Apuntes de las eliminatorias sudamericanas: Tabárez, Sabella y Sampaoli

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1. Uruguay-Colombia: El plan de Tabárez

Cerrado partido en Montevideo que se terminó decidiendo en los últimos instantes. Las bajas de Godín y Lugano obligaron a Tabárez a alinear al joven José Gimenez en el centro de la defensa y ante la amenaza de un inspirado Radamel Falcao, el entrenador uruguayo decidió protegerlo: repliegue bajo, líneas muy juntas y juego directo sobre Cavani. Del otro lado, Pekerman presentó su alineación más conservadora en lo que va de la eliminatoria con Aguilar y Sánchez en el doble pivote y John Medina como lateral derecho.

Pocas cosas funcionaron bien en el primer tiempo. Colombia lograba plantarse en 3/4 gracias a los apoyos de Falcao y los movimientos de James, pero una vez ahí sufría muchísimo para generar ocasiones. El ‘10’ fue de los pocos jugadores que cumplieron con las expectativas en la selección cafetera, sabiendo leer perfectamente cuándo cerrarse para generar superioridades numéricas en el centro y cuándo abrirse para conectar con Zuñiga y darle amplitud a su equipo. Fue justamente en este último apartado donde Colombia tuvo más problemas. Guarín tendía a cerrarse y Medina era demasiado conservador en sus movimientos, causando que el equipo de Pekerman terminara desaprovechando por completo su carril derecho. Esto le facilito muchísimo el achique de espacios a una esforzada Uruguay que defendió sin problemas pese a contar con una inédita línea defensiva. La celeste robaba y buscaba de inmediato a sus dos puntas con balones largos. El plan no era malo, Cavani y Suárez son muy superiores a Perea y Yepes y ganaron la gran mayoría de sus duelos directos. El problema fue que Lodeiro, único mediapunta, tuvo una noche muy desafortunada y  no supo aprovechar nunca los múltiples balones ganados por sus compañeros. No lo ayudó la conservadora postura del doble pivote colombiano que nunca perdió la posición. El ‘14’ vivió en una constante inferioridad numérica.

Había que cambiar cosas en la segunda mitad y Tabárez fue el primero en mover sus fichas. Gargano ingresó en lugar de Alvaro Gonzalez para cerrar por completo la banda de James y proteger aún más a un Gimenez que había sufrido muchísimo defendiendo a Falcao. Además, Stuani sustituyó a Lodeiro y Suárez pasó a jugar de mediapunta. El delantero del Liverpool realizó una mucho mejor tarea recibiendo los rechaces de la defensa colombiana y las contras de Uruguay mejoraron sustancialmente. Colombia siguió sin generar verdaderas ocasiones, pero Pekerman esperó hasta el minuto 69 para darle entrada a Cuadrado en lugar de Teófilo Gutierrez. El objetivo del cambio era claro: activar su banda derecha. El hecho de que el carrilero de la Fiorentina haya ingresado en lugar de un delantero deja claro que Pekerman estaba contento con el 0-0. No pudo ser. Dos minutos después Tabárez decidió activar la última parte de su plan con la entrada de Gastón Ramírez en lugar del Cebolla Rodríguez. Habían aguantado 70 minutos, tocaba arriesgar.

Las cosas no pudieron salirle mejor al entrenador uruguayo. Dos goles en 4 minutos le dieron la victoria a su equipo que cada vez esta más cerca de Brasil 2014. Tabárez ha demostrado una gran lectura de campo durante todas las eliminatorias y si bien su equipo flaqueo durante algún tramo de las mismas, no cabe duda de que, en caso de clasificarse al mundial,  su selección va a ser una de las más duras de todo el torneo. Quedan dos fechas de infarto.

