LpaXI Lateral Derecho: Łukasz Piszczek

Lukasz Piszczek

Año 2008. Maicon y Dani Alves lideraban una grandísima generación de laterales derechos que marcaba las diferencias en Europa. Hoy en día Marcelo, Coentrao, Jordi Alba y compañía juegan en la otra banda y se hace muy difícil nombrar a más de cinco laterales derechos que sean capaces de marcar las diferencias. Por ello, el ascenso de Łukasz Piszczek de la mano de Jürgen Klopp ha sido muy bien recibido por el mundo futbolísitico. Nacido en Polonia, el lateral emigró hacia Alemania a sus 19 años para fichar por el Hertha BSC. Tras seis años en la capital alemana sin destacar demasiado, su contrato no fue renovado y recaló en un Borussia Dortmund con serias dificultades económicas. Sus cualidades encajaron a la perfección con el sistema de Klopp y su rendimiento se disparó llevándolo rápidamente a ser considerado como uno de los mejores defensores de la Bundesliga. Esta temporada sus grandes actuaciones en escenarios como el Etihad Stadium o el Santiago Bernabéu han demostrado que Łukasz es parte de la élite mundial. Por ello, ha sido elegido para integrar el primer puesto en nuestra defensa.

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Al igual que Mourinho en el Real Madrid, Klopp le pide a sus dos laterales que se sitúen muy arriba en el campo a la hora de sacar el balón. Con este movimiento, el equipo alemán obliga a que el rival retroceda creándole espacio a Hummels para filtrar un balón hacia adelante. Una vez que el Dortmund ha superado la primera linea de presión y se ha establecido en fase ofensiva, Pizsczek y Schmelzer participan muchísimo en la circulación del balón y se encargan de darle amplitud a su equipo. Los mediapuntas externos del Borussia tienen tendencia a irse hacia el centro, por lo que la ocupación de las bandas es una tarea especialmente reservada a los dos laterales. En la derecha, Blaszczykowsky se mete hacia adentro para asociarse con Götze. Este movimiento arrastra al lateral contrario hacia el carril central y deja la banda libre para las internadas de Piszczek. El polaco, pese a que cuenta con la suficiente técnica como para tirar un centro desde una zona retrasada, suele preferir llegar hasta linea de fondo para meter el pase de la muerte. Łukasz maneja bien los tiempos y suele elegir bien. Sus 8 asistencias esta temporada así lo demuestran.

Pero las cualidades ofensivas de Piszczek no se resumen sólo a atacar el espacio. Cuando recibe el balón en zonas más retrasadas, el ’26’ se asocia con sus compañeros para ir avanzando en el terreno de juego. El sistema de Klopp dibuja muchos triángulos y Łukasz utiliza todos los que están a su alcance. Las paredes con Kehl, Götze o Lewandowski son habituales en cada partido. El rival ve como con tres toques, Piszczek ha logrado plantarse en medio del área habiendo desbordado todo su carril izquierdo. Una vez allí, el polaco resuelve con una lucidez impropia de su posición. Por algo en su niñez era extremo.

Piszczek Dortmund Hannover 96

El Dortmund presiona arriba y recupera.

Ya explicamos en este blog que el Dortmund tiene bastantes problemas sacando el balón desde atrás por lo que suele plantear una presión muy alta para robar el balón lo más arriba posible. Para ello es necesario una férrea disciplina defensiva y Łukasz cumple de sobra presionando con gran intensidad y nunca perdiendo la posición. Especialmente destacable fue su partido en el Etihad Stadium. Sergio Agüero, al ver que en el carril central no había espacio, cayó constantemente hacia la banda derecha intentando ofrecer una linea de pase para que su equipo pudiera superar la presión alemana. Piszczek encimó al argentino en todo momento obligándolo a retrasar el balón nuevamente y taponando así, la salida del equipo sky blue. El Dortmund bloqueó completamente al City y dio un recital que no terminó en victoria sólo gracias a una brillante actuación de Joe Hart.

Cuando el Dortmund defiende en posicional y tiene que replegar, Piszczek defiende su carril con mucha solvencia. Para ello, cuenta con la ayuda de Blaszczykowsky que defiende como pocos extremos en el mundo. Ambos son fuertes al cruce y veloces en el corte. Saben defender y no pierden la posición. Eso sí, ni bien su equipo recupera el balón ambos salen disparados hacia adelante. El BVB cuenta con una de las transiciones ofensivas más espectaculares del mundo y los dos polacos disfrutan atacando el espacio. Se asocian con una velocidad pasmosa y son capaces de crear una ocasión de gol en cuestión de segundos. Pruebas de ello existen de sobra.

