El Málaga de Pellegrini: Liberarse toma tiempo

La expectación que había en Málaga este último verano es difícil de describir. Con la clasificación a la Champions, el club por fin tenía el suficiente status como para atraer a futbolistas de renombre y dar un paso más en su plan para convertirse en un grande de Europa. Se esperaban grandes fichajes, sucedió todo lo contrario. Abdullah al-Thani observaba que las cuentas no cuadraban como él esperaba y cerraba el grifo, obligando al club a vender a gran parte de sus mejores jugadores para sobrevivir económicamente. En cuestión de dos meses, el estado de ánimo en la ciudad había pasado de la euforia máxima a la más profunda preocupación. Con una plantilla limitada y un calendario complicado, los aficionados malagueños llegaron a temerse lo peor, pero Pellegrini tenía otros planes.

Los proyectos del director técnico chileno tardan en explotar. Las grandes responsabilidades que el sistema del ex-entrenador del Villarreal pone en cada uno de sus jugadores, hacen que la asimilación sea tardía, pero que el resultado termine siendo espectacular. 19 meses necesitó el conjunto blanquiazul para comprender lo que su entrenador quería y convertirse en el equipazo que es hoy en día. El Málaga despliega uno de los juegos más vistosos del continente, lidera su grupo de Champions y es un firme candidato para volver a jugar la competición el año siguiente. La ciudad ha recuperado la alegría. Hoy explicamos el fenómeno.

4-3-1-2 inicial. Después todo se mueve.

Pellegrini basa la creación de ventajas en la inspiración individual, adelante hay pocas secuencias ensayadas. Aún así se pueden observar ciertos recursos tácticos que se repiten. El ingeniero para a su equipo en un 4-3-1-2 con Isco de mediapunta y Camacho de mediocentro. Cuando el Málaga tiene la posesión, los ataques suelen comenzar en los pies del ex-mediocampista del Atlético que tiene como tarea encontrar la mejor opción para lateralizar la salida. Ni bien recibe el ‘6’, los laterales se sitúan cerca de la linea divisoria y los dos interiores tiran un desmarque de apoyo hacia adelante. Si sus marcadores los siguen, el equipo rival retrocede y Camacho tiene una linea de pase libre para encontrar a Monreal y Sánchez. Si, en cambio, los interiores logran liberarse de su marca, el balón va hacia ellos, que reciben en 3/4 y le permiten a su equipo pasar a la fase ofensiva. Si ninguno de estos dos movimientos funciona, uno de los dos delanteros baja unos metros a ofrecer un apoyo y descongestionar la presión rival. El Málaga tiene una salida de balón muy fluida y logra situarse con comodidad en el campo de su adversario.

Una vez en éste y dependiendo de por qué carril se ha producido la salida, Isco (izquierda) o Joaquín (derecha) caen a banda con el objetivo de formar un triángulo con el lateral y el interior de cada lado para generar ventajas. Es aquí donde entra en juego la “libertad” que Pellegrini le da a sus jugadores. Hay muy pocos movimientos prohibidos y las permutas son constantes. El equipo llega incluso a perder completamente su forma en la busqueda de desequilibrar al rival. Esta filosofía ha hecho explotar a la figura de Isco, jugador contextual del equipo, que se ha valido de ella para deslumbrar a todo el continente. El crack valenciano se aleja del carril central para recibir con espacio en la banda. Al ser diestro, su orientación al recibir lo  favorece a la hora de regatear hacia el centro, recurso con el que le crea una infinidad de problemas a su adversario. Su extrema libertad al moverse podría causar un cierto desequilibrio en el sistema, por lo que Eliseu es el encargado de compensar todos sus movimientos. Si el ’22’ encara hacia adentro, el brasileño cae a banda para explotar el espacio generado por el arrastre, y si el ex-Valencia desborda hacia afuera, el ’18’ va hacia adentro para ofrecerse como descarga. Este tipo de sociedades son bastante comunes y el tiempo que tarda desarrollarlas a la perfección hace que los equipos de Pellegrini tarden en mostrar su máximo potencial. El segundo tanto contra el Levante es un perfecto ejemplo de esto. Saviola ve que Joaquín ha acabado en el centro, por lo que se abre para ocupar el espacio vacío. El cambio de posiciones desconcerta a la defensa azulgrana, por lo que pierden las marcas. Gol.

Ni rastro del 4-3-1-2 inicial.

Toda esta libertad en ataque es compensada por Pellegrini en defensa. Camacho, Welington y Demichelis no abandonan nunca su posición y se mantienen rigidos en una especie de triángulo defensivo. El ex-jugador del Atlético de Madrid no arriesga nunca en el pase por miedo a quedar en desventaja posicional, por lo que todas sus entregas suelen ser cortas y en horizontal. Una vez que se desprende del balón, se limita a ofrecer siempre una linea de pase por detrás de la pelota, oxigenando el ataque, pero nunca sumándose a él. Esto le permite al Málaga cerrar siempre con tres hombres, asegurando una transición defensiva muy segura ante cualquier pérdida. Los de adelante no tienen miedo a desordenarse, porque atrás siempre queda alguien.