2. Paraguay-Argentina: La trampa de Sabella

Cuando un equipo no puede doblegar a la defensa rival, los entrenadores suelen quitar un defensa y poner a un delantero para incitar al otro equipo a salir y conceder espacios. Así, buscan cambiar un partido de 0 ocasiones por un intercambio de golpes del que esperan salir ganando. La Argentina de Sabella plantea este escenario desde el minuto 1 de cada encuentro. El 7+3 en el que suele partirse el equipo no es más que un anzuelo. El rival lo ve y no puede evitar sumar jugadores en ataque, ¡si parece tan frágil! Grave error. La albiceleste tiene lo que probablemente sea el mejor contragolpe a nivel de selecciones del mundo. Si Messi en espacios cerrados marca brutales diferencias, en campo abierto es prácticamente imparable. Esto sumado al espléndido estado de forma que atraviesa Di María y al hecho de que al equipo le sobren goleadores en todas sus líneas, hace que atacar a Argentina sea demasiado riesgoso para casi cualquier rival. Eso le pasó a Paraguay ayer. El equipo de Genes aceptó entrar en un intercambio de golpes y terminó goleado en su propio estadio. A Sabella el Plan A ya le funciona a la perfección. Queda saber qué hará el ex-entrenador de Estudiantes cuando se enfrente a un equipo que lo arrincone hasta impedirle salir a la contra. Sobre el final del partido Banega ingresó en lugar de Agüero y el equipo pasó a jugar con un 4-4-2 más conservador. Del éxito de ese plan B depende gran parte del futuro de Argentina.

3. Chile-Venezuela: La roja de Sampaoli

La última vez que analizamos a la selección chilena, el equipo de Sampaoli tenía dos claras falencias. La extrema movilidad del Alexis Sánchez, el 9 del esquema del entrenador argentino, no paraba de generar agujeros en las defensas rivales que Chile desperdiciaba porque no tenía a alguien que los aprovechara. Por otra parte, La Roja pecaba constantemente de una excesiva verticalidad que le impedía acumular jugadores en la fase ofensiva y, por consiguiente, hacía que generar una ocasión fuera realmente difícil. En su partido del fin de semana contra Venezuela, la selección chilena mostró claras mejoras en ambos apartados, muestra clara de que el ex-entrenador  de la U de Chile es sin duda uno de los mejores del continente. Sampaoli planteó un 4-3-3 con Jorge Valdivia como falso extremo izquierdo. El mago dotó inmediatamente al equipo de esa pausa en 3/4 que tanta falta le había hecho hasta el momento. Cuando tienes a dos de los laterales más determinantes de la eliminatoria, si logras retenerla lo suficiente como para que ambos puedan sumarse al ataque sin descompensar al equipo, los resultados pueden ser devastadores para la defensa rival. Así fue. Valdivia no paró de filtrar balones hacia los desmarques de Mena e Isla que le ganaron una y otra vez la espalda a la defensa venezolana. La actuación del equipo fue soberbia y cuando Arturo Vidal decretó el 3-0 final, el Estadio Nacional estalló en jubilo. El interior de la Juventus es uno de los mejores llegadores del mundo y, junto a Vargas, explotó a la perfección los espacios generados por los apoyos de un inspiradísimo Alexis Sánchez. El once inicial impresiona y el sistema comienza a funcionar. Es hora de añadir a La Roja de Sampaoli a la lista de grandes tapados para Brasil 2014. Son un equipazo.

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Apuntes de las eliminatorias: Di María, Pizarro y el Hernando Siles

Argentina Colombia 1. Argentina-Colombia: El carril de Rojo

Se enfrentaban las dos mejores selecciones de estas eliminatorias y la expectativa en el Monumental era máxima. Pese a la baja de Messi, las impresionante plantillas de Argentina y Colombia hacían presagiar un gran encuentro y durante los primeros 20 minutos, el partido cumplió con lo esperado. Sabella suplió la ausencia de su máxima estrella con la entrada de Walter Montillo y mantuvo su asimétrico 4-3-3 con Mascherano, Biglia y Di María en el centro del campo. El hecho de contar con 3 jugadores que se desentienden totalmente del trabajo defensivo de su equipo, obliga al jugador del Real Madrid a marcarse auténticas maratones cada partido para dotar a su selección de un nivel defensivo aceptable. Probablemente no haya un jugador en el mundo más indicado que el ex-Rosario Central para realizar esta labor, pero pese a ello Argentina sigue concediendo algunas ventajas cuando defiende.

