Schalke 04-Borussia Dortmund: Mayer casi lo logra

Schalke-max-meyer

1.- El director deportivo del BVB, Hans-Joachim Watzke había calentado la previa del partido con unos punzantes comentarios dirigidos a su máximo rival. “Antes, el éxito de nuestra temporada dependía de ganar los Derbys y acabar el año por encima del Schalke. Ahora tenemos objetivos más importantes.” Directo a la llaga. El club de Gelsenkirchen ha visto en los últimos años cómo su vecino se ha levantado de las cenizas para convertirse en uno de los equipos más potentes de Europa. La situación se repite cada temporada. Cada logro del Schalke es opacado por los multiples triunfos del maravilloso equipo de Klopp. De poco sirvieron las dos victorias en los Derbys de la temporada pasada, el Schalke volvió a quedar a la sombra de un Dortmund que maravilló al mundo al llegar a la final de la Champions. La perspectiva no parece mejorar para la afición de los Königsblauen. Ayer, el equipo de Klopp volvió a demostrar que está a años luz de su eterno enemigo.

2.- Como bien apuntó Spielverlagerung en su previa del Derby, la clave del partido iba a estar en la salida de balón del Schalke. La lesión de Marco Höger obligaba a Keller a presentar un improvisado doble pivote conformado por Dennis Aogo y Christian Neustädter y era bastante seguro que Klopp iba a centrar su planteamiento en explotar sus limitaciones. Así fue. Ni bien comenzó el partido, el Dortmund plantó sus lineas muy arriba y presionó con gran intensidad a la defensa del Schalke. Lewandowski y Mkhitaryan trabajaban sobre los centrales y obligaban a los pivotes a abrirse para poder recibir. Cuando el balón llegaba a la banda, los de Klopp ejecutaban su famoso achique lateral para aislar al receptor y recuperar la posesión lo más arriba posible. El BVB acumuló varios robos en el último cuarto y logró intimidar a su rival durante los primeros minutos.

3.- Era tanto el miedo hacia la presión del Dortmund, que Keller le ordenó a su equipo que evitara los problemas e intentara ganar metros por medio de balones largos hacia Szalai, su único delantero. Así, el entrenador alemán buscaba minimizar la incidencia de su débil mediocampo y llevar el balón directamente hacia sus jugadores más diferenciales. Por desgracia, el recurso nunca terminó de funcionar. El delantero húngaro perdió todos sus duelos aéreos contra Hummels y Subotic y no pudo habilitar a la segunda linea de atacantes de su equipo. Además, el Schalke perdía continuamente los duelos individuales y sólo los acertados apoyos de Boateng lograban darle a los de Keller unos segundos de descanso entre cada ofensiva visitante.

4.- Impotente por no poder sacar el balón jugado desde atrás, el Schalke optó por intentar recuperarlo arriba. Szalai y Boateng intentaron presionar a Hummels y Subotic sin mucho éxito. Sahin retrocedió unos metros y se metió entre centrales para generar una superioridad numérica en la salida. El gran desplazamiento en largo del turco le permitió filtrar balones constantemente y superar la primera linea de presión rival sin problema alguno. Schmelzer y Großkreutz se pegaban a la banda mientras que los extremos se metían hacia adentro y aprovechaban el pobre trabajo de la pareja Aogo-Neustädter para recibir siempre en ventaja, acelerar y marcar diferencias. Así llegó el primer tanto de la tarde. Großkreutz encontró a Mhkitaryan en el carril central y el armenio abrió rápidamente hacia el desmarque de Reus. Centro atrás, gol de Aubameyang y silencio total en el Veltins Arena.

5.- Con el objetivo cumplido, el Dortmund decidió retrasar sus lineas y esperar a una contra para terminar de cerrar el partido. El Schalke, obligado a tener el balón siguió teniendo problemas para asentarse en el campo rival, pero poco a poco fue encontrando un punto débil en la defensa de su adversario. Aubameyang todavía no ha adquirido la perfección posicional de Blaszczykowsky y suele tener despistes a la hora de achicar sobre la banda. Si a esto le sumamos que Großkreutz juega a banda cambiada y tiene problemas a la hora de defender el desborde por afuera no es de extrañar que el Schalke se agarrara al triángulo Kolasinac-Aogo-Fuchs para intentar empatar el partido. Al minuto 30 el lateral lograba internarse en el área y era derribado por Subotic. La afición festejó el penalti, pero la flojísima ejecución de Boateng acabó inmediatamente con el momentum de su equipo. Tiempo después, el Dortmund aprovecharía una floja salida del Schalke para poner el 0-2 en el marcador con un golazo de Sahin. A Klopp le había salido todo a pedir de boca.

6.- Si la banda derecha del BVB tenía grietas, la izquierda seguía siendo tan sólida como siempre. Uchida no lograba recibir nunca en ventaja y cada intento de salida por ese costado terminaba en una peligrosa contra visitante. El principal perjudicado de esto fue Julian Draxler que jugando de extremo derecho vio como su participación en la ofensiva de su equipo quedaba reducida a un mínimo insignificante. El jugador más talentoso del Schalke estaba totalmente aislado.