Camacho nunca pierde la posición

Además de replegarse bien, el Málaga se siente relativamente cómodo si le tiene que ceder la posesión al rival. Cuando su contrincante llega a 3/4 el equipo de Pellegrini pasa a un 5-3-2 con Camacho incrustandose entre los centrales e Isco bajando un escalón para situarse a la misma altura que los interiores. Cuando se produce el robo, el balón va inmediatamente hacia el ’22’ que inicia la transición ofensiva en conducción batiendo rivales por el centro. Los laterales se disparan para recibir en velocidad y explotar los espacios. A pesar de que el entrenador chileno prefiere dominar la posesión, el equipo blanquiazul también es peligroso al contraataque.

El ex-entrenador del Villareal, además, es consciente de las limitaciones de su plantilla y cuando el partido se torna complicado o decide ahorrar energía pasa a un 4-4-2 más rigido, que le exige menos esfuerzos a sus jugadores. El que suele entrar es Manuel Iturra que se sitúa al lado de Camacho para convertir el triángulo defensivo en un cuadrado y con ello brindarle aún más seguridad a su equipo. El movimiento recorre a Eliseu a la banda derecha e Isco ya no cae hacia el carril izquierdo, sino que lo ocupa todo el tiempo. Este recurso fue utilizado en el segundo tiempo del partido contra el Zenit. Los de Pellegrini adoptaron entonces una postura más reactiva, intentando salir en transición constantemente. Cuando recuperaban el balón, uno de los delanteros tiraba un desmarque de apoyo, ofreciéndose como salida para superar las adelantadas lineas rivales, para luego prolongar hacia una de las bandas. El hecho de tener un hombre extra en defensa liberaba a los laterales, que subían con más atrevimiento al ataque. El Málaga logró generar varias ocasiones de gol y terminó sentenciando el encuentro.

Por supuesto, el equipo del ingeniero no es perfecto. Muchas veces el triángulo defensivo no es suficiente para contener las transiciones ofensivas rivales y Willy Caballero termina siendo protagonista mucho más seguido de lo que querría su entrenador. También cabe mencionar que Toulalan, una de las figuras del equipo, se encuentra lesionado y su presencia en el lugar de Camacho podría solucionar este problema. Habrá que esperar para ver si la corta plantilla blaquiazul termina pasando factura o si, en realidad, este extraordinario Málaga está acá para quedarse. Ojalá se trate de esto último, el trabajo de Pellegrini lo merece.

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2 pensamientos en “El Málaga de Pellegrini: Liberarse toma tiempo

  1. Muy bueno el trabajo de Pellegrini, siempre he sido un gran admirador suyo.

    Respecto a él te quería hacer una pregunta. ¿Que opinas de su paso por Real Madrid? Tu mencionaste que la plantilla del Málaga tenía ciertas limitaciones que por consecuencia impiden un funcionamiento ideal. En el Real poseía jugadores de la mejor calidad, pero sin embargo no logró explotar el equipo al 100%.

    ¿Crees que si le hubieran dado mas tiempo el entrenador chileno podría haber conseguido grandes cosas con el Real e implementar un juego como el que se vio en Málaga? ¿O existe una relación entre su estilo de juego y el nivel de la plantilla, en que posiblemente se es más eficaz con jugadores más “limitados”? (Se que esto último suena estúpido, pero lo he leído en un par de páginas, además nunca se sabe, puede deberse a un factor psicológico o algo).

    Saludos y ojalá respondas!

  2. Creo que el fracaso de Pellegrini en el Madrid pasó más por su capacidad de motivación que por su talento en la táctica. Durante sus primeros meses el equipo fue creciendo y se divisaba el nacimiento de algo muy competitivo, pero llegaron los momentos clave (Alcorcón y Lyon) y el Madrid cayó estrepitosamente. Esto causó que el vestuario dejara de creer en la idea, cosa clave para edificar un equipo y Pellegrini pasó los últimos meses de la temporada apuntando muy bajo. Recuerdo que hasta cambió la formación. De un 4-2-2-2 muy flexible cambió a un 4-3-1-2 que decía muy pocas cosas. En fin, el hecho de que Gago terminara la temporada como titular indiscutible creo que lo dice todo.

    Tengo muchas ganas de ver lo que hace Pellegrini en su siguiente proyecto (todo apunta al City). Ojalá hayá aprendido de sus errores y sepa manejar mejor la gestión emocional del equipo. Mentalizar a un jugador en Villarreal o Málaga es muy diferente de hacerlo en un grande de Europa. Por eso lo de Mourinho es tan impresionante.

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