Di María no puede ocupar dos carriles al mismo tiempo, por lo que Rojo queda constantemente expuesto a un 2×1 del rival.  El hecho de que tanto Farfán como Isla hayan firmado sus mejores actuaciones en estas eliminatorias contra el conjunto albiceleste no es ninguna coincidencia y ayer le tocó a Camilo Zuñiga lucirse desde su posición de lateral derecho. El jugador del Napoli desbordó a su par continuamente y le dejó un gol servido a Falcao que el nuevo delantero del Mónaco falló inexplicablemente cabeceando desviado solo frente a Romero. Del otro lado, Di María recibía constantemente a las espaldas de Carlos Sánchez que volvió a demostrar que es un jugador insuficiente para esta nueva Colombia de Pekerman. Todas las situaciones de Argentina surgieron a partir de su pésimo posicionamiento y sólo la gran actuación de Ospina evitó que los locales se adelantaran en el primer cuarto de hora.

Argentina Colombia

Di María ayuda en el costado contrario. Montillo se desentiende. Rojo queda 1 contra 1.

Luego pasó lo que todos conocemos. En una insólita decisión el árbitro decidió expulsar a Zapata e Higuaín en un cruce que fácilmente podía haber sido resuelto con una amarilla para cada uno. Con 10 jugadores por lado, el encuentro sufrió una dramática perdida de nivel y se llenó de imprecisiones. La entrada de Messi asustó a Colombia que retrasó sus lineas y Argentina se acercó más al arco rival. De hecho, debió ponerse por delante gracias a una gran jugada anulada inexplicablemente por el juez de linea por presunto fuera de juego. 0-0 final y paso atrás para ambas selecciones que ven cortada su brutal evolución de los últimos meses. Habiendo prácticamente asegurado su presencia en el próximo mundial, es muy importante que ambas retomen el rumbo. Brasil está a la vuelta de la esquina.

 2. Bolivia-Venezuela: La cancha del Hernando Siles

Hernando Siles

Azkargorta firmó su mejor planteamiento desde su retorno a la dirección técnica y paró a su equipo en un 3-4-1-2 con Rudy Cardozo como enganche detrás de los dos puntas. Tener dos hombres abiertos le garantizaban a Bolivia una salida de balón fluida. Chávez y Arce se encargaban de darle amplitud al equipo y recibían libres en las bandas haciendo la pausa necesaria para que su equipo lograra juntarse arriba. Cuando esto no funcionaba, Bolivia optaba por un balón largo hacia Martins que intentaba descargar con Cardozo. Ambos mecanismos fueron bastante efectivos, los locales salían siempre y se intalaban en 3/4 con suma facilidad. Del otro lado, Venezuela optó por cederle el balón a su rival e intentar hacer daño a la contra. Estrategia ya típica de los equipos que visitan la altura. Previendo esto, Azkargorta insistió con la idea de jugar con tres centrales para estar protegido ante cualquier perdida adelante. La jugada le salió bien, Venezuela nunca logró crear verdadero peligro a la contra.

De la mano de un gran Chumacero, Bolivia se hizo con el control del partido pero volvió a sufrir las condiciones de su propio campo. El terreno de juego del Hernando Siles es indigno para la práctica del deporte profesional. Resultaría difícil encontrar una cancha en tan mal estado en las categorías más bajas del fútbol europeo. Esto hace que la circulación del balón se haga muy pesada y reduce drásticamente el ritmo de juego. El principal perjudicado es el equipo que tiene el balón la mayor cantidad de tiempo ya que descolocar a la defensa contraria se hace mucho más difícil. Como los rivales se cierran atrás, a Bolivia le cuesta muchísimo generar ocasiones de gol. No fue ninguna coincidencia que los dos goles del partido surgieran a partir de acciones a balón parado. Si Bolivia quiere que su fútbol evolucione, el primer paso tiene que ser mejorar las condiciones de su estadio. De otra forma, repetir lo conseguido hace 19 años y clasificarse a un mundial se hará prácticamente imposible.

