Schalke 04-Borussia Dortmund: Mayer casi lo logra

Schalke-max-meyer

1.- El director deportivo del BVB, Hans-Joachim Watzke había calentado la previa del partido con unos punzantes comentarios dirigidos a su máximo rival. “Antes, el éxito de nuestra temporada dependía de ganar los Derbys y acabar el año por encima del Schalke. Ahora tenemos objetivos más importantes.” Directo a la llaga. El club de Gelsenkirchen ha visto en los últimos años cómo su vecino se ha levantado de las cenizas para convertirse en uno de los equipos más potentes de Europa. La situación se repite cada temporada. Cada logro del Schalke es opacado por los multiples triunfos del maravilloso equipo de Klopp. De poco sirvieron las dos victorias en los Derbys de la temporada pasada, el Schalke volvió a quedar a la sombra de un Dortmund que maravilló al mundo al llegar a la final de la Champions. La perspectiva no parece mejorar para la afición de los Königsblauen. Ayer, el equipo de Klopp volvió a demostrar que está a años luz de su eterno enemigo.

2.- Como bien apuntó Spielverlagerung en su previa del Derby, la clave del partido iba a estar en la salida de balón del Schalke. La lesión de Marco Höger obligaba a Keller a presentar un improvisado doble pivote conformado por Dennis Aogo y Christian Neustädter y era bastante seguro que Klopp iba a centrar su planteamiento en explotar sus limitaciones. Así fue. Ni bien comenzó el partido, el Dortmund plantó sus lineas muy arriba y presionó con gran intensidad a la defensa del Schalke. Lewandowski y Mkhitaryan trabajaban sobre los centrales y obligaban a los pivotes a abrirse para poder recibir. Cuando el balón llegaba a la banda, los de Klopp ejecutaban su famoso achique lateral para aislar al receptor y recuperar la posesión lo más arriba posible. El BVB acumuló varios robos en el último cuarto y logró intimidar a su rival durante los primeros minutos.

3.- Era tanto el miedo hacia la presión del Dortmund, que Keller le ordenó a su equipo que evitara los problemas e intentara ganar metros por medio de balones largos hacia Szalai, su único delantero. Así, el entrenador alemán buscaba minimizar la incidencia de su débil mediocampo y llevar el balón directamente hacia sus jugadores más diferenciales. Por desgracia, el recurso nunca terminó de funcionar. El delantero húngaro perdió todos sus duelos aéreos contra Hummels y Subotic y no pudo habilitar a la segunda linea de atacantes de su equipo. Además, el Schalke perdía continuamente los duelos individuales y sólo los acertados apoyos de Boateng lograban darle a los de Keller unos segundos de descanso entre cada ofensiva visitante.

4.- Impotente por no poder sacar el balón jugado desde atrás, el Schalke optó por intentar recuperarlo arriba. Szalai y Boateng intentaron presionar a Hummels y Subotic sin mucho éxito. Sahin retrocedió unos metros y se metió entre centrales para generar una superioridad numérica en la salida. El gran desplazamiento en largo del turco le permitió filtrar balones constantemente y superar la primera linea de presión rival sin problema alguno. Schmelzer y Großkreutz se pegaban a la banda mientras que los extremos se metían hacia adentro y aprovechaban el pobre trabajo de la pareja Aogo-Neustädter para recibir siempre en ventaja, acelerar y marcar diferencias. Así llegó el primer tanto de la tarde. Großkreutz encontró a Mhkitaryan en el carril central y el armenio abrió rápidamente hacia el desmarque de Reus. Centro atrás, gol de Aubameyang y silencio total en el Veltins Arena.

5.- Con el objetivo cumplido, el Dortmund decidió retrasar sus lineas y esperar a una contra para terminar de cerrar el partido. El Schalke, obligado a tener el balón siguió teniendo problemas para asentarse en el campo rival, pero poco a poco fue encontrando un punto débil en la defensa de su adversario. Aubameyang todavía no ha adquirido la perfección posicional de Blaszczykowsky y suele tener despistes a la hora de achicar sobre la banda. Si a esto le sumamos que Großkreutz juega a banda cambiada y tiene problemas a la hora de defender el desborde por afuera no es de extrañar que el Schalke se agarrara al triángulo Kolasinac-Aogo-Fuchs para intentar empatar el partido. Al minuto 30 el lateral lograba internarse en el área y era derribado por Subotic. La afición festejó el penalti, pero la flojísima ejecución de Boateng acabó inmediatamente con el momentum de su equipo. Tiempo después, el Dortmund aprovecharía una floja salida del Schalke para poner el 0-2 en el marcador con un golazo de Sahin. A Klopp le había salido todo a pedir de boca.

