Colombia-Chile: Remonta Pékerman

ValdiviaFalta una jornada, pero tras 3 años de intensos partidos, los representantes de Sudamérica en para Brasil 2014 ya están decididos. El formato clasificatorio de “todos contra todos” asumido desde Estados Unidos 94 es largo y muy perjudicial para los clubes, pero parece ser que siempre logra filtrar a las cinco mejores selecciones del continente. Ayer ,dos de ellas se enfrentaron en el estadio metropolitano de Barranquilla y el resultado fue un partido colosal que ya es parte de la historia de estas eliminatorias. Pékerman y Sampaoli han diseñado dos brillantes equipos que seguro darán que hablar en el próximo mundial. Pasemos pues a analizar el maravilloso Colombia-Chile de anoche.

Colombia Chile EliminatoriasPara sorpresa de muchos, Sampaoli abandonó el 4-3-3 que tantos buenos resultados le había traído a Chile últimamente y paró a su equipo en un 3-4-1-2 con Alexis Sánchez y Eduardo Vargas en punta. Las razones del cambio se entendieron de inmediato. El ex-entrenador de la U de chile no quería darle a Falcao ninguna oportunidad de adueñarse del partido. Cualquiera de los 3 defensas podía seguir los ya famosos apoyos de Radamel con la total certeza de que sus espaldas iban a estar perfectamente cubiertas. Esto sumado al brutal trabajo de un estelar Arturo Vidal hacía que Colombia estuviera obligada a abrir el juego por las bandas. En teoría, este ajuste no debería haberle causados tantos problemas a la selección de Pékerman. Con Medel y Jara ocupándose de los delanteros rivales, los carrileros chilenos deberían haber quedado constantemente expuestos a un 2v1. Nada más lejos de la realidad. Alexis y Vargas se abrían cada vez que Chile perdía el balón y hacían un trabajo muy intenso sobre los dos laterales locales. No fueron pocas las veces que Armero y Medina perdieron la pelota en plena salida desde atrás. Chile estaba siendo mucho más intensa que Colombia y las diferencias se notaban en todo el campo de juego.

Alexis logra habilitar a Valdivia que recibe de cara. Gol.

Alexis logra habilitar a Valdivia que recibe de cara. Gol.

Pero los problemas de la selección local no se terminaban ahí. Sampaoli diseñó una serie de movimientos que le permitieron a su equipo plantarse en fase ofensiva con una facilidad pasmosa durante todo el primer tiempo. Cada vez que Chile recuperaba el balón, su principal objetivo era encontrar a Alexis Sánchez. Ya hemos hablado de lo importantes que son para la Roja los apoyos del jugador del Barcelona y, para desgracia de Colombia, el mecanismo funcionó a la perfección. Tanto por arriba como por abajo, el delantero se anticipó constantemente a Yepes que nunca pudo leer sus movimientos. Por cierto, es impresionante cómo a pesar de medir sólo 1,68, Alexis logra ser un activo constante en el juego directo. Cuando Chile tenía problemas para superar la presión colombiana, Bravo tiraba un balón largo hacia el ‘7’ que siempre se las arreglaba para ganar el balón dividido y habilitar a Valdivia. Gracias a Alexis, el ’10’ recibía siempre de cara y con el tiempo suficiente para diseccionar a la defensa rival. No es necesario explicar el daño que le hizo este movimiento a Colombia durante todo el primer tiempo, la capacidad del mediocampista del Palmeiras para el último pase es de sobra conocida. Así llegó el primer gol. Alexis fue a chocar arriba e incomodó lo suficiente a Yepes como para que le despeje no fuera limpio. Valdivia recibió en tres cuartos y metió un brutal pase hacia el desmarque de Vargas que fue derribado por Ospina. Penal, 0-1 y el estadio de Barranquilla en silencio.

Las caras de los aficionados colombianos eran un poema, pero por desgracia para ellos la pesadilla no había acabado. Unos minutos después, el pésimo trabajo del doble pivote local quedó en evidencia. Suena duro, pero lo de Aguilar y Carlos Sánchez en el primer tiempo no fue serio. Chile lograba filtrar balones a sus espaldas sin oposición alguna. La presión siempre estaba mal ejecutada y la pasividad total de James y Cuadrado en el repliegue empeoraba aún más las cosas. Así llegó el segundo gol del partido. Carmona filtro hacia Valdivia que abrió hacia Vargas en la derecha. El delantero del Gremio, completamente libre de marca tiró un centro hacia el corazón del área. Gol de Alexis. Siete minutos más tarde, el ‘7’ aumentaría su cuenta personal y pondría el 0-3 en el marcador. Silencio sepulcral en Barranquilla y exhibición del equipo de Sampaoli al que le había salido todo a pedir de boca.

