esta nueva era no se resienta en comparación.

Tito tiene enfrente desafios no más complicados, pero si completamente diferentes que los que, con tanta maestría, logró superar Pep en su primer año. Vilanova no tiene que armar un equipo, sino mantenerlo y quizás, adaptarlo un poco a su entorno actual. En pocas palabras: Darle un update.

El antes asistente ha acometido esta labor con una valentía sorprendente. En ningún momento ha dudado de sus decisiones y desde el primer minuto se ha notado su huella en el equipo. También cabe decir que los aspectos analizados aquí probablemente sean modificados a lo largo de la temporada. Ningún club empieza y termina el año con la misma idea y los planteamientos en las jornadas iniciales muchas veces están sujetos al pobre estado físico de los jugadores. Aún así vale la pena detallar lo que ha sido este nuevo F.C. Barcelona en sus primeros partidos. Empecemos.

El Camp Nou recuperó las bandas.

4-2-2-2 Vilanova entra en escena.

Como ya mencionamos en la anterior entrada, el ‘Messisistema’ había quedado obsoleto. El Barcelona se topaba cada partido con una pared en el carril central y era incapaz de exteriorizar su juego. Como era de esperarse, ese es el primer aspecto en donde Vilanova hizo ajustes. El Barça volvía tres años después a jugar con extremos muy abiertos. Pedro (ahora en excelente estado de forma),Tello o Alexis eran ubicados al lado de las lineas de banda, activando esas zonas por primera vez desde el triplete. De esta forma, su marcador ya no podía “ignorarlos”, ya que ambos tenían libertad para llegar a linea de fondo y centrar. (Ejemplo: el cuarto gol ante la Real Sociedad) Además, el fichaje de Jordi Alba, un lateral izquierdo mucho más ofensivo que los usados en la etapa anterior, no hacía más que cimentar esta idea. Los laterales rivales pasaban de no tener nunca una marca fija asignada, a tener que enfrentarse constantemente a un 2 contra 1.

Tito, además, ordenó a los extremos a asumir una posición mucho más adelantada y “estirar” a la linea defensiva rival hacia atrás. De esta forma se intentó darle más espacio a la linea media azulgrana, zona del campo donde las diferencias de este Barcelona con el anterior son más reconocibles

Como todos sabemos, el esquema base de Guardiola hasta su cambio en el último año fue un 4-3-3, con un mediocentro y dos interiores en la zona media. En el partido ante la Real Sociedad se pudo observar de inmediato que el equipo ahora se paraba en un  claro 4-2-2-2 a la hora de atacar, formando un cuadrado en el centro del campo con Xavi y Busquets en la base y Messi e Iniesta más adelantados. Este movimiento, que también fue repetido en los partidos posteriores, intenta dar solución al mismo tiempo a varios problemas, veámoslos uno a uno:

Extremos abiertos. Xavi en la base, Busquets un escalón más arriba.

Al contrario de lo que hizo Pep, Vilanova intenta solucionar el declive de Xavi retrasándolo hasta la base de la jugada, considera que lo único que ha perdido el ‘6’ en los últimos años es velocidad en el movimiento y que su excelente lectura del campo se mantiene intacta. De esta forma, al poner a Hernández de mediocentro, el Barça garantiza una mejor salida de balón que antes y si bien una pérdida del esferico en esta zona comprometería bastante a la defensa, el hecho de jugar tan restrasado aleja a Xavi de la presión rival y le brinda segundos extra para pensar y actuar de la mejor forma posible. Además de esto, el comportamiento de su compañero en el doble pivote también se ha visto modificado. Al comenzar cada jugada podemos observar que Busquets, liberado de la tarea de dar el primer pase, suele colocarse un escalón por delante del de Terrassa, ofreciendose como opción más cercana para continuar la posesión y desplegar el ataque. Luego, una vez que el balón ha superado su posición, vuelve a su habitual tarea de brindar apoyos por detrás a los interiores, que ahora más que nunca son los encargados de marcar la diferencia en cada partido.

A lo largo de los últimos años pudimos observar que Messi bajaba cada vez más a participar de la circulación de la pelota. No eran pocos los partidos donde, ante las dificultades del Barça para superar la presión rival, Guardiola mandaba al argentino a actuar como un mediocampista más para sumarle fluidez al juego blaugrana. El ’10’ por supuesto rendía y Vilanova, pensando en eso, ha decidido suplir con el argentino el vacio creado por el movimiento de Xavi, retrasándolo unos metros y colocándolo de interior. Con esto, el rosarino ha pasado de ser el jugador diferencial del equipo a ser el jugador contextual. Antes era el encargado de crear la ventaja final, ahora todas las jugadas pasan por él, que dicta cuando el equipo acelera o cuando se hace la pausa en cada ataque blaugrana. A su lado se encuentra el que tras él es el jugador con más talento de la plantilla, Andrés Iniesta. El de Fuentealbilla ya no tiene un rol secundario sino que es el segundo componente más importante del esquema, cosa más que merecida viendo su brutal evolución en los últimos años. El ‘8’, desde su perfil izquierdo, es el encargado de conectar la base de la jugada con la linea ofensiva y así permitir al Barça plantarse en 3/4 de campo. El equipo respira a través de Iniesta que, con total libertad de movimiento, le ofrece constantes lineas de pase a sus compañeros. Si el conjunto blaugrana logra dominar, Andrés debería ser el que más balones toque.