6.- Si la banda derecha del BVB tenía grietas, la izquierda seguía siendo tan sólida como siempre. Uchida no lograba recibir nunca en ventaja y cada intento de salida por ese costado terminaba en una peligrosa contra visitante. El principal perjudicado de esto fue Julian Draxler que jugando de extremo derecho vio como su participación en la ofensiva de su equipo quedaba reducida a un mínimo insignificante. El jugador más talentoso del Schalke estaba totalmente aislado.

7.- Keller tenía que reaccionar y sobre el minuto 61 retiró a Fuchs para darle entrada al jovensísimo  Max Meyer. El impacto del crack de 17 años fue inmediato. El ‘7’ se recostó sobre el costado derecho, se juntó con Boateng y juntos comenzaron a romper el achique lateral del Dortmund sobre esa zona. En tan sólo su tercer contacto con el balón, Meyer se escapó de Reus y Sahin con una facilidad pasmosa, tocó atrás y se fue a recibir la pared en el pico del área. Ahí, regateó a Subotic, encontró a Szalai en el área chica y remató el rechace de Weidenfeller para encender al Veltins Arena. Un chico nacido en 1995 había roto el partido.

8.- Los siguientes 10 minutos fueron para el Schalke. La lesión de Schmelzer en el entretiempo había debilitado aún más la defensa del Borussia y los locales comenzaron a encadenar fases ofensivas como nunca antes en el partido. Klopp intercambió las posiciones de Aubameyang y Reus para evitar que Draxler, ahora extremo izquierdo, lograra recibir balones en ventaja, pero el ajuste no hizo más que potenciar aún más al triángulo Uchida-Boateng-Meyer. El lateral japonés ganó varias veces la linea de fondo sembrando el pánico en la defensa visitante. A pesar de que el Schalke había sido claramente superado durante la mayor parte del encuentro, el empate estaba al alcance de una mano.

9.- Pero la ilusión local duró poco. Blaszczykowsky entró en lugar de Aubameyang y mejoró inmediatamente la calidad del repliegue del Borussia. El Schalke, volcado buscando el empate, cada vez dejaba más espacios atrás y en una contra Mkhitaryan y Kuba no perdonaron. 1-3 y partido cerrado.

10.- No parece que esta vaya a ser la temporada en la que el Schalke logre salir de la sombra de su máximo rival. Pese a la dolorosa baja de Götze, el Dortmund ha sabido reinventarse para mantenerse en la élite por lo menos unos años más. A los de Keller sólo les queda tener paciencia y esperar a que sus jóvenes talentos se desarrollen y logren cambiar la tendencia. Uno de ellos ya parece señalado para comerse al mundo en la siguiente década. Lo que hizo Max Meyer ayer no es normal.

Artículo publicado en el Magazine de Martí Perarnau

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Colombia-Chile: Remonta Pékerman

ValdiviaFalta una jornada, pero tras 3 años de intensos partidos, los representantes de Sudamérica en para Brasil 2014 ya están decididos. El formato clasificatorio de “todos contra todos” asumido desde Estados Unidos 94 es largo y muy perjudicial para los clubes, pero parece ser que siempre logra filtrar a las cinco mejores selecciones del continente. Ayer ,dos de ellas se enfrentaron en el estadio metropolitano de Barranquilla y el resultado fue un partido colosal que ya es parte de la historia de estas eliminatorias. Pékerman y Sampaoli han diseñado dos brillantes equipos que seguro darán que hablar en el próximo mundial. Pasemos pues a analizar el maravilloso Colombia-Chile de anoche.

Colombia Chile EliminatoriasPara sorpresa de muchos, Sampaoli abandonó el 4-3-3 que tantos buenos resultados le había traído a Chile últimamente y paró a su equipo en un 3-4-1-2 con Alexis Sánchez y Eduardo Vargas en punta. Las razones del cambio se entendieron de inmediato. El ex-entrenador de la U de chile no quería darle a Falcao ninguna oportunidad de adueñarse del partido. Cualquiera de los 3 defensas podía seguir los ya famosos apoyos de Radamel con la total certeza de que sus espaldas iban a estar perfectamente cubiertas. Esto sumado al brutal trabajo de un estelar Arturo Vidal hacía que Colombia estuviera obligada a abrir el juego por las bandas. En teoría, este ajuste no debería haberle causados tantos problemas a la selección de Pékerman. Con Medel y Jara ocupándose de los delanteros rivales, los carrileros chilenos deberían haber quedado constantemente expuestos a un 2v1. Nada más lejos de la realidad. Alexis y Vargas se abrían cada vez que Chile perdía el balón y hacían un trabajo muy intenso sobre los dos laterales locales. No fueron pocas las veces que Armero y Medina perdieron la pelota en plena salida desde atrás. Chile estaba siendo mucho más intensa que Colombia y las diferencias se notaban en todo el campo de juego.