Armero acude al apoyo de Alexis. Valdivia no puede recibir libre.

Armero acude al apoyo de Alexis. Valdivia no puede recibir libre.

Pékerman tenía que actuar. Una derrota ante un equipo tan bien trabajado hubiera sido entendible, pero el marcador y la desastrosa actuación amenazaban con acabar con la euforia instalada alrededor del proyecto y, por consiguiente, con la mentalidad ganadora de sus jugadores. El entrenador argentino hizo dos cambios, manteniendo el 4-4-2, pero  pasando a jugar con un rombo en el centro del campo con Carlos Sánchez de mediocentro y Macnelly Torres como enganche. El ajuste fue brillante. Colombia pasó a tener superioridad numérica en el medio, lo que le permitió superar la presión chilena con más facilidad. Además, la posición más retrasada de Carlos Sánchez hizo que Valdivia siempre tuviera un hombre encima. Alexis siguió ganando sus duelos, pero donde antes tenía una descarga fácil ahora había un hombre marcado muy de cerca. Chile dejó de ser profunda y Colombia se hizo con el control del encuentro. El plus de intensidad aportado por Guarín encendió al estadio. Los locales comenzaron a presionar con tres arriba y a incomodar la salida de Chile. El primer gol de la remontada no tardó en llegar. Teófilo Gutierrez solucionó un lío en el área con un tiro cruzado y de pronto, todo Colombia empezó a creer que el milagro era posible.

Si bien los ajustes de Pékerman fueron muy importantes, Sampaoli también colaboró bastante con una deficiente lectura de juego. Al 61 decidió retirar a un disminuido Valdivia y darle entrada a Beausejour. Si bien la influencia sobre el partido del mediapunta del Palmeiras se había reducido drásticamente, cada contacto suyo con el balón le daba segundos a Chile para respirar. Sin el ’10 sobre el campo, la Roja volvió a ser ese equipo excesivamente vertical de hace casi un año y sus pérdidas de balón se dispararon. El desorden hizo que James multiplicara sus recepciones sobre el costado izquierdo y el crack del Mónaco comenzó a ser decisivo. El ‘10’ le hizo la vida imposible a Carmona primero (expulsado) y a Silva después, comandando la histórica remontada de su equipo. Pocas veces se había visto al metropolitano de Barranquilla tan eufórico como después del 3-3 final.

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Colombia estará en el mundial de Brasil.

Sampaoli ha construido un conjunto maravilloso, pero cuando el estadio comenzó a apretar, Chile se quedó sólo con Alexis y Vidal sobre el campo. El ex-entrenador de la U de Chile tiene 8 meses para inyectar madurez y competitividad en su equipo. Si lo consigue, la Roja tiene todo lo necesario para sorprender a más de uno en el mundial de Brasil. Colombia, en cambio, ya está lista. Si algo le faltaba al proyecto de Pékerman era una noche como la de ayer. Habrá que seguirlos muy de cerca.

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Apuntes de las eliminatorias sudamericanas: Tabárez, Sabella y Sampaoli

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1. Uruguay-Colombia: El plan de Tabárez

Cerrado partido en Montevideo que se terminó decidiendo en los últimos instantes. Las bajas de Godín y Lugano obligaron a Tabárez a alinear al joven José Gimenez en el centro de la defensa y ante la amenaza de un inspirado Radamel Falcao, el entrenador uruguayo decidió protegerlo: repliegue bajo, líneas muy juntas y juego directo sobre Cavani. Del otro lado, Pekerman presentó su alineación más conservadora en lo que va de la eliminatoria con Aguilar y Sánchez en el doble pivote y John Medina como lateral derecho.