7.- Keller tenía que reaccionar y sobre el minuto 61 retiró a Fuchs para darle entrada al jovensísimo  Max Meyer. El impacto del crack de 17 años fue inmediato. El ‘7’ se recostó sobre el costado derecho, se juntó con Boateng y juntos comenzaron a romper el achique lateral del Dortmund sobre esa zona. En tan sólo su tercer contacto con el balón, Meyer se escapó de Reus y Sahin con una facilidad pasmosa, tocó atrás y se fue a recibir la pared en el pico del área. Ahí, regateó a Subotic, encontró a Szalai en el área chica y remató el rechace de Weidenfeller para encender al Veltins Arena. Un chico nacido en 1995 había roto el partido.

8.- Los siguientes 10 minutos fueron para el Schalke. La lesión de Schmelzer en el entretiempo había debilitado aún más la defensa del Borussia y los locales comenzaron a encadenar fases ofensivas como nunca antes en el partido. Klopp intercambió las posiciones de Aubameyang y Reus para evitar que Draxler, ahora extremo izquierdo, lograra recibir balones en ventaja, pero el ajuste no hizo más que potenciar aún más al triángulo Uchida-Boateng-Meyer. El lateral japonés ganó varias veces la linea de fondo sembrando el pánico en la defensa visitante. A pesar de que el Schalke había sido claramente superado durante la mayor parte del encuentro, el empate estaba al alcance de una mano.

9.- Pero la ilusión local duró poco. Blaszczykowsky entró en lugar de Aubameyang y mejoró inmediatamente la calidad del repliegue del Borussia. El Schalke, volcado buscando el empate, cada vez dejaba más espacios atrás y en una contra Mkhitaryan y Kuba no perdonaron. 1-3 y partido cerrado.

10.- No parece que esta vaya a ser la temporada en la que el Schalke logre salir de la sombra de su máximo rival. Pese a la dolorosa baja de Götze, el Dortmund ha sabido reinventarse para mantenerse en la élite por lo menos unos años más. A los de Keller sólo les queda tener paciencia y esperar a que sus jóvenes talentos se desarrollen y logren cambiar la tendencia. Uno de ellos ya parece señalado para comerse al mundo en la siguiente década. Lo que hizo Max Meyer ayer no es normal.

Artículo publicado en el Magazine de Martí Perarnau

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Apuntes del fin de semana: Ajustes y alternativas

Everton Wigan1. Everton-Wigan: Moyes y el bajón de Fellaini

El 17 de diciembre, Marouane Fellaini, agredió físicamente a Ryan Shawcross del Stoke City y por consiguiente fue suspendido por tres partidos. Como ya hemos explicado en esta página varias veces, el sistema de el Everton gira en torno al jugador belga, por lo que Moyes se vio obligado a hacer ajustes: Anichebe ingresó en la alineación titular permitiéndole a los toffees continuar con su tradicional juego directo. Los resultados acompañaron y el posible bache parecía superado, pero cuando Fellaini retornó de su suspensión, su nivel ya no era el mismo. Esto le ha generado un conflicto a David Moyes. El entrenador escocés ve cómo su jugador más talentoso sigue marcando diferencias, pero con mucha menos regularidad que a principios de temporada. El bajón del belga ha hecho que el flujo de juego del Everton sea mucho más intermitente que antes y los resultados se han visto reflejados en la tabla.

Everton Wigan

Pienaar, en la derecha, bajó mucho a la base. Sin éxito.

Habiéndose alejado definitivamente de la Champions, el partido por los cuartos de final de la FA Cup pasó a tener una particular importancia para los toffees, por lo que Moyes realizó algunos cambios. Pienaar pasó a la banda derecha, alejándose así de Baines y Fellaini. ¿El objetivo? Diversificar la gestación del juego y dejar de depender tanto del belga.  El sudáfricano bajaba a la altura de los mediocentros e intentaba filtrar balones hacia adelante. El resultado fue muy negativo. Sin su triángulo de posesión habitual, el Everton creó muy poco peligro y fue barrido por el Wigan en 4 minutos para la historia. Ya con 0-3, Moyes revirtió su plan y devolvió a Pienaar a la izquierda, pero era muy tarde. Pese a mejorar sustancialmente su juego, el Everton no pudo acercarse en el marcador. El momento de la noche fue cuando, mediada la segunda mitad, Moyes decidió retirar a Fellaini para que ingresara Darren Gibson. Mientras el belga abandonaba el terreno de juego, se escucharon varios silbidos reprobando su actuación. Hace un par de semanas, nadie lo hubiera imaginado.