Alexis logra habilitar a Valdivia que recibe de cara. Gol.

Alexis logra habilitar a Valdivia que recibe de cara. Gol.

Pero los problemas de la selección local no se terminaban ahí. Sampaoli diseñó una serie de movimientos que le permitieron a su equipo plantarse en fase ofensiva con una facilidad pasmosa durante todo el primer tiempo. Cada vez que Chile recuperaba el balón, su principal objetivo era encontrar a Alexis Sánchez. Ya hemos hablado de lo importantes que son para la Roja los apoyos del jugador del Barcelona y, para desgracia de Colombia, el mecanismo funcionó a la perfección. Tanto por arriba como por abajo, el delantero se anticipó constantemente a Yepes que nunca pudo leer sus movimientos. Por cierto, es impresionante cómo a pesar de medir sólo 1,68, Alexis logra ser un activo constante en el juego directo. Cuando Chile tenía problemas para superar la presión colombiana, Bravo tiraba un balón largo hacia el ‘7’ que siempre se las arreglaba para ganar el balón dividido y habilitar a Valdivia. Gracias a Alexis, el ’10’ recibía siempre de cara y con el tiempo suficiente para diseccionar a la defensa rival. No es necesario explicar el daño que le hizo este movimiento a Colombia durante todo el primer tiempo, la capacidad del mediocampista del Palmeiras para el último pase es de sobra conocida. Así llegó el primer gol. Alexis fue a chocar arriba e incomodó lo suficiente a Yepes como para que le despeje no fuera limpio. Valdivia recibió en tres cuartos y metió un brutal pase hacia el desmarque de Vargas que fue derribado por Ospina. Penal, 0-1 y el estadio de Barranquilla en silencio.

Las caras de los aficionados colombianos eran un poema, pero por desgracia para ellos la pesadilla no había acabado. Unos minutos después, el pésimo trabajo del doble pivote local quedó en evidencia. Suena duro, pero lo de Aguilar y Carlos Sánchez en el primer tiempo no fue serio. Chile lograba filtrar balones a sus espaldas sin oposición alguna. La presión siempre estaba mal ejecutada y la pasividad total de James y Cuadrado en el repliegue empeoraba aún más las cosas. Así llegó el segundo gol del partido. Carmona filtro hacia Valdivia que abrió hacia Vargas en la derecha. El delantero del Gremio, completamente libre de marca tiró un centro hacia el corazón del área. Gol de Alexis. Siete minutos más tarde, el ‘7’ aumentaría su cuenta personal y pondría el 0-3 en el marcador. Silencio sepulcral en Barranquilla y exhibición del equipo de Sampaoli al que le había salido todo a pedir de boca.

Armero acude al apoyo de Alexis. Valdivia no puede recibir libre.

Armero acude al apoyo de Alexis. Valdivia no puede recibir libre.

Pékerman tenía que actuar. Una derrota ante un equipo tan bien trabajado hubiera sido entendible, pero el marcador y la desastrosa actuación amenazaban con acabar con la euforia instalada alrededor del proyecto y, por consiguiente, con la mentalidad ganadora de sus jugadores. El entrenador argentino hizo dos cambios, manteniendo el 4-4-2, pero  pasando a jugar con un rombo en el centro del campo con Carlos Sánchez de mediocentro y Macnelly Torres como enganche. El ajuste fue brillante. Colombia pasó a tener superioridad numérica en el medio, lo que le permitió superar la presión chilena con más facilidad. Además, la posición más retrasada de Carlos Sánchez hizo que Valdivia siempre tuviera un hombre encima. Alexis siguió ganando sus duelos, pero donde antes tenía una descarga fácil ahora había un hombre marcado muy de cerca. Chile dejó de ser profunda y Colombia se hizo con el control del encuentro. El plus de intensidad aportado por Guarín encendió al estadio. Los locales comenzaron a presionar con tres arriba y a incomodar la salida de Chile. El primer gol de la remontada no tardó en llegar. Teófilo Gutierrez solucionó un lío en el área con un tiro cruzado y de pronto, todo Colombia empezó a creer que el milagro era posible.

Si bien los ajustes de Pékerman fueron muy importantes, Sampaoli también colaboró bastante con una deficiente lectura de juego. Al 61 decidió retirar a un disminuido Valdivia y darle entrada a Beausejour. Si bien la influencia sobre el partido del mediapunta del Palmeiras se había reducido drásticamente, cada contacto suyo con el balón le daba segundos a Chile para respirar. Sin el ’10 sobre el campo, la Roja volvió a ser ese equipo excesivamente vertical de hace casi un año y sus pérdidas de balón se dispararon. El desorden hizo que James multiplicara sus recepciones sobre el costado izquierdo y el crack del Mónaco comenzó a ser decisivo. El ‘10’ le hizo la vida imposible a Carmona primero (expulsado) y a Silva después, comandando la histórica remontada de su equipo. Pocas veces se había visto al metropolitano de Barranquilla tan eufórico como después del 3-3 final.