Pocas cosas funcionaron bien en el primer tiempo. Colombia lograba plantarse en 3/4 gracias a los apoyos de Falcao y los movimientos de James, pero una vez ahí sufría muchísimo para generar ocasiones. El ‘10’ fue de los pocos jugadores que cumplieron con las expectativas en la selección cafetera, sabiendo leer perfectamente cuándo cerrarse para generar superioridades numéricas en el centro y cuándo abrirse para conectar con Zuñiga y darle amplitud a su equipo. Fue justamente en este último apartado donde Colombia tuvo más problemas. Guarín tendía a cerrarse y Medina era demasiado conservador en sus movimientos, causando que el equipo de Pekerman terminara desaprovechando por completo su carril derecho. Esto le facilito muchísimo el achique de espacios a una esforzada Uruguay que defendió sin problemas pese a contar con una inédita línea defensiva. La celeste robaba y buscaba de inmediato a sus dos puntas con balones largos. El plan no era malo, Cavani y Suárez son muy superiores a Perea y Yepes y ganaron la gran mayoría de sus duelos directos. El problema fue que Lodeiro, único mediapunta, tuvo una noche muy desafortunada y  no supo aprovechar nunca los múltiples balones ganados por sus compañeros. No lo ayudó la conservadora postura del doble pivote colombiano que nunca perdió la posición. El ‘14’ vivió en una constante inferioridad numérica.

Había que cambiar cosas en la segunda mitad y Tabárez fue el primero en mover sus fichas. Gargano ingresó en lugar de Alvaro Gonzalez para cerrar por completo la banda de James y proteger aún más a un Gimenez que había sufrido muchísimo defendiendo a Falcao. Además, Stuani sustituyó a Lodeiro y Suárez pasó a jugar de mediapunta. El delantero del Liverpool realizó una mucho mejor tarea recibiendo los rechaces de la defensa colombiana y las contras de Uruguay mejoraron sustancialmente. Colombia siguió sin generar verdaderas ocasiones, pero Pekerman esperó hasta el minuto 69 para darle entrada a Cuadrado en lugar de Teófilo Gutierrez. El objetivo del cambio era claro: activar su banda derecha. El hecho de que el carrilero de la Fiorentina haya ingresado en lugar de un delantero deja claro que Pekerman estaba contento con el 0-0. No pudo ser. Dos minutos después Tabárez decidió activar la última parte de su plan con la entrada de Gastón Ramírez en lugar del Cebolla Rodríguez. Habían aguantado 70 minutos, tocaba arriesgar.

Las cosas no pudieron salirle mejor al entrenador uruguayo. Dos goles en 4 minutos le dieron la victoria a su equipo que cada vez esta más cerca de Brasil 2014. Tabárez ha demostrado una gran lectura de campo durante todas las eliminatorias y si bien su equipo flaqueo durante algún tramo de las mismas, no cabe duda de que, en caso de clasificarse al mundial,  su selección va a ser una de las más duras de todo el torneo. Quedan dos fechas de infarto.

2. Paraguay-Argentina: La trampa de Sabella

Cuando un equipo no puede doblegar a la defensa rival, los entrenadores suelen quitar un defensa y poner a un delantero para incitar al otro equipo a salir y conceder espacios. Así, buscan cambiar un partido de 0 ocasiones por un intercambio de golpes del que esperan salir ganando. La Argentina de Sabella plantea este escenario desde el minuto 1 de cada encuentro. El 7+3 en el que suele partirse el equipo no es más que un anzuelo. El rival lo ve y no puede evitar sumar jugadores en ataque, ¡si parece tan frágil! Grave error. La albiceleste tiene lo que probablemente sea el mejor contragolpe a nivel de selecciones del mundo. Si Messi en espacios cerrados marca brutales diferencias, en campo abierto es prácticamente imparable. Esto sumado al espléndido estado de forma que atraviesa Di María y al hecho de que al equipo le sobren goleadores en todas sus líneas, hace que atacar a Argentina sea demasiado riesgoso para casi cualquier rival. Eso le pasó a Paraguay ayer. El equipo de Genes aceptó entrar en un intercambio de golpes y terminó goleado en su propio estadio. A Sabella el Plan A ya le funciona a la perfección. Queda saber qué hará el ex-entrenador de Estudiantes cuando se enfrente a un equipo que lo arrincone hasta impedirle salir a la contra. Sobre el final del partido Banega ingresó en lugar de Agüero y el equipo pasó a jugar con un 4-4-2 más conservador. Del éxito de ese plan B depende gran parte del futuro de Argentina.

