Apuntes del fin de semana: Ajustes y alternativas

Everton Wigan1. Everton-Wigan: Moyes y el bajón de Fellaini

El 17 de diciembre, Marouane Fellaini, agredió físicamente a Ryan Shawcross del Stoke City y por consiguiente fue suspendido por tres partidos. Como ya hemos explicado en esta página varias veces, el sistema de el Everton gira en torno al jugador belga, por lo que Moyes se vio obligado a hacer ajustes: Anichebe ingresó en la alineación titular permitiéndole a los toffees continuar con su tradicional juego directo. Los resultados acompañaron y el posible bache parecía superado, pero cuando Fellaini retornó de su suspensión, su nivel ya no era el mismo. Esto le ha generado un conflicto a David Moyes. El entrenador escocés ve cómo su jugador más talentoso sigue marcando diferencias, pero con mucha menos regularidad que a principios de temporada. El bajón del belga ha hecho que el flujo de juego del Everton sea mucho más intermitente que antes y los resultados se han visto reflejados en la tabla.

Everton Wigan

Pienaar, en la derecha, bajó mucho a la base. Sin éxito.

Habiéndose alejado definitivamente de la Champions, el partido por los cuartos de final de la FA Cup pasó a tener una particular importancia para los toffees, por lo que Moyes realizó algunos cambios. Pienaar pasó a la banda derecha, alejándose así de Baines y Fellaini. ¿El objetivo? Diversificar la gestación del juego y dejar de depender tanto del belga.  El sudáfricano bajaba a la altura de los mediocentros e intentaba filtrar balones hacia adelante. El resultado fue muy negativo. Sin su triángulo de posesión habitual, el Everton creó muy poco peligro y fue barrido por el Wigan en 4 minutos para la historia. Ya con 0-3, Moyes revirtió su plan y devolvió a Pienaar a la izquierda, pero era muy tarde. Pese a mejorar sustancialmente su juego, el Everton no pudo acercarse en el marcador. El momento de la noche fue cuando, mediada la segunda mitad, Moyes decidió retirar a Fellaini para que ingresara Darren Gibson. Mientras el belga abandonaba el terreno de juego, se escucharon varios silbidos reprobando su actuación. Hace un par de semanas, nadie lo hubiera imaginado.

2. Athletic Bilbao-Valencia: Los arrastres de Piatti y la zurda de Mathieu

Athletic Bilbao ValenciaValverde repitió el 4-3-3 utilizado entre semana en París. Al no contar con un hombre entre lineas al atacar, el sistema necesita que uno de los jugadores abandone su posición inicial al menos momentaneamente para conectar la delantera y el mediocampo. En el sistema del ex-entrenador del Olympiakos esta tarea recae en el extremo izquierdo. El miércoles fue Jonas; ayer Piatti. El argentino realizó un gran partido, recibiendo siempre entre lineas y facilitando la transición ofensiva de su equipo. Gracias a él, el Valencia lograba superar la presión inicial del Athletic y plantarse en campo contrario con  relativa facilidad. Esta tendencia a irse para adentro del ’11’ valencianista obligaba a la defensa local a cerrarse en el carril central liberando a Aly Cisskho en la izquierda.  El lateral francés quedaba constantemente en un 1v1 contra Iraola y contaba con todo el tiempo del mundo para mandar un centro en busca de sus delanteros. Lastimosamente para el Valencia, el ex-Lyon es muy limitado ofensivamente y nunca pudo aprovechar las ventajas generadas por Piatti. Un calco de lo que había sucedido en Paris 4 días atrás. Cabe preguntarse si el buen hacer de Jeremy Mathieu en su nuevo rol de central compensa el hecho de prescindir de su maravilloso golpeo de zurda al que tanto provecho le sacó Unai Emery en su etapa en el banquillo ché. Con el ex-Toulouse en el lugar de Cissokho, seguramente el Valencia hubiera generado más peligro en sus 2 últimos partidos. El Athletic terminó llevándose la victoria gracias a un gran gol de Muniain. A Valverde le queda mucho trabajo por hacer.