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Colombia estará en el mundial de Brasil.

Sampaoli ha construido un conjunto maravilloso, pero cuando el estadio comenzó a apretar, Chile se quedó sólo con Alexis y Vidal sobre el campo. El ex-entrenador de la U de Chile tiene 8 meses para inyectar madurez y competitividad en su equipo. Si lo consigue, la Roja tiene todo lo necesario para sorprender a más de uno en el mundial de Brasil. Colombia, en cambio, ya está lista. Si algo le faltaba al proyecto de Pékerman era una noche como la de ayer. Habrá que seguirlos muy de cerca.

Borussia Dortmund-Bayern München: Último obstáculo: la jaula de Klopp

Borussia Dortmund Bayern München

Que el Bayern de Múnich es el mejor equipo del mundo es algo que esta temporada ya se había encargado de demostrar y que no hubiera cambiado en caso de que el maravilloso conjunto que dirige Jürgen Klopp los hubiera derrotado anoche. Heynckes ha diseñado un equipo flexible, potente y terriblemente competitivo que ayer tuvo que dejar hasta la última gota de sudor en el campo para alzarse con la competición que sus jugadores habían merecido durante años. Resulta hasta poético pensar que el último escollo para alcanzar la gloria fuese el equipo que los había maniatado durante las dos últimas temporadas. Es irrebatible que el Borussia Dortmund cuenta con menos talento en sus filas que su máximo rival, pero su estílo de juego parece diseñado para explotar las poquísimas debilidades de este histórico Bayern. Sobre el papel, todas eran ventajas para los de Klopp y todas se vieron reflejadas durante el transcurso del partido. Que pese a ello la victoria haya sido bávara no hace más que agrandar la leyenda de esta brillante generación de jugadores. Veamos cómo sucedió.

Borussia Dortmund Bayern München

Wembley presenció una fantástica final.

Borussia Dortmund Bayern München

Los primero 15 minutos fueron un baño borusser. Pese a la baja de Götze, Klopp no modificó su tradicional 4-2-3-1 colocando a Großkreutz como extremo izquierdo y recorriendo a Reus hacia la mediapunta. Cuando el Bayern intentaba sacar el balón jugado, el ex-Mönchengladbach se posicionaba a la misma altura que Lewandowski para juntos presionar a Dante y Boateng y obligarlos a abrir el balón a banda. Este mecanismo ya había sido usado por la Juventus en el partido de ida de cuartos en el Allianz Arena. Cuando Schweinsteiger está tapado, los centrales tienen que recurrir a sus laterales para ganar metros. Contra los italianos, Bastian lateralizó su posición para poder recibir con espacio y consiguió sacar a su equipo de la presión rival. Anoche la historia fue diferente. El achique lateral del Dortmund es de un nivel pocas veces visto en la historia de este deporte. Extremo, pivote y lateral borusser presionan de una forma tan intensa y coordinada que para el equipo rival resulta casi imposible evitar la perdida. Durante el primer tramo del partido, los de Klopp presionaron tan arriba que hasta las descargas hacia Alaba y Lahm se hacían riesgosas. Desesperados, los centrales del Bayern no tenían otra opción que tirar un pelotazo hacia el frente, situación en la que el Borussia se sentía en su salsa. Hummels y Subotic ganaban con facilidad sus duelos aéreos y le permitían a su equipo pillar a su rival desordenado y en plena salida. Las situaciones comenzaron a caer y de no ser por un espectacular Manuel Neuer (sus carencias al administrar el área las compensa con sus espectaculares reflejos bajo palos), los del Ruhr hubieran cerrado el primer cuarto del partido con varios goles a su favor.

Borussia Dortmund Bayern München

Lewandowski y Reus obligan a Dante a abrir a banda.

El partido seguía el guión que había marcado los enfrentamientos de los dos equipos en los años anteriores. La lesión de Kroos privó a Heynckes del recurso que le había permitido dominar al Dortmund durante esta temporada. Toni sabía leer perfectamente los espacios liberados por el Borussia al presionar y ofrecía constantemente una vía de escapatoria al achique lateral de Klopp. Müller, mucho más delantero que mediocampista, carece de esta habilidad y las perdidas en banda de su equipo se sucedieron una tras otra. Que el Bayern necesitaba esa linea de pase extra estaba tan claro, que la única vez que Thomas logró encontrarla, la jugada terminó con Robben corriendo mano a mano contra Weidenfeller. Cuando se presiona un lado con tanta intensidad, se tiende a descuidar el otro por lo que el holandés se encontraba constantemente en un potencial 1v1 contra su lateral. El problema era que el Bayern no lograba hacerle llegar la pelota El Dortmund los estaba barriendo.