2. Athletic Bilbao-Valencia: Los arrastres de Piatti y la zurda de Mathieu

Athletic Bilbao ValenciaValverde repitió el 4-3-3 utilizado entre semana en París. Al no contar con un hombre entre lineas al atacar, el sistema necesita que uno de los jugadores abandone su posición inicial al menos momentaneamente para conectar la delantera y el mediocampo. En el sistema del ex-entrenador del Olympiakos esta tarea recae en el extremo izquierdo. El miércoles fue Jonas; ayer Piatti. El argentino realizó un gran partido, recibiendo siempre entre lineas y facilitando la transición ofensiva de su equipo. Gracias a él, el Valencia lograba superar la presión inicial del Athletic y plantarse en campo contrario con  relativa facilidad. Esta tendencia a irse para adentro del ’11’ valencianista obligaba a la defensa local a cerrarse en el carril central liberando a Aly Cisskho en la izquierda.  El lateral francés quedaba constantemente en un 1v1 contra Iraola y contaba con todo el tiempo del mundo para mandar un centro en busca de sus delanteros. Lastimosamente para el Valencia, el ex-Lyon es muy limitado ofensivamente y nunca pudo aprovechar las ventajas generadas por Piatti. Un calco de lo que había sucedido en Paris 4 días atrás. Cabe preguntarse si el buen hacer de Jeremy Mathieu en su nuevo rol de central compensa el hecho de prescindir de su maravilloso golpeo de zurda al que tanto provecho le sacó Unai Emery en su etapa en el banquillo ché. Con el ex-Toulouse en el lugar de Cissokho, seguramente el Valencia hubiera generado más peligro en sus 2 últimos partidos. El Athletic terminó llevándose la victoria gracias a un gran gol de Muniain. A Valverde le queda mucho trabajo por hacer.

3. Milan-Genoa: La baja de Pazzini

Genoa MilanMañana, el Milan puede terminar de dar uno de los batacazos más grandes de los últimos años en Europa y eliminar al Barcelona en su propio campo. Consciente de que la eliminatoria todavía no está cerrada, Allegri utilizó su último partido de liga para practicar la estrategia a utilizar en el Camp Nou. El italiano paró a su equipo en el ya tradicional 4-3-3 (o 4-1-4-1, según se mire) utilizado en el partido de ida. El conjunto rossonero le entregó el control del balón al Genoa y se dedicó a cerrar espacios en defensa. Cuando recuperaban el balón, los visitantes buscaban inmediatamente a Pazzini en largo. El ex-Inter retenía el esférico y esperaba la llegada de su segunda linea. El Shaarawy y Niang subían lo más rápido que podían y atacaban el espacio con mucho acierto. ¿Problema? Sobre el minuto 22, Pazzini comenzó a cojear. Fisura de peroné y baja para el partido más importante de la temporada. Allegri tendrá que mover ficha. El delantero centro suplente, Bojan, carece del físico necesario para ganar balones por alto, por lo que lo más natural sería recolocar a Boateng como 9. Ese movimiento obligaría a M’baye Niang a ocupar el extremo derecho. Con el joven crack francés sobre el terreno de juego, el Milan ganaría velocidad en la contra y desborde en un eventual 1v1, pero ponerlo a defender el costado fuerte del Barça se antoja bastante arriesgado. Pese a ello, otras opciones como  poner a Niang de 9 o adelantar a un lateral como Mourinho en el 2010 parecen menos probables. El Milan tiene que blindarse atrás sin perder potencial ofensivo. Un gol rossonero mata la eliminatoria y en Milanello lo saben.

4. Barcelona-Deportivo La Coruña: La opción Alexis Sánchez

Barcelona Deportivo La CoruñaMientras que Allegri utilizó su partido de liga para realizar un ensayo general, Roura prefirió dar descanso a los más habituales, reservándolos para el martes. El que mejor aprovechó la situación fue Alexis Sánchez, que tuvo una gran actuación dejando muy buenas sensaciones. La calidad del chileno es innegable y si bien su gran defecto: la falta de gol sigue ahí y es difícil que desaparezca, los que compiten con él por un mismo puesto tampoco es que vayan sobrados en esa faceta. Ante el Milan, en el peor de los casos, Alexis se limitaría a realizar arrastres dándole a Messi ese espacio extra que  tanto parece necesitar. Del otro lado, el Depor volvió a dejar un sabor muy amargo. Resulta difícil rebatir que la plantilla de los gallegos es la peor de la primera división y parecen condenados al descenso hagan lo que hagan. Contra el Barça apenas cometieron errores, pero nunca pudieron aprovechar las múltiples facilidades que les daba su adversario. La transición defensiva culé volvió a dejar mucho que desear y el Depor, por pura falta de calidad, no fue capaz de generar ocasión alguna. Hay pocas sensaciones peores para un equipo que hacerlo todo bien y quedarse con las manos vacías. Esperemos que cuando vuelvana primera, que lo harán, la directiva blaquiazul tome mejores decisiones. La liga BBVA necesita al Deportivo La Coruña.