3. Milan-Genoa: La baja de Pazzini

Genoa MilanMañana, el Milan puede terminar de dar uno de los batacazos más grandes de los últimos años en Europa y eliminar al Barcelona en su propio campo. Consciente de que la eliminatoria todavía no está cerrada, Allegri utilizó su último partido de liga para practicar la estrategia a utilizar en el Camp Nou. El italiano paró a su equipo en el ya tradicional 4-3-3 (o 4-1-4-1, según se mire) utilizado en el partido de ida. El conjunto rossonero le entregó el control del balón al Genoa y se dedicó a cerrar espacios en defensa. Cuando recuperaban el balón, los visitantes buscaban inmediatamente a Pazzini en largo. El ex-Inter retenía el esférico y esperaba la llegada de su segunda linea. El Shaarawy y Niang subían lo más rápido que podían y atacaban el espacio con mucho acierto. ¿Problema? Sobre el minuto 22, Pazzini comenzó a cojear. Fisura de peroné y baja para el partido más importante de la temporada. Allegri tendrá que mover ficha. El delantero centro suplente, Bojan, carece del físico necesario para ganar balones por alto, por lo que lo más natural sería recolocar a Boateng como 9. Ese movimiento obligaría a M’baye Niang a ocupar el extremo derecho. Con el joven crack francés sobre el terreno de juego, el Milan ganaría velocidad en la contra y desborde en un eventual 1v1, pero ponerlo a defender el costado fuerte del Barça se antoja bastante arriesgado. Pese a ello, otras opciones como  poner a Niang de 9 o adelantar a un lateral como Mourinho en el 2010 parecen menos probables. El Milan tiene que blindarse atrás sin perder potencial ofensivo. Un gol rossonero mata la eliminatoria y en Milanello lo saben.

4. Barcelona-Deportivo La Coruña: La opción Alexis Sánchez

Barcelona Deportivo La CoruñaMientras que Allegri utilizó su partido de liga para realizar un ensayo general, Roura prefirió dar descanso a los más habituales, reservándolos para el martes. El que mejor aprovechó la situación fue Alexis Sánchez, que tuvo una gran actuación dejando muy buenas sensaciones. La calidad del chileno es innegable y si bien su gran defecto: la falta de gol sigue ahí y es difícil que desaparezca, los que compiten con él por un mismo puesto tampoco es que vayan sobrados en esa faceta. Ante el Milan, en el peor de los casos, Alexis se limitaría a realizar arrastres dándole a Messi ese espacio extra que  tanto parece necesitar. Del otro lado, el Depor volvió a dejar un sabor muy amargo. Resulta difícil rebatir que la plantilla de los gallegos es la peor de la primera división y parecen condenados al descenso hagan lo que hagan. Contra el Barça apenas cometieron errores, pero nunca pudieron aprovechar las múltiples facilidades que les daba su adversario. La transición defensiva culé volvió a dejar mucho que desear y el Depor, por pura falta de calidad, no fue capaz de generar ocasión alguna. Hay pocas sensaciones peores para un equipo que hacerlo todo bien y quedarse con las manos vacías. Esperemos que cuando vuelvana primera, que lo harán, la directiva blaquiazul tome mejores decisiones. La liga BBVA necesita al Deportivo La Coruña.

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LpaXI Interior Derecho: Marouane Fellaini

Fellaini
Marouane Fellaini probablemente sea el jugador que más veces hemos mencionado en La Presión Alta desde el nacimiento del blog y es que el jugador belga no ha dejado de crecer en estos 3 meses y medio. Moyes y Wilmots han sabido intengrar sus maravillosos recursos en dos esquemas que sacan lo mejor de él. Tengo que admitir que esta temporada no me he perdido ningún partido suyo. Como interior derecho y portando una imaginaria banda de capitán que lo acredita como el jugador más valioso de la temporada, hoy presentamos a Marouane Fellaini.

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Fellaini es un jugador tan amplio en sus virtudes, que Moyes y Wilmots lo utilizan de dos formas muy diferentes y Marouane siempre rinde. En el Everton, el ex-Standard de Lieja tiene el rol de jugador contextual y todo gira a su alrededor. A la hora de sacar el balón, los toffees suelen tirar varios balones largos y él, desde la posición de mediapunta, los baja todos. Y es que el ’25’ no sólo tiene la ventaja de medir 1,94, sino que también cuenta con una exquisita técnica que le permite ganar por arriba, controlar el balón, esconderlo si es necesario y soltarlo hacia la mejor opción. Esta pausa extra, atrae rivales y le permite a sus compañeros subir escalones y juntarse arriba. Los que llegan desde atrás tienen más tiempo y espacio para actuar, ya que Fellaini ha hecho que la defensa repliegue. Esto es especialmente agradecido por Pienaar, que recibe de cara y filtra hacia adelante o espera la llegada de Baines que, en velocidad ataca el carril libre. El Everton construye la gran mayoría de sus jugadas de ataque a partir de este triángulo al que hasta ahora ningún equipo de la Premier ha logrado contrarrestar con eficacia.