Los de Heynckes sobrevivieron la oleada y sobre el minuto 30 el partido cambió. Javi Martínez dio un paso hacia atrás y se pegó más a sus centrales. El resultado de este movimiento fue que el Bayern comenzó a recuperar balones en la frontal de su área y pudo salir a la contra. Hasta ese momento el Dortmund había terminado todas sus jugadas de ataque y había obligado al Bayern a jugar constantemente en ataque posicional. Gracias a las recuperaciones de Javitxu, Robben y Ribéry pudieron recibir con espacio y atacar la espalda de los mediocampistas del Borussia. Para un conjunto que había sufrido terriblemente durante los primeros minutos, esto significó un soplo de aire fresco importantísimo. Las ocasiones de Mandzukic y Müller terminaron de meter al Bayern en el partido y equilibraron el balance emocional de los dos equipos. El nivel había sido altísimo. El segundo tiempo prometía y mucho.

Javi Martínez roba. El Bayern puede salir.

Javi Martínez roba. El Bayern puede salir.

Sin ajustes de los entrenadores en el entretiempo, la gran diferencia en la segunda mitad la fue marcando la aparición del cansancio acumulado a lo largo de la temporada. La principal consecuencia de esto fue que la brutal presión del Borussia comenzó a dejar agujeros. Si ya de por si mantener el impresionante acierto posicional de la primera mitad durante todo un partido es casi imposible, hacerlo con más de 50 partidos en las piernas todavía más. El primero en notarlo fue Gündogan que comenzó a llegar tarde a todos los cierres, ofreciéndole al Bayern una constante vía de salida. Ribéry comenzó a recibir más libre en la linea de 3/4 y sobre el minuto 60 se junto con Robben para, en una jugada maravillosa, desarbolar a todo el costado izquierdo del Borussia. Gol de Mandzukic y sentimiento de impotencia para el BVB que pagaba su falta de definición en la primera mitad. El Bayern retrasó lineas esperando matar el encuentro a la contra y obligar a su rival a a atacarlo en posicional, faceta en la que el equipo de Klopp siempre ha sufrido más de la cuenta. Pintaba muy mal para el Dortmund la cosa hasta que Dante, en una jugada impropia de la élite cometió un penal inexplicable sobre Reus. 1-1 y vuelta a empezar.

Borussia Dortmund Bayern München

El Dortmund presiona la banda. Gündogan no cierra. Schweinsteiger puede recibir.

Los últimos 20 minutos del partido tuvieron un protagonista claro: Matts Hummels, tanto en lo bueno como en lo malo. Por un lado su excepcional manejo de balón le permitió a su equipo escapar de la cada vez más fuerte presión del Bayern. El equipo bávaro se hizo con el control del partido y los pocos respiros que pudo conseguir su rival fueron gracias a su talentoso central. Pero Hummels también tiene un lado malo y, lastimosamente para el BVB, este terminó decidiendo el encuentro. Matts está obsesionado con la anticipación, vive saliendo al encuentro de los atacantes y pierde la posición con muchísima facilidad. Cuando tu equipo está metido atrás, este detalle puede ser mortal. El que mejor supo aprovechar este defecto fue Thomas Müller. El delantero alemán comenzó a caer a banda para mediante sus recepciones atraer a su compatriota, abriendo un boquete en la defensa del Dortmund. Si alguien entiende por qué estaba Hummels donde estaba en el inicio de la jugada gol de Robben, que lo diga. Un central de élite no puede conceder esas ventajas en una instancia tan importante. El Bayern supo explotarlo a la perfección, llevándose la Champions League 12 años después. Ya era hora. Schweinsteiger, Lahm y companía ya tienen la primera. Lo más probable es que no sea la única.

Borussia Dortmund Bayern München

Corinthians-Boca: El Riquelmesistema

Corinthians Boca JuniorsEn la carrera de todo mediocampista, siempre llega el momento en el que su equipo tiene que amoldarse a él para permitirle seguir sumando en la élite. Los dos ejemplos más recientes son los de Andrea Pirlo y Xavi Hernández en la Juventus y la selección española respectivamente. Conte y Del Bosque han diseñado sistemas de juego cuyo principal objetivo es compensar los defectos de sus dos genios. ¿Que Pirlo ha perdido movimiento? Pues pongo dos interiores que barran todo por delante suyo. ¿Que la espalda de Xavi es un punto débil? Pues atrás suyo pongo a Busquets y Alonso. Poco hay que decir sobre los enormes resultados de estas medidas. Ambos genios pudieron seguir marcando diferencias pese a estar lejos de su máximo nivel.