3. Chile-Venezuela: La roja de Sampaoli

La última vez que analizamos a la selección chilena, el equipo de Sampaoli tenía dos claras falencias. La extrema movilidad del Alexis Sánchez, el 9 del esquema del entrenador argentino, no paraba de generar agujeros en las defensas rivales que Chile desperdiciaba porque no tenía a alguien que los aprovechara. Por otra parte, La Roja pecaba constantemente de una excesiva verticalidad que le impedía acumular jugadores en la fase ofensiva y, por consiguiente, hacía que generar una ocasión fuera realmente difícil. En su partido del fin de semana contra Venezuela, la selección chilena mostró claras mejoras en ambos apartados, muestra clara de que el ex-entrenador  de la U de Chile es sin duda uno de los mejores del continente. Sampaoli planteó un 4-3-3 con Jorge Valdivia como falso extremo izquierdo. El mago dotó inmediatamente al equipo de esa pausa en 3/4 que tanta falta le había hecho hasta el momento. Cuando tienes a dos de los laterales más determinantes de la eliminatoria, si logras retenerla lo suficiente como para que ambos puedan sumarse al ataque sin descompensar al equipo, los resultados pueden ser devastadores para la defensa rival. Así fue. Valdivia no paró de filtrar balones hacia los desmarques de Mena e Isla que le ganaron una y otra vez la espalda a la defensa venezolana. La actuación del equipo fue soberbia y cuando Arturo Vidal decretó el 3-0 final, el Estadio Nacional estalló en jubilo. El interior de la Juventus es uno de los mejores llegadores del mundo y, junto a Vargas, explotó a la perfección los espacios generados por los apoyos de un inspiradísimo Alexis Sánchez. El once inicial impresiona y el sistema comienza a funcionar. Es hora de añadir a La Roja de Sampaoli a la lista de grandes tapados para Brasil 2014. Son un equipazo.

Apuntes de las eliminatorias: Di María, Pizarro y el Hernando Siles

Argentina Colombia 1. Argentina-Colombia: El carril de Rojo

Se enfrentaban las dos mejores selecciones de estas eliminatorias y la expectativa en el Monumental era máxima. Pese a la baja de Messi, las impresionante plantillas de Argentina y Colombia hacían presagiar un gran encuentro y durante los primeros 20 minutos, el partido cumplió con lo esperado. Sabella suplió la ausencia de su máxima estrella con la entrada de Walter Montillo y mantuvo su asimétrico 4-3-3 con Mascherano, Biglia y Di María en el centro del campo. El hecho de contar con 3 jugadores que se desentienden totalmente del trabajo defensivo de su equipo, obliga al jugador del Real Madrid a marcarse auténticas maratones cada partido para dotar a su selección de un nivel defensivo aceptable. Probablemente no haya un jugador en el mundo más indicado que el ex-Rosario Central para realizar esta labor, pero pese a ello Argentina sigue concediendo algunas ventajas cuando defiende.

Di María no puede ocupar dos carriles al mismo tiempo, por lo que Rojo queda constantemente expuesto a un 2×1 del rival.  El hecho de que tanto Farfán como Isla hayan firmado sus mejores actuaciones en estas eliminatorias contra el conjunto albiceleste no es ninguna coincidencia y ayer le tocó a Camilo Zuñiga lucirse desde su posición de lateral derecho. El jugador del Napoli desbordó a su par continuamente y le dejó un gol servido a Falcao que el nuevo delantero del Mónaco falló inexplicablemente cabeceando desviado solo frente a Romero. Del otro lado, Di María recibía constantemente a las espaldas de Carlos Sánchez que volvió a demostrar que es un jugador insuficiente para esta nueva Colombia de Pekerman. Todas las situaciones de Argentina surgieron a partir de su pésimo posicionamiento y sólo la gran actuación de Ospina evitó que los locales se adelantaran en el primer cuarto de hora.

Argentina Colombia

Di María ayuda en el costado contrario. Montillo se desentiende. Rojo queda 1 contra 1.