 3. Perú-Ecuador: Pizarro y Guerrero merecen un mundial

Pizarro

Por primera vez en muchísimo tiempo, Markarian pudo contar con los cuatro fantásticos y no dudó ni un momento en ponerlos: 4-4-2 con Farfán y Vargas abiertos y Pizarro y Guerrero en punta. Perú empezó el partido con una intensidad propia de quien está al borde de la eliminación y se llevó por delante a Ecuador en los primeros minutos. El golazo de Pizarro encendió Lima, pero poco a poco el maravilloso conjunto que dirige Reinaldo Rueda empezó a demostrar su calidad. Valencia comenzó a meterse en el carril centra, generando superioridad numérica en la zona y haciéndose con el control del encuentro. Reasco aprovechó con mucho acierto el espacio generado por ese movimiento y llegó varias veces a linea de fondo. Además, la enorme movilidad de los dos delanteros ecuatorianos comenzó a crearle grandes problemas a los defensas locales. Rojas caía a banda y Chucho Benítez pisaba el medio campo, despejando la zona para las incursiones de un gran Jefferson Montero. Las ocasiones de Ecuador fueron llegando, pero se toparon una y otra vez con un fantástico Raúl Fernández que no fue la figura del encuentro sólo porque adelante jugaba uno de los mejores jugadores de la historia del país.

Lo de Pizarro fue heroico. Con su equipo metido atrás, cayó a banda una infinidad de veces para poder recibir el balón y permitirle a su selección escapar de la asfixiante presión ecuatoriana. En total inferioridad, el delantero no sólo se las arreglaba para darle un respiro a su equipo, sino que mediante controles inverosímiles y una excelente lectura del juego llegó hasta a crear ocasiones de gol sobre la portería de Alexander Domínguez. Si Ecuador no se lanzó por completo al ataque, fue porque cada recepción de Pizarro causaba pánico en el conjunto amarillo. En el segundo tiempo, a Pizarro se le unió un brillante Paulo Guerrero que comenzó a ganarle todos los apoyos a los centrales ecuatorianos ofreciéndole otra vía de salida a sus exhaustos defensas. Es inevitable preguntarse qué hubiera sido de Perú de haber podido contar con sus dos delanteros estrella más seguido. Por el momento, gracias a los dos, pueden seguir soñando.

Independiente-Boca: Gallego contra la crisis

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Independiente tiene más Copas Libertadores que cualquier otro equipo en Sudamérica y está a punto de descender. La desastrosa gestión de Julio Comparada al frente de la institución dejó al club al borde de la quiebra y en una delicada situación en la tabla de descenso. Javier Cantero, nuevo presidente, ha logrado reconducir con maestría la situación económica del club, pero en la parcela deportiva no ha estado tan acertado. Por ello Independiente, que en su historia nunca ha abandonado la primera división argentina, está a escasas doce fechas de tener que jugar en la B nacional la temporada siguiente. Desesperado, el club se ha encomendado a Américo Rubén Gallego, último entrenador en ganar una liga con los de Avellaneda e ídolo de la hinchada. Los últimos resultados no han sido positivos y la presión se hace inaguantable, pero el Tolo no se da por vencido. Ayer, Independiente recibía a Boca con la misión de ganar los 3 puntos y conseguir así un poco de oxigeno de cara al futuro. El partido no decepcionó y dejó varios detalles que pasaremos a analizar a continuación.

Independiente Boca Juniors

Formacion IndependienteGallego volvió a utilizar el 4-3-2-1 de las últimas fechas que le permite juntar la mayor cantidad de talento individual sobre el terreno de juego. Por su parte, Bianchi rotó a 8 jugadores con miras al encuentro entre semana de Copa Libertadores y presentó un 4-4-2 lleno de juveniles y suplentes recolocando a Albín, habitual lateral derecho en la banda contraria. Este movimiento le causó problemas a Boca desde un principio. El uruguayo fallaba en la colocación, se cerraba demasiado y dejaba todo el carril libre para las incursiones de los jugadores de Independiente, cosa que Leguizamón supo aprovechó al máximo. Desde su posición de mediapunta, Lucionao tiraba continuamente desmarques dentro-fuera para atacar el espacio libre y facilitar la transición ofensiva de su equipo. Además, el improvisado centro del campo de Bianchi llegaba siempre tarde a la presión, por lo que Vargas pudo encontrar los desmarques del ‘7’ con muchísima facilidad. La defensa visitante -de nuevo con un desastroso Chiqui Pérez- no supo leer nunca el movimiento y el ex-Arsenal generó un penal e incontables ocasiones a favor de su equipo. Sin embargo, la suerte una vez más le fue esquiva a Independiente y pese a encerrar a su rival durante toda la primera mitad y lograr que le expulsen a un jugador en la única contra de Boca, Silva puso por delante a los Xeneizes. El Libertadores de América no se lo podía creer.