Quizás la profunda admiración que siente Bianchi por su jugador más especial le impidió ver que Riquelme ya no es el mismo que lo ayudara a dominar el continente hace más de una década. Desde su retorno a los banquillos, el ‘virrey’ le había pedido a Román una serie de tareas que el ’10’, en su limitado estado actual, no podía realizar con efectividad. El juego del equipo se diluía y dejaba a su capitán en situaciones donde sus extraordinarias cualidades no podían marcar verdaderas diferencias. Ayer, obligado por la enorme calidad de su rival, Bianchi cambió su sistema. El resultado fue un Riquelme mucho más cómodo que firmó su mejor actuación desde su regreso a las canchas. De su mano, Boca eliminó al que probablemente sea el mejor equipo del continente. Lo del Corinthians es un espectáculo.

Cornthians

Corinthians BocaBianchi renunció a su habitual 4-3-1-2 y plantó a su equipo en un 4-4-1-1 con Riquelme libre detrás de Blandi. El joven delantero argentino realizó un gran partido, bajando continuamente balones largos y permitiéndole a su equipo escapar de la presión rival. Cuando el Corinthians intentaba sacar el balón jugado, Blandi retrocedía unos metros y se pegaba a Ralf mientras Erviti trabajaba sobre Paulinho. Este movimiento le permitía a Boca taponar la salida central de los brasileños sin obligar a Riquelme a realizar un desgaste extra en la fase defensiva. La energia del ’10’ es limitada y cada esfuerzo cuenta. Al estar liberado del repliegue, cuando Román recibía el balón estaba más fresco que nunca, por lo que cada contacto suyo marcaba diferencias. El hecho de tener constantemente a Erbes y Sanchez Miño en las bandas y no tener que esperar a la llegada de los laterales también tuvo mucho que ver en eso. Riquelme ha perdido velocidad en el giro y contar con una descarga constante lo ayudó a solucionar varios problemas. Además, la presencia de Erviti ayudando a Somoza a sacar el balón jugado desde atrás, le permitió a Román mantenerse en la zona de 3/4 sin tener que acudir a la base como en los partidos anteriores. La mayoría de sus recepciones fueron en las inmediaciones del área y el pase gol siempre fue una posibilidad. Bianchi por fin consiguió que su mejor jugador se sintiera cómodo sobre el terreno de juego.

Corinthians Boca

Blandi sobre Ralf. Erviti sobre Paulinho. André conduce.

Boca tuvo una buena actuación y la mayoría de las decisiones de Bianchi fueron acertadas, pero eso no evitó que el Corinthians lo desbordara durante gran parte del partido. El equipo brasileño tiene calidad para regalar y supo encontrar continuamente soluciones a los problemas planteados por su rival. Al tener a sus dos pivotes tapados, el Timao recurrió a las conducciones de André para superar la primera linea de presión Xeneize. El central filtró balones a la zona de 3/4 con mucho acierto durante todo el partido, anulando así el trabajo sobre la salida de Blandi y Erviti. Pero los problemas de Boca no terminaban ahí. Sus defensores nunca pudieron terminar de descifrar los movimientos de sus rivales. Si bien el Corinthians tiene fama de ser un equipo férreo y ordenado, sus atacantes cuentan con libertad para desplazarse por todo el ancho del campo. Romarinho, Emerson, Danilo e incluso Guerrero intercambiaban posiciones constantemente y encontraban espacios en los cuales podían recibir libres. Somoza, que teóricamente tenía que tapar la mediapunta, se quedaba continuamente sin una referencia a la cual marcar. Su posicionamiento durante gran parte del partido dejó mucho que desear y le permitió a los brasileños plantarse en fase ofensiva cada vez que querían. Además, cuando Boca lograba taponar bien el carril central, el Corinthians acumulaba hasta 5 hombres en una banda para generar una superioridad y superar la presión de su rival. En definitiva, una exhibición brasileña.

Corinthians Boca

Pato ataca el espacio entre Somoza y Erbes. Más problemas para Boca.

Las situaciones en el área de Orión se fueron acumulando y sólo la pésima actuación de Amarilla, un buen partido de Burdisso y un golazo espectacular de Riquelme hicieron que Boca se fuera al descanso con pie y medio en la siguiente fase. Con la clasificación a tres goles de distancia, Tite tenía que mover ficha. Pato y Edenilson entraron al campo con la estricta orden de regatear lo más que pudieran. Hay pocas acciones que siembren más terror en un defensor que cuando ve que uno de sus compañeros es borrado de la acción gracias a un gesto técnico rival. El mensaje del entrenador brasileño fue claro: el sistema defensivo de Boca ya estaba sufriendo, había que terminar de sacudirlo. Edenilson marcó diferencias desde un principio desbordando continuamente a Clemente y Sanchez Miño. Los centros desde la derecha fueron cada vez más frecuentes y sobre el minuto 50 Paulinho marcó con un soberbio cabezazo. Un día habrá que hablar más a fondo del joven mediocampista brasileño, apunta a algo muy serio.