Luego pasó lo que todos conocemos. En una insólita decisión el árbitro decidió expulsar a Zapata e Higuaín en un cruce que fácilmente podía haber sido resuelto con una amarilla para cada uno. Con 10 jugadores por lado, el encuentro sufrió una dramática perdida de nivel y se llenó de imprecisiones. La entrada de Messi asustó a Colombia que retrasó sus lineas y Argentina se acercó más al arco rival. De hecho, debió ponerse por delante gracias a una gran jugada anulada inexplicablemente por el juez de linea por presunto fuera de juego. 0-0 final y paso atrás para ambas selecciones que ven cortada su brutal evolución de los últimos meses. Habiendo prácticamente asegurado su presencia en el próximo mundial, es muy importante que ambas retomen el rumbo. Brasil está a la vuelta de la esquina.

 2. Bolivia-Venezuela: La cancha del Hernando Siles

Hernando Siles

Azkargorta firmó su mejor planteamiento desde su retorno a la dirección técnica y paró a su equipo en un 3-4-1-2 con Rudy Cardozo como enganche detrás de los dos puntas. Tener dos hombres abiertos le garantizaban a Bolivia una salida de balón fluida. Chávez y Arce se encargaban de darle amplitud al equipo y recibían libres en las bandas haciendo la pausa necesaria para que su equipo lograra juntarse arriba. Cuando esto no funcionaba, Bolivia optaba por un balón largo hacia Martins que intentaba descargar con Cardozo. Ambos mecanismos fueron bastante efectivos, los locales salían siempre y se intalaban en 3/4 con suma facilidad. Del otro lado, Venezuela optó por cederle el balón a su rival e intentar hacer daño a la contra. Estrategia ya típica de los equipos que visitan la altura. Previendo esto, Azkargorta insistió con la idea de jugar con tres centrales para estar protegido ante cualquier perdida adelante. La jugada le salió bien, Venezuela nunca logró crear verdadero peligro a la contra.

De la mano de un gran Chumacero, Bolivia se hizo con el control del partido pero volvió a sufrir las condiciones de su propio campo. El terreno de juego del Hernando Siles es indigno para la práctica del deporte profesional. Resultaría difícil encontrar una cancha en tan mal estado en las categorías más bajas del fútbol europeo. Esto hace que la circulación del balón se haga muy pesada y reduce drásticamente el ritmo de juego. El principal perjudicado es el equipo que tiene el balón la mayor cantidad de tiempo ya que descolocar a la defensa contraria se hace mucho más difícil. Como los rivales se cierran atrás, a Bolivia le cuesta muchísimo generar ocasiones de gol. No fue ninguna coincidencia que los dos goles del partido surgieran a partir de acciones a balón parado. Si Bolivia quiere que su fútbol evolucione, el primer paso tiene que ser mejorar las condiciones de su estadio. De otra forma, repetir lo conseguido hace 19 años y clasificarse a un mundial se hará prácticamente imposible.

 3. Perú-Ecuador: Pizarro y Guerrero merecen un mundial

Pizarro

Por primera vez en muchísimo tiempo, Markarian pudo contar con los cuatro fantásticos y no dudó ni un momento en ponerlos: 4-4-2 con Farfán y Vargas abiertos y Pizarro y Guerrero en punta. Perú empezó el partido con una intensidad propia de quien está al borde de la eliminación y se llevó por delante a Ecuador en los primeros minutos. El golazo de Pizarro encendió Lima, pero poco a poco el maravilloso conjunto que dirige Reinaldo Rueda empezó a demostrar su calidad. Valencia comenzó a meterse en el carril centra, generando superioridad numérica en la zona y haciéndose con el control del encuentro. Reasco aprovechó con mucho acierto el espacio generado por ese movimiento y llegó varias veces a linea de fondo. Además, la enorme movilidad de los dos delanteros ecuatorianos comenzó a crearle grandes problemas a los defensas locales. Rojas caía a banda y Chucho Benítez pisaba el medio campo, despejando la zona para las incursiones de un gran Jefferson Montero. Las ocasiones de Ecuador fueron llegando, pero se toparon una y otra vez con un fantástico Raúl Fernández que no fue la figura del encuentro sólo porque adelante jugaba uno de los mejores jugadores de la historia del país.