El Shakhtar Donetsk-Borussia Dortmund de los octavos de final de la Champions es sin duda uno de los choques más atractivos que nos dejó el sorteo hoy. Ambos equipos maravillaron en la fase de grupos y si el Shakhtar logra retener todas sus figuras en esta pausa invernal, los dos partidos probablemente nos dejarán muchísimos detalles a analizar. El duelo entre Piszczek y Willian se antoja vital. Ahora toca esperar.

Aparece en: Aprender a ser grandes, Bajas y soluciones
También se destacaron: Stephan Lichtsteiner, Branislav Ivanovic,  Juan G. Cuadrado

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El Borussia Dortmund 2012/2013: Aprender a ser grandes

Jan Koller, Tomas Rosicky, Marcio Amoroso. Pocos recuerdan al gran conjunto de Matthias Sammer que se hizo con la Bundesliga y alcanzó la final de la Copa UEFA en el 2002. Luego de eso el Borussia Dortmund se adentró en una profunda crisis. La pésima administración obligó al club a vender a sus principales estrellas para salvarse de la bancarrota en el 2005. Esa perdida de calidad en sus filas lo alejó de los reflectores y de la pelea por los títulos. Tras acabar dos temporadas más cerca de los puestos de descenso que de la lucha por clasificarse a Europa, la directiva decidió dar un golpe de timón y reemplazar al hasta entonces entrenador Thomas Doll por el joven Jürgen Klopp. Los resultados fueron inmediatos

En su segunda temporada al cargo, el ex-delantero del Mainz guió al Borussia Dortmund a conquistar el título de la Bundesliga tras 9 años de sequía, desplegando un juego que maravilló a toda Europa. El éxito no fue pasajero. Tras levantar el trofeo, el BVB vendió a Sahin y se le lesionó Götze. Pocos pensaban que las victorias iban a continuar, pero la pasada temporada el Signal-Iduna-Park pudo festejar el doblete nacional y el récord de puntos en liga. Ahora, al equipo de Klopp se le presentan nuevos retos: lograr finalmente pisar fuerte en Europa y volver a ganar una Bundesliga, donde los equipos ya le han adquirido respeto. La marcha de Kagawa, la recuperación de Götze y la llegada del segundo jugador más caro de su historia hacen que la evolución del proyecto sea aún más interesante. El Borussia Dortmund va a tener que reinventarse otra vez.

El entrenador alemán ha mantenido su tradicional 4-2-3-1 con respecto al año pasado. El balón suele empezar en los pies de Hummels con Pizczek y Schmelzer metidos en el campo rival. El ‘15’ es el central con mayor influencia en la salida de su equipo en Europa  y aprovecha su magistral toque de balón para encontrar el desmarque en profundidad de uno de los dos laterales. Este movimiento hace que el equipo rival tenga que retroceder, le crea espacio al Dortmund para sumar efectivos en el campo rival y le permite pasar a la fase ofensiva. Además, como el mediocampo rival ha dado un paso hacia atrás, Gündogan queda libre en la linea media para adminsitrar el ataque amarillo. El turco-alemán es vital en el esquema de Klopp, ya que es el único mediocentro capaz de retener el balón y distribuirlo hacia la linea de mediapuntas con fluidez. El Dortmund ejecuta estos movimientos con mucha fluidez y no le cuesta hacerse con grandes volumenes de posesión durante un encuentro. Los problemas suelen aparecer después.

El balón en la banda. El equipo rival retrocede. Gündogan solo.

Una vez instalado en 3/4 al BVB tiene serias dificultades para generar ventajas. El año pasado, Kagawa tiraba apoyos constantemente para permitirle a su equipo encontrar paredes por las cuales avanazar y quebrar la defensa rival. Hoy en su lugar está Götze, que conduce el balón muchísimo más que el japonés, evitando así que el Dortmund pueda “escalar” hacia adelante. Lewandowski ha quedado entonces como el único jugador capaz de juntar a sus compañeros arriba, pero su posición tan adelantada hace que sus apoyos sean más difíciles de encontrar. No es raro por lo tanto, ver cómo el polaco baja desesperado hasta la mediapunta intentando oxigenar la circulación. Además, antes, el hecho de tener a Großkreutz y a Blazczykowsky contantemente abiertos en banda le otorgaba más espacio a los mediocampistas para maniobrar y crear superioridades. Reus tiene una clara tendencia a irse hacia el centro, con lo cual suele meter a su equipo en un “embudo”. Es lógico pensar que todos estos problemas van a mejorar con el tiempo conforme los futbolistas se vayan conociendo, pero hoy en día es demasiado fácil defender contra el Dortmund.