A la misma altura.

Pero como todo esquema, este también tiene debilidades y la gran mayoría fueron desnudadas por el Real Madrid en la primera mitad del partido de vuelta de la Supercopa. El equipo de Mourinho conocía desde un principio la nueva posición de Xavi y lo fue a buscar con una presión alta que comprometió seriamente la salida de balón blaugrana. Las perdidas se sucedían y el Barça no podía hilar jugada alguna. Además, las pocas veces que conseguían superar la presión merengue y plantarse en fase ofensiva más problemas serios salieron a la luz: el cambiar a Xavi por Messi hace que la posesión blaugrana sea más vértical, el Barça arriesga el balón mucho más que antes y por consiguiente también lo pierde más seguido. Esto afecta profundamente a una linea defensiva que, acostumbrada a estar siempre en superioridad numérica por tener al rival completamente replegado, no sabe correr hacia atrás. Así se explica el terrible daño que cada balón largo del Madrid hacía a las espaldas de Mascherano y Piqué. Por otra parte el equipo todavía no ha terminado de olvidar el ‘Messisistema’ y los extremos tienden a buscar al argentino, a pesar de tener el carril externo completamente libre. Un ejemplo perfecto de esto es la jugada del segundo gol madridista: el Barcelona sale de la presión y encuentra a Pedro en una banda, Alba inmediatamente le pasa por atrás y crea el dos contra uno. La posibilidad de desborde externo es clara, pero el ’17’ opta por buscar a un Messi que rodeado de 4 adversarios pierde el balón. Acto seguido el Madrid busca a Ronaldo en profundidad a la espalda de la defensa, que retrocede terriblemente mal y le permite quedarse mano a mano ante Valdés. Gol, Supercopa para los de blanco y bastantes dudas instaladas en el nuevo esquema culé.

Presión alta. Xavi en problemas.

Como último tema por tratar queda la situación de Cesc Fábregas. El 4-2-2-2 no da lugar a la posición de mediapunta y el ’4’ parece condenado a la suplencia. Contra la Real, Tito lo colocó “de Iniesta” y a pesar de tener una actuación correcta, pareció incomodo en todo momento. En la segunda fecha, fue colocado en el doble pivote y la única conclusión extraíble es que de aquel joven interior que deslumbraba en la base de la jugada antes de marcharse a Londres, no queda nada. Cesc sufre aún más que Xavi cuando intenta sacar el balón jugado y el equipo rival lo presiona. Queda como incógnita verlo un escalón más arriba como interior con llegada, donde podría explotar sus excelentes apariciones desde segunda linea, pero al estar esa posición reservada para Messi no se puede esperar que sea ese el lugar donde el de Arenys pueda hacerse un hueco en el once títular.

La temporada recién empieza y a Tito todavía le quedan muchas decisiones por tomar. Por el momento ante el Valencia ya se pudo observar que los extremos ya no jugaron tan abiertos como antes. A nosotros nos queda esperar y disfrutar de lo que, como las últimas dos, probablemente sea una temporada apasionante.

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3 pensamientos en “El Barcelona de Tito Vilanova: Xavi, Cesc e Iniesta (Parte 2)

  1. Muy bueno, da gusto leer analisis asi, poder sentarte a ver el partido y visualizar mas que las porterias y los goles, hay gente que se queda solo en la primera capa, con analisis asi se puede profundizar un poco mas y seguir aprendiendo. ( Juanma lillo vuelve de comentarista ya! xD )

  2. Hola excelente blog, coincido en la mayoría de las apreciaciones que haces en tus análisis. Hay algo que me gustaría agregar y que excede lo puramente racional ya que yo, por lo menos, no le encuentro explicación y que está relacionado con la pérdida de la liga y la Champions del curso pasado y de la pérdida de la supercopa este año, agregando además partidos de esta liga.
    Se trata de la alarmante falta de definición que tienen la mayoría de los jugadores sobre todo los atacantes en ocasiones mas que propicias y la falta de confianza de los medios cuando pueden chutar y prefieren dar un pase mas. caso busquet, infesta y xavi. Solo veo esa vocación en Adriano, Pedro y Cesc y hasta incluyo a Afellay, jugador que no me gusta pero por suerte ya no esta en el equipo.
    Si a eso le agregamos que la defensa esta mucho mas expuesta a los errores y los suele cometer con asiduidad. Ejemplo: lo de Mascherano y Pique ante el Madrid es una clara muestra de ello. Puedo dejar pasar el error de Masche en la pifia ante Iguain, no asi entiendo que hace Pique cubriendo la portería en vez de irle a disputar a CR7 un balón que tarda una eternidad en caer de las nubes y que encima cristiano tiene dificultades en controlar. Hay un exceso de barroquismo que hay que empezar a ver y trabajar.

  3. Los que dices es bastante cierto. El Barcelona estaba ya tan acostumbrado al ‘Messisistema’ que varios reflejos todavía no se han olvidado. El pase de Pedro a un Messi completamente rodeado del que hablo en el artículo es una prueba bastante latente de ello. Como todo cambio de esquema este va a tomar tiempo.
    Ahora bien, tampoco esperes que Busquets, Iniesta y Xavi se pongan a disparar a portería mucho más seguido de lo que ya lo hacen, porque no es algo que lleven dentro. Llevan toda su carrera jugando así.

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