Lo de Pizarro fue heroico. Con su equipo metido atrás, cayó a banda una infinidad de veces para poder recibir el balón y permitirle a su selección escapar de la asfixiante presión ecuatoriana. En total inferioridad, el delantero no sólo se las arreglaba para darle un respiro a su equipo, sino que mediante controles inverosímiles y una excelente lectura del juego llegó hasta a crear ocasiones de gol sobre la portería de Alexander Domínguez. Si Ecuador no se lanzó por completo al ataque, fue porque cada recepción de Pizarro causaba pánico en el conjunto amarillo. En el segundo tiempo, a Pizarro se le unió un brillante Paulo Guerrero que comenzó a ganarle todos los apoyos a los centrales ecuatorianos ofreciéndole otra vía de salida a sus exhaustos defensas. Es inevitable preguntarse qué hubiera sido de Perú de haber podido contar con sus dos delanteros estrella más seguido. Por el momento, gracias a los dos, pueden seguir soñando.

Brasil-Colombia: Detalles de un buen amistoso

Brasil Colombia Amistoso James Rodríguez Dani Alves Leandro

Las fechas FIFA son probablemente uno de los problemas más grandes del fútbol actual. Los partidos de selecciones cortan la planificación de los clubes de élite, que ven como sus jugadores, además de tener que disputar más de 50 encuentros al año, tienen que cruzar el oceano innumerables veces. Además, estos espacios son tan breves que los seleccionadores no tienen el tiempo suficiente para edificar un sistema sólido. Es así como la diferencia de nivel entre los equipos nacionales y los clubes cada vez se hace más grande.

Esta situación llegó a un punto cómico hace unos días. Pausa a mitad de semana para que las selecciones puedan jugar un partido amistoso. Juan Arango, por ejemplo, tuvo que hacer un viaje de más de 9 horas desde Mönchengladbach hasta Miami para formar parte de la selección venezolana en un encuentro contra Nigeria. Ridículo es poco. Obviamente, con el poco tiempo de preparación la mayoría de los encuentros disputados tuvo un nivel bastante pobre, pero por suerte hubo algunas excepciones. El miércoles en en New Jersey, Brasil y Colombia disputaron un gran partido en el que mostraron bastantes detalles interesantes.

Brasil Colombia Amistoso Pekerman

Pekerman ha devuelto a Colombia al primer plano.

1. Colombia en 4-1-3-2: Al igual que si contraparte brasileña, Pekerman se guardó muy poco para el partido y pusó en el campo a los mejores jugadores que tenía disponibles. Colombia se paró en un muy ofensivo 4-1-3-2 con Carlos Sánchez sosteniendo toda la artillería ofensiva. El jugador del Valenciennes tenía la orden de nunca perder la posición y mantenerse siempre atrás de la linea del balón para proteger a su equipo en caso de una pérdida comprometedora. El mediocentro tuvo una gran actuación ofreciendo además una constante linea de pase a sus compañeros para reorganizarse y volver a empezar la jugada.

2. MacNelly Torres: Pekerman es uno de los mejores entrenadores del continente y ha solucionado la falta de un mediocentro creador en Colombia de una forma poco previsible. MacNelly Torres, mediapunta del Atlético Medellin ha sido reconvertido en un interior creativo. Cuando el equipo cafetero sacaba el balón desde atrás, el ’20’ se situaba a la altura de Sánchez para recibir de los centrales y filtrar un balón hacia adelante. El nacido en Barranquilla tiene una gran visión de juego y le permitió a su selección salir con fluidez constantemente. Cuando Colombia lograba adelantar lineas y plantarse en 3/4, MacNelly subía un escalón y se incorporaba a la circulación del balón adelante con mucho acierto.

3. James Rodríguez: En el viejo continente todos están locos por James. El ascenso del joven crack colombiano está siendo meteórico y no sería raro que para la siguiente temporada ya juegue en un grande de Europa. Pekerman no ha querido ser menos y le ha entregado el mando del equipo. El del Porto es el jugador contextual de Colombia y el que más libertad tiene para moverse por el campo. El ’10’ suele iniciar las jugadas desde la posición de interior izquierdo desde donde tira desmarques de apoyo para ayudar a salir a su equipo. Una vez que éste se encuentra en fase ofensiva, James pasa a ser el principal generador de ventajas de su selección. Si recibe cerca de la banda, el ex-Banfield saca a relucir su extraordinario golpeo de balón para habilitar a sus compañeros. Por otra parte, si su recepción es más cercana al carril central, James asume el rol de ‘diez’ en el que todos asumimos que va a terminar y utliiza su fantástica lectura de juego para meter el último pase y crear ocasiones de gol. El tanto anotado por Cuadrado es una clara muestra de ello.