Si bien el BVB tiene problemas en el ataque posicional, su ataque en transicion sigue siendo un espectáculo. El equipo de Klopp suele replegarse en un 4-4-2 dejando a Lewandowski y Götze libres para iniciar el contrataque. Ni bien el Borussia recupera el balón, busca al delantero polaco que tira un desmarque de apoyo hacia atrás. Si la defensa lo sigue, Götze ataca inmediatamente el espacio aprovechando su velocidad para quedar uno contra uno contra el portero. En cambio, si el rival opta por dejar que el ‘9’ reciba, el Dortmund activa una serie de movimientos que lo hace ser uno de los equipos más vistosos del continente. El delantero descarga con Götze que recibe solo y con espacio. Si su recepción es cercana a la banda, el crack alemán opta por conducir. Su cambio de ritmo es tan efectivo que suele causar terror en la defensa rival, atrayendo una serie de oponentes  y creando espacio para la llegada de la segunda linea. Reus es el principal beneficiado de esto. El ex-Gladbach es uno de los mejores “llegadores” de Europa y ataca los espacios creados por el arrastre del ’10’ a la perfección. Por otra parte, si Mario no encuentra una zona vacía, abre a un costado para la incorporación de un lateral. El Dortmund comienza entonces a construir triángulos para poder tirar paredes. Cada pase gana metros y los respectivos apoyos y desmarques se realizan con una facilidad pasmosa. El equipo alemán probablemente sea, tras el Real Madrid, el que mejor contragolpea en el mundo.

Mención aparte merece la labor de Sebastian Kehl. El mediocentro -como Camacho en el Málaga- nunca pierde la posición y le permite a su equipo tener siempre tres jugadores por detrás de la linea del balón. Gracias a esto, Schmelzer y Pizczek pueden proyectarse con completa libertad hacia adelante, llegando incluso a pisar área sin tener que pensar en el repliegue posterior. Cuando el ‘5’ no está, su lugar es ocupado por Bender. El Dortmund gana en circulación del balón, pero pierde en transición defensiva ya que el ex-1860 suele involucrarsee mucho más en el ataque.

Reus, pese a los goles, no ha acoplado todavía al esquema de Klopp.

En la Bundesliga, el equipo de Klopp está teniendo muchos problemas. El hecho de ser el equipo campeón hace que sus rivales lo respeten más que nunca, cerrándose atrás y obligándolo a hacer uso de su deficiente ataque posicional. En la Champions League este no es el caso. Por lo tanto, que el mejor partido de la temporada haya sido el jugado contra el City no debería ser ninguna sorpresa. Al no tener que llevar el mando del encuentro, Klopp reordenó a su equipo en un 4-1-4-1, abriendo a Götze a la banda y recolocando a Blazczykowsky como interior derecho. El Dortmund asumió una postura totalmente reactiva, cediéndole el balón al equipo de Mancini y esperando para salir en rápidos contraataques.  Los centrales locales tocaban el balón entre ellos sin poder encontrar nunca una descarga que les permitiera ganar metros. Si uno de los dos mediocentros bajaba a recibir, Reus o Kuba salían inmediatamente a impedir que se dieran la vuelta y tuvieran el campo de cara. Además, los cuatro mediocampistas restantes tapaban todas las lineas de pase evitando que el movimiento dejara a un hombre libre. El equipo local quedaba constantemente partido en dos y su único recurso de salida terminó siendo tirar balones largos a la espalda de la defensa alemana. Debido a esto, el Dortmund recuperaba el balón en zonas de mucho peligro y pudo hacer gala de su monstruosa transición generándole una infinidad de ocasiones al campeón de Inglaterra en su propia casa. Una actuación formidable que muestra de lo que es capaz este equipo.

Cambio de esquema en el Etihad.

El BVB todavía dista bastante del equipo campeón de las últimas temporadas. Cuando Gündogan no está, las carencias en el ataque posicional son aún más graves y al Dortmund le cuesta muchísimo hacerse con el control de los encuentros. En la liga, el Bayern ya les ha sacado 9 puntos de ventaja, así que cualquier margen de maniobra ha desaparecido. Si el Dortmund quiere dar el paso final hacia convertirse en uno de los grandes equipos de Europa, tiene que aprender a sentirse comodo con altos volumenes de posesión. Reus y Götze son, en principio y sobre el papel, mejores que Großkreutz y Kagawa. De ellos depende reconducir la situación.