Independiente Boca Juniors

Albín pierde la posición y Leguizamón lo aprovecha.

Gallego sabe que en la lucha por no descender cada punto es de oro por lo que decidió jugársela sacando a Fredes -interior- e introduciendo a Lucas Villlafañez como extremo derecho. Además, Mancuello subió unos metros e Independiente pasó a cerrar con 3 atrás. El movimiento fue muy acertado. Tras la expulsión Bianchi había mantenido a sus dos delanteros sobre el campo, obligando a su equipo a jugar con una improvisada linea de 3 en el medio que tuvo muchísimos problemas para cubrir todo el ancho de la cancha. Así, pese a que Albín había pasado a jugar como lateral derecho, la banda izquierda seguía quedando libre para las ahora continuas incursiones de Villafañez. Sánchez Miño, nuevo lateral izquierdo nunca ha sido un portento defensivo y el ’31’ le ganó continuamente los duelos individuales. Viendo esto, Bianchi corrigió rápidamente devolviendo a la joven promesa al centro del campo y haciendo ingresar a Clemente Rodríguez para que ocupara su posición. En este blog se sugirió que Bianchi probara al ’34’ como lateral. Tras su pobre rendimiento en esa posición, parece difícil que el virrey vuelva a insistir en la idea.

La actuación de Fabián Vargas merece un párrafo aparte. Boca no presionó nunca al mediocentro colombiano y optó por un repliegue muy bajo, que el ex-Almería aprovechó para convertirse en el mejor jugador del partido. El ‘22’ recibía de sus centrales y filtraba a los de arriba, sacando a relucir su gran repertorio de pases. Sus decisiones siempre fueron acertadas y gracias a él, Independiente pudo encerrar a Boca en su área. Resulta curioso que nadie en Argentina se anime a aplicar una presión alta. Los mediocampistas suelen tener muchísimo tiempo para pensar y decidir. Esto provoca que luego, al emigrar a Europa, cuando les toca enfrentarse a planteamientos diferentes que van a buscarlos desde el principio, el fracaso sea estrepitoso. Ayer, por momentos, Vargas recordó al Fernando Gago que enamoró a medio país allá por el año 2005 y todos recordamos cómo terminó la incursión del pintita en Europa.

Independiente Boca Juniors

Vargas recibe totalmente solo. Boca todavía tenía 11.

Gracias a la gran actuación del colombiano, el ingreso de Clemente no influyó mucho en el desarrollo del partido e Independiente siguió dominando a placer. Bianchi decidió entonces cambiar a un 4-4-1 con el ingreso de Somoza en el lugar de un desacertado Burrito Martínez. Esta modificación dejaba a Silva solo arriba, por lo que el Tolo Gallego decidió que mantener una defensa de 3 no tenía sentido y le pidió a Claudio Morel Rodríguez que pasara al ataque. En una de esas incursiones, el paraguayo remató un rebote de Orión y empató el partido.

El Rojo siguió acorralando a Boca en su área, pero pese a que la defensa Xeneize no mostró solidez en ningún momento, el segundo gol no llegó nunca.  La actuación del delantero Juan Caicedo terminó retratando casi a la perfección la de su equipo. El colombiano se movió con mucho acierto por el terreno de juego, atacando los espacios y atrayendo rivales, pero cada vez que pisaba el área la mente se le nublaba y tomaba la decisión equivocada. La situación del club pesa y mucho en cada partido y los nervios se hacen presentes tarde o temprano. Independiente falló una cantidad impresionante de ocasiones clarísimas y dejó escapar una gran ocasión para sumar 3 puntos que a la postre podrían terminar siendo claves. Cuando Laverni pitó el final de los 90 minutos, la cara de su entrenador era un poema.