Pero no todo fue positivo para los locales con la entrada de Edenilson. Las constantes subidas del lateral terminaron de liberar a Riquelme que se acostó sobre la izquierda para recibir constantemente libre y liderar las contras de su equipo. El ’10’ pudo sentenciar el encuentro en dos ocasiones, pero el poco acierto de Blandi y una buena parada de Cassio obligaron a Boca a sufrir los últimos minutos. Pato creaba cada vez más peligro atacando el espacio entre Somoza y Erbes con una velocidad y un acierto dignos del jugador que alguna vez apunto a ser. Bianchi, conservador como pocos, metió a Viatri por Riquelme y ordenó cerrar filas. Repliegue bajo y balones largos a las dos torres. Pato falló una ocasión clarísima a puerta vacía que pudo darle vida a la eliminatoria y el tiempo se fue acabando ante la mirada atónita de los hinchas del Timao. El campeón del mundo había quedado eliminado.

El Corinthians, campeón defensor, quedó eliminado.

El Corinthians, campeón defensor, quedó eliminado.

El equipo de Bianchi está en cuartos de final sin haber realizado una actuación realmente sólida en toda la competición. Eso sí, el virrey poco a poco va encontrando el equipo y la tendencia es claramente ascendente. En la siguiente instancia aguarda el Newell’s de Martino y Scocco. Un conjunto muy sólido que parece decidido a pelear por los dos frentes. La buena noticia para Boca es que es muy probablemente no se vuelva a encontrar con un obstáculo tan difícil como el que acaba de superar. La evolución del equipo sigue siendo interesante. ¿Nació ayer el Riquelmesistema? Seguiremos informando.

Chelsea-Tottenham: El retorno de Villas-Boas

Chelsea Tottenham

18 de mayo del 2011. André Villas-Boas seguía los pasos de su mentor y comandaba a un excelso Porto a la conquista del triplete. Con liga, copa y Europa League en el bolsillo, el entrenador portugués pasó a ser el principal objetivo de varios de los clubes más grandes del continente y pese a acumular solamente un año en la élite, decidió abandonar do Dragao con dirección al norte de Londres. Su estancia en el Chelsea no pudo ser más traumática. Su escasa experiencia lo hizo perder rápidamente las riendas de uno de los vestuarios más complicados de Europa y tras tan sólo nueve meses en el cargo la junta directiva decidió comunicarle que no podía seguir.

Pero la amargura del fracaso no le iba a durar mucho. Tan sólo 3 meses después de ser despedido, el técnico portugués tomó las riendas de uno de los proyectos más ambiciosos de las islas. El Tottenham Hotspur quería dar el paso definitivo a la élite y vio en el joven portugués el entrenador perfecto para guiarlos hacia ese objetivo. Llegada la instancia clave de la temporada, podemos decir que el rendimiento del equipo ha sido muy irregular  durante este primer año y pese a que Villas-Boas ha dado muestras claras de haber aprendido de sus errores, el Tottenham no ha alcanzado el nivel de juego que se esperaba. Ayer, el joven entrenador regresaba por primera vez a la que alguna vez fue su casa en lo que era sin duda el partido más importante desde su al club de White Hart Lane. Con la Champions en juego, el resultado fue un partido vibrante que mantuvo a los espectadores en el borde de su asiento del minuto 1 al 90. Hoy lo analizamos.

Chelsea Tottenham

Tottenham sistema A pesar de la baja de Dembélé, Villas-Boas no alteró sus sistema habitual y paró a su equipo en un 4-2-3-1 con Huddlestone acompañando a Parker en el doble pivote.. A la hora de sacar el balón jugado, los extremos se abrían ensanchando el campo y liberando espacio para que Parker encontrase los apoyos de Holtby y y Adebayor. Este mecanismo fue fácilmente anulado por el Chelsea que durante la primera parte alcanzó un nivel pocas veces visto durante esta temporada. Benítez paró a su equipo en un 4-4-1-1 con Mata liberado detrás de Torres que jugó de único punta. Los dos españoles trabajaban constantemente sobre los dos centrales visitantes, dificultando la gestación del juego del Tottenham desde un principio. Mientras tanto, David Luiz realizaba una gran labor en el carril central, taponando cualquier posible recepción de Holtby en la zona de 3/4. Esto le permitía a Ramires soltarse y presionar constantemente a Parker en la base de la jugada. El mediocampista inglés, de muy pobre partido, sufrió muchísimo para encontrar espacios libres y jamás pudo conectar con los de adelante con claridad. El Tottenham era incapaz de cruzar la mitad de la cancha y sus atacantes quedaban totalmente aislados tras la linea de presión blue. Cabe destacar también el trabajo de Cesar Azpilicueta sobre Gareth Bale. Si había algún jugador que podía deshacer cualquier ventaja táctica en tan sólo un instante ese era el galés y el español realizo una gran labor evitando en todo momento que el ’11’ recibiera cómodo. Sin apenas conceder ocasiones y evitando cometer una sola falta, los primeros 45 minutos defensivos del Chelsea fueron de una solidez impresionante.