Brasil Colombia Amistoso James Rodríguez

James también ayudó en la base ocasionalmente.

4. Falcao-Martínez: Pekerman utilizó el amistoso para probar el juego en conjunto de sus dos delanteros en mejor estado de forma. El resultado fue mixto. Tener a Radamel Falcao y Jackson Martínez lado a lado representaba una amenaza tan grande para la defensa brasileña que Alves y Leandro se cerraban constantemente para apoyar a los centrales. Este movimiento dejaba los carriles completamente libres, lo que explica en parte el gran partido de Juan Guillermo Cuadrado. Aún así, la mezcla entre los dos delanteros no terminó de ser fructifera. Acostumbrados a tener todo el área para si mismos, Martínez y Falcao se solapaban entre ellos y se quitaban espacio. El del Atlético, que es puro talento, entendió esto de inmediato así que comenzó a tirar desmarques de apoyo constantemente para intentar generarle espacios a su compañero de ataque. Alejar a uno de los mejores delanteros del mundo del área nunca puede ser bueno y el ex-River terminó firmando una actuación bastante intrascendente.

Brasil Colombia Amistoso Cuadrado

Falcao atrae. Cuadrado explota.

5. Brasil en 4-2-3-1: Es bastante sabido que a esta fantástica generación de futbolistas brasileños le falta un mediocentro capaz de superar lineas con el pase. Este problema se ha visto reflejado en todos los partidos de Menezes como seleccionador y su equipo nunca ha mostrado un gran nivel de juego. Debido a esto, fue bastante agradable ver que contra Colombia el equipo mostró una clara mejoría en ese aspecto. Los cuatro de arriba tiraban constantes desmarques de apoyo para ayudar a Ramires y Paulinho a sacar el balón desde atrás. Oscar, Kaká y hasta Neymar llegaron incluso a recibir el balón por detrás del circulo central buscando filtrar un pase hacia adelante y permitirle a su equipo establecerse en fase ofensiva. Pese a no ser perfecta, la salida de Brasil se vio más fluida que nunca.

6. Fase ofensiva brasileña: Una vez que el balón llegaba a 3/4, las permutas adelante eran constantes. Los cuatro de arriba tenían libertad total para moverse por todo el frente de ataque llegando incluso a perder una referencia clara arriba durante varios periodos del partido. Kaká supo adaptarse perfectamente a este modelo de juego y se lo vio bastante cómodo moviéndose por los tres carriles. Pese a que el juego arriba era muy vistoso, a Brasil le solía sobrar vértigo. Ninguno de los jugadores ofensivos tiene la pausa como recurso, por lo que cada ofensiva se realizaba a la máxima velocidad posible intentando ganar metros constantemente. Esto ocasionó multiples pérdidas de balón y evitó que la segunda linea tuviera tiempo para sumarse al ataque. Alves, por ejemplo, no llegó casi nunca a pisar la linea de fondo. Menezes tiene que seguir trabajando.

7. Shakhtar Donetsk: En este blog ya hablamos de la gran calidad que tienen Fernandinho y William y los últimos encuentros no han hecho más que reforzar esta idea. El Shakhtar es un contendiente a ganar la Champions en gran parte por ellos. Tomando en cuenta esto, es inentendible que Menezes no los tome en cuenta para su selección. Fernandinho no es un mediocentro clásico, necesita laterales muy ofensivos que le generen el espacio para recibir más arriba y organizar el ataque. Alves y Marcelo están más que capacitados para permitirle al ex-Atletico Paranaense mejorar ostensiblemente la salida de balón de su selección. Por otra parte, si a Brasil le falta pausa, hay pocos jugadores en el mundo que dominen mejor este aspecto que William. El mediapunta es un genio encontrando lineas de pase y manejando los tiempos del partido. Con él, Brasil podría juntarse arriba y pasar menos apuros en defensa. La canarinha está a menos de dos años de enfrentarse al reto más grande de su historia y diganme ustedes si este equipo no huele a campeón del mundo.

Brasil Colombia Amistoso Shakhtar Donetsk Fernandinho William

¿La solución a todos los problemas de Menezes?