Apuntes del fin de semana: Eliminatorias sudamericanas

Uruguay Paraguay 1. Uruguay-Paraguay: Tabárez arriesga demasiado

La mala dinámica reciente obligaba a Tabárez a cambiar cosas y el ex-entrenador de Boca actuó en consecuencia rompiendo por primera vez el doble pivote que tantos éxitos le había dado. Uruguay se paró en un 4-4-2 en rombo con Diego Pérez como único mediocentro y Lodeiro como mediapunta. La actuación del jugador del Botafogo en el primer tiempo fue bastante destacable. Nico leía con mucho acierto los espacios entre lineas de la selección paraguaya y se ofrecía constantemente facilitando la transición ofensiva de su equipo. Gracias a él, Uruguay se plantaba en el campo contrario con mucha facilidad y le creaba constantes problemas a su rival. ¿El problema? El planteamiento de Tabárez era demasiado arriesgado. Cuando Paraguay lograba salir, Lodeiro no replegaba por lo que Pérez quedaba constantemente en un 1v2 ante Riveros y Oviedo. Al mediocampista del Bologna no le quedaba otra opción que parar las contras con faltas, por lo que rozó la expulsión. Además, con el mediocentro ocupado los centrales quedaban demasiado expuestos ante Valdez y Cardozo. Tabárez estaba jugando con fuego.

Uruguay Paraguay

Con González y Arevalo Ríos, Uruguay recuperó el doble pivote.

Lodeiro había logrado encerrar a Paraguay en su área, pero su pasividad defensiva hacía que cada salida guaraní dejara sin aliento a medio Centenario. Por lo tanto, Tabárez pasó a un 4-3-3 y le pidió a Álvaro González que asumiera una postura mucho más defensiva manteniéndose siempre a la misma altura del mediocentro. Este nuevo esquema hizo que Uruguay fuera más sólida defensivamente, pero también le restó potencial arriba. Lodeiro, ahora recostado en la izquierda, perdió peso en el encuentro y dejó de aprovechar ese espacio en 3/4 que ofrecía el 4-4-2 tradicional paraguayo. Esta tarea debería haber recaído en Forlán, pero el ahora jugador del Internacional de Porto Alegre está lejos de sus mejores días y se mostró demasiado estático durante el encuentro. Paraguay defendía cómoda y los minutos pasaban por lo que Tabárez decidió volver a arriesgar.

Emulando lo que José Mourinho hizo hace unas semanas en Old Trafford, el entrenador uruguayo retiró a Maxi Pereira (lateral derecho) y le dio entrada a Gastón Ramirez para sumar un efectivo extra en el centro del campo (captura). El hombre del Southampton se hizo rápidamente con el control del encuentro y el gol de Luis Suárez no tardó en llegar. El Centenario ya festejaba la victoria cuando Uruguay volvió a pagar por los riesgos tomados. A diferencia de Mourinho, Tabárez se había quedado sin cambios tras la entrada de Ramirez, por lo que no pudo reorganizar su defensa una vez que su equipo se puso por delante en el marcador. Álvaro González fuera de posición, concedió muchísimas ventajas como lateral derecho y Paraguay anotó el empate a 5 minutos del final.

Uruguay Paraguay

Tabárez se quedó sin margen de maniobra para defender el 1-0.

Es imposible saber si, de no darse el cambio de Ramírez, Uruguay hubiera logrado ganar el encuentro. Lo que es seguro es que Tabárez pagó por su erróneo planteamiento inicial al quedarse sin cambios en el momento clave del partido. Por otra parte, es una gran noticia que tras su desastroso comienzo, el ciclo Peluso comience a levantar cabeza en Paraguay. Probablemente no le alcance para clasificarse, pero es importante que su selección vuelva a competir. Un equipo que logró codearse con los más grandes hace menos de 4 años no podía dejar sensaciones tan negativas.