Ramires presiona al poseedor. Luiz tapa la mediapunta. Azpilicueta controla a Bale.

Ramires presiona al poseedor. Luiz tapa la mediapunta. Azpilicueta controla a Bale.

Pero la exhibición blue de la primera parte no se limitó al trabajo sin balón. Hemos hablado varias veces de los problemas que tienen los de Stamford Bridge para sacar el balón jugado. Ayer ese no fue un inconveniente. La pasividad en el repliegue de Bale y Lennon le otorgaban al Chelsea una ventaja numérica constante en las dos bandas, cosa que el conjunto local aprovechó para plantarse en el campo rival con suma facilidad. El artífice de esta ventaja fue Mata, que acudió constantemente a los lados conectando con sus laterales y causándole una infinidad de problemas a la defensa del Tottenham. El segundo gol local es un ejemplo perfecto de lo que ocurrió durante gran parte del partido. Bale no recuperó la posición y le permitió al Chelsea generar un 3v1 en banda que obligaóa Huddlestone a lateralizar su posición para ayudar a Assou-Ekotto. Parker, demasiado adelantado, no llegó a cubrir la  espalda de su compatriota lo cual generó un enorme espacio en el carril central. Grave error. Ramires atacó la zona y definió al segundo palo dándole a su equipo una más que merecida ventaja. Stamford Bridge celebraba, tenían pie y medio en la próxima Champions League.

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Huddlestone tiene que salir a banda. Parker pierde la posesión. Ramires ataca el espacio.

Para el segundo tiempo, Villas-Boas cambió de banda a sus dos extremos, alejando a Bale de Azpilicueta y buscando más juego interior. Pese a ello, el desarrollo del encuentro permaneció favorable a los locales y de no ser por la gran labor de Vertonghen y Huddlestone, el Chelsea probablemente hubiera cerrado el encuentro. Todo indica que la estancia del defensor belga en White Hart Lane va a ser más bien corta. El ex-Ajax sabe sufrir dentro del área y tiene una salida de balón que es élite absoluta. Sus conducciones le permitieron a su equipo superar la presión blue en varios momentos clave y sus balones largos encontraron a Adebayor con asiduidad. Con Parker anulado, Vertonghen se convirtió en el principal director de juego visitante. Mientras Jan mantenía a flote al equipo, Villas-Boas dio por fin con la solución para darle la vuelta al partido.

Sobre el minuto 60, Sigurdsson ingresó por Lennon con la misión de centrar su posición y generar una linea de pase extra en la zona de 3/4. Luiz, que se había dedicado a tapar a Holtby, ahora tenía dos referencias detrás suyo y el Tottenham comenzó a salir con más facilidad. Esto llevo a que Bale comenzara a recibir más balones sobre la derecha y su sola intimidación obligó al Chelsea a retrasar sus lineas. Benítez, fiel a su filosofía de minimizar riesgos reemplazó a Hazard por Victor Moses con el único objetivo de evitar que el crack galés se hiciera dueño del encuentro. Aún así el empate resulto inevitable. Adebayor, que firmó su mejor actuación en toda la temporada, le cedió el balón a Sigurdsson dentro del área y el islandés no desaprovechó la ocasión. 2-2 y tensión máxima en la grada.

Chelsea Tottenham

Benítez siguió blindando a su equipo y dio entrada a Benayoun por un exhausto Oscar. El Tottenham siguió rondando el área de Cech e incluso tuvo un tiro libre en la frontal del área, pero no pudo llevarse la victoria. El empate hace que los de Villas-Boas no dependan de si mismos para clasificarse a la Champions del próximo año. Que el peor Arsenal de los últimos tiempos quede nuevamente por encima de los Spurs es sin duda algo que la afición Lilywhite nunca hubiera esperado a principios de temporada. Villas-Boas se la tiene que jugar. Por su parte, Benítez está a las puertas de cumplir sus dos grandes objetivos en la temporada. Pese a que el juego del equipo ha dejado mucho que desear durante su periplo en Londres, es indudable que los blues se encuentran en su punto de juego más alto de toda la temporada. Ojalá el entrenador español sepa elegir mejor su próximo destino. Partidos como el de ayer demuestran que la genialidad táctica demostrada durante su estancia en Liverpool no ha desaparecido. Recuperarlo para la élite sería, sin duda alguna, una gran noticia.