2. Argentina-Venezuela: Farías soluciona los problemas de Sabella

Argentina Venezuela Mencionamos ya en este blog el tremendo reto que tiene Alejandro Sabella al frente de la selección argentina de fútbol. Crear un equipo a partir de una plantilla tan descompensada es un reto mayúsculo, por lo que cada paso del ex-entrenador de Estudiantes se antoja interesante. Lastimosamente el partido de anoche no le servirá para sacar muchas conclusiones. La actuación de su rival no fue seria. Como se encargó de demostrar Markarian en la última fecha FIFA, para complicar a la albiceleste hay que presionarla arriba. Mascherano y Gago no cuentan con las cualidades necesarias para crearse un espacio por si mismos por lo que una presión alta afecta profundamente la salida de balón de su equipo. Venezuela nunca se planteó este recurso. Intimidado por la presencia de Messi, Farías ordenó un repliegue muy bajo que dejaba al doble pivote argentino libre de marcas y solucionaba desde el minuto 0 todos los problemas de Sabella. Era hasta cómico ver cómo Gago recibía, se giraba y tenía todo el tiempo del mundo para filtrar un pase entre lineas. Argentina acumulaba hombres arriba con muchísima facilidad y aplastaba a Venezuela contra su área. Mascherano se hizo el dueño del partido ganando todos los rechaces y ahogando todo intento de salida venezolana. Messi siguió haciendo historia. Fueron 3, pero pudieron ser 8.

3. Perú-Chile: La nueva Roja de Sampaoli

Peru Chile

Tras comandar uno de los proyectos más ilusionantes del continente, Jorge Sampaoli ha tomado las riendas de la selección chilena para comandarla a su segundo mundial consecutivo. En el monumental de Lima, la Roja se paró en un 4-3-3 con Alexis como falso 9 y Beausejour y Vargas como extremos. El delantero del Barcelona se mostró muy participativo durante todo el encuentro, realizando constantemente desmarques de apoyo hacia la zona de 3/4 para ayudar a su equipo en la transición ofensiva. Durante el primer tiempo, Chile mostró un juego muy fluido (a destacar el interesante movimiento de los 3 mediocampistas) y superó a su rival con claridad. Pese a ello se mostraron algunos defectos que en la segunda mitad se hicieron más claros.

Cuando Alexis baja a recibir, ninguno de los mediocampistas carga el área. Esta falencia desaprovecha el arrastre generado por el ex-Udinese y le permite a los centrales rivales seguirlo sin miedo a que alguien ataque sus espaldas. Por otra parte, la ausencia en la formación de un especialista en la zona de 3/4 hace que Chile sea demasiado vertiginoso al atacar y nunca logre juntarse arriba. Que un lateral tan ofensivo como Eugenio Mena nunca haya logrado incorporarse con claridad al ataque es una muestra clara del problema.

Peru Chile

Alexis baja. El central lo sigue. Nadie ataca el espacio.

La solución al primer defecto es fácil y tiene nombre y apellido: Arturo Vidal. El mediocampista de la Juventus es uno de los mejores llegadores del mundo y aprovecha constantemente los espacios generados por Mirko Vucinic en su club. El segundo problema se antoja más complicado de resolver. El triángulo en el medio es innegociable, por lo que Mati Fernández tendría que entrar en el lugar de uno de los dos extremos. Como se pudo ver en el partido, prescindir de Beausejour y su trabajo defensivo es un riesgo demasiado alto pese a su bajo estado de forma. Por otra parte, Vargas significa desequilibrio constante y espacios para el resto de sus compañeros. Sampaoli tendrá que decidir.

LpaXI Portero: Willy Caballero

Como anunciamos el martes anterior. Hoy comenzamos con el once ideal en lo que vamos de La Presión Alta. Primero que nada, es necesario aclarar que no se trata de una alineación integrada por los mejores futbolistas de la temporada. Puedo adelantar, por ejemplo, que Messi y Ronaldo -los dos mejores futbolistas del mundo por una distancia  sideral-  no estarán en él. El objetivo del proyecto es hablar de los once futbolistas que más me han impresionado desde que abrí el blog. En cada artículo hablaré de sus cualidades y los recursos tácticos que le brindan a sus equipos. También intentaré ennumerar sus actuaciones más destacadas o los partidos donde lo expuesto se pudo ver con más claridad. Sin más que decir, hoy comenzamos con la primera de las doce entradas que van a terminar integrando LpaXI. Espero que les guste.

Caballero

Willy Caballero llegó al Málaga por la puerta trasera. La grave lesión sufrida por Sergio Asenjo a comienzos del año 2011 hizo que el conjunto blanquiazul tuviera que recurrir por emergencia al mercado de invierno para encontrar un substituto. El portero argentino hasta ese momento había tenido una carrera muy discreta. Cansado de estar constantemente a la sombra de Roberto Abbondanzieri, el nacido en Santa Elena dejó Boca Juniors con rumbo a la segunda división española. En Elche, Caballero logró convertirse en un titular indiscutido disputando 186 partidos en 7 años. No obstante, cuando el Málaga tocó a su puerta y pese a que no se le aseguró en ningún momento un puesto en el once inicial a largo plazo, Willy no dudó. Su decisión no pudo ser más acertada, en dos años pasó del anonimato total a disputar la Champions League. Hoy en día el argentino es uno de los pilares del gran Málaga de Pellegrini y nadie discute que se trata de uno de los mejores porteros de Europa. La Rosaleda lo tiene como uno de sus máximos ídolos y ya es habitual escuchar el “Caballero, Caballero, Caballero; Willy Caballero” en cada partido. Por todo ello, Wilfredo Caballero es el elegido para ocupar la portería en nuestro once ideal.

LpaXI

En una liga española que gracias a la estrepitosa caída de nivel de Victor Valdés e Iker Casillas ha quedado huérfana de sus dos mejores porteros, la figura de Willy Caballero jornada a jornada no ha hecho más que crecer. Ya explicamos en un artículo anterior que el Málaga no se destaca precisamente por su rigurosidad en el entramado defensivo, por lo que es raro ver un partido donde evite tener una ocasión de gol en contra. El hecho de contar con un portero tan seguro atrás, hace que los jugadores crean aún más en la idea de su entrenador y se suelten con comodidad, sabiendo que están protegidos ante cualquier error. Este aspecto se ve reforzado por el carácter del argentino. Incansable, Willy para y gesticula, anima, transmitiendo su autoridad en el área. El ’13’ no se ha achicado en ningún escenario y en ninguna situación. El hecho de que el Málaga haya tenido un debut tan impresionante en Champions, es algo que no podemos evitar relacionar con ello. Caballero es competitividad pura.

Su carácter también se ve reflejado en su forma de parar. Willy siempre está preparado y cuando le toca intervenir hace lujo de unos reflejos de élite. No son pocas las veces en las que esta temporada ha parado disparos a bocajarro con una velocidad pasmosa en la reacción. Eso sí, el argentino suele dar más rebotes de lo que debería, pero compensa el defecto con una agilidad que le permite incorporarse en décimas de segundo y estar preparado para el segundo disparo. Caballero interviene una, dos y hasta tres veces en la misma jugada sin dar ninguna sensación de inseguridad. Además, cuando le toca ir por alto muestra una valentía en el choque impropia de los porteros modernos. Pese a no ser demasiado alto, el argentino salta, se impone y gana. Pura personalidad.

Willy Caballero Martín Demichelis Champions League

Willy ha sido parte vital para el gran inicio del Málaga en Champions.

Tácticamente se puede decir poco, porque el equipo del ingeniero, al no tener ningún hombre alto arriba, suele salir siempre en corto. Ésto hace que Caballero no esté muy implicado en la gestación de juego y se limite a repartir el juego hacia sus dos centrales. Pese a ello, como todo portero argentino, tiene un juego de pies bastante aceptable que le permite evitar situaciones incomodas en la salida. Willy comete muy pocos errores.

Finalmente queda destacar su desempeño en el uno contra uno, punto clave en el juego de cualquier portero. Fiel a la escuela argentina, Caballero aguanta siempre hasta el último momento. Son pocas las veces en las que los delanteros logran superarlo en conducción. Siempre bien colocado, achica rápido y bien. Con una defensa que pone la linea bastante adelante, éste es un punto clave para el Málaga de Pellegrini.

Es difícil recordar un ascenso tan vertiginoso como el de Willy en los últimos dos años. Si todo sigue así, no debería pasar mucho tiempo para que Sabella lo empiece a tomar en cuenta. Y quién sabe. Quizás aquel desconocido portero del Elche pueda terminar siendo el titular en una selección campeona del mundo. De ser así, nadie podrá decir que no se lo merece. Willy, incansable, seguirá creciendo.

Aparece en: Liberarse toma tiempo
También se destacaron: 
Jhonny Herrera, Marc-André ter Stegen, Gianluigi Buffon