Explicar porque Fellaini gana la gran mayoría de los balones aéreos cuando juega con los toffees es bastante sencillo. Al jugar en 3/4, su marcador suele ser el mediocentro rival. En esta posición usualmente no suelen actuar jugadores con un gran poderío por arriba, por lo que el belga salta y gana cómodamente. Por lo tanto, si el rival quiere evitar que el Everton se instale en fase ofensiva, tiene que forzosamente sacar a un central para que luche con Fellaini. Este movimiento genera un agujero en la defensa, lo cual es un riesgo que los entrenadores normalmente no están dispuestos a tomar. Es así como los centrales suelen preferir mantener su posición y dejar que Marouane campee a sus anchas por el terreno de juego. Su cambio de posición ha sido sin duda un golpe de genialidad de Moyes.

Fellaini Newcastle Everton

Fellaini gana el balón aéreo. Pienaar recibe solo y de cara.

La carencia de un mediocentro con calidad en el corte y el hecho de que Bélgica cuente con una serie de talentosos mediapuntas ha hecho que en los Diables Rouges, Wilmots prefiera colocar a Fellaini como interior derecho en su 4-3-3. Desde ese lugar, el jugador del Everton marca con su posicionamiento todas las fases de ataque de la selección belga. Cuando el equipo saca el balón desde atrás, Marouane se coloca en paralelo con el mediocentro para brindarle un apoyo en corto e intentar filtrar el balón hacia los mediapuntas. Una vez superada la primera linea de presión rival, el mediocampista toffee sube no uno, sino dos escalones para situarse por detrás del delantero como segunda punta. Desde ahí, pisa más área que nunca intentando contactar los centros de sus compañeros. Fellaini sabe atacar los espacios y llegar al gol desde segunda linea. Sus 8 goles en la Premier esta temporada así lo atestiguan.

Cuando Bélgica pierde el balón y se ve obligado a replegar, Marouane vuelve a posicionarse al lado del mediocentro para formar un doble pivote en el que él es el jugador más defensivo. Es en esos momentos cuando saca a relucir su espectacular dominio del tackling. Sus comienzos como mediocentro defensivo en la Premier lo hicieron crecer en este aspecto. Entra fuerte y roba con un altísimo grado de acierto.  Hace unos años, las ansias por recuperar el balón lo hacían ser demasiado agresivo. No era raro ver su nombre entre los más amonestados de la liga, por lo que Moyes ha estado trabajando seriamente en este defecto. En su primera temporada, Fellaini promediaba una tarjeta amarilla cada dos encuentros; hoy le sacan una cada tres.

Como último aspecto queda destacar la brutal capacidad atlética del ’25’ toffee. Como acabamos de explicar, en su selección realiza las tareas de tres jugadores sin problema alguno. No es raro verlo iniciar la jugada recibiendo el balón de su portero para segundos después cabecear un centro en el corazón del área contraria. Atleta en la adolescencia, Marouane recorre muchísimos kilómetros en cada partidos sin que su rendimiento decaiga. En Europa, quizás sólo Schweinsteiger le pueda hacer frente en la categoría de mediocampista con mayor despliegue del continente. Y siendo el alemán uno de los mejores en su puesto a nivel mundial, no hay forma de no poner al belga en la misma jerarquía.

En una liga donde ninguno de los grandes tiene un mecanismo de salida efectivo, es difícil imaginar que Fellaini se mantenga por mucho tiempo más en el Everton. Si el equipo que lo ficha lo hace para colocarlo de mediapunta, todo el sistema táctico tendrá que girar alrededor de él. Es ahí donde el belga tendrá que demostrar su verdadera valía. Como ya se preguntaron en Ecos: ¿Cabeza de ratón, cola de león o quizás algo más? Probablemente en menos de un año lo sabremos.

Aparece en: Una oportunidad dorada, La clase media inglesa, Duelo de entrenadores en Goodison Park, Las condiciones de Fellaini
También se destacaron: Arturo Vidal, Sami Khedira, Fernandinho

Video Bonus: Fellaini vs Man Utd http://youtu.be/43QjOV2G7-c

LpaXI Lateral Izquierdo: Leighton Baines

Leighton Baines Everton

Pocos lo saben, pero Leighton Baines-hoy ídolo del Everton- durante toda su niñez fue un hincha del Liverpool. Tras un breve paso sin fortuna por las divisiones inferiores de los reds, el nacido en Kirkby terminó en el Wigan Athletic donde a los 18 años tuvo su debut como profesional. Tras 5 exitosas temporadas con los latics que incluyeron un ascenso a la Premier League, decidió sumarse al proyecto de David Moyes en Goodison Park. Una vez allí y pese a unos inicios dubitativos, Leighton tuvo un salto de calidad asombroso que lo llevó rápidamente a consolidarse como uno de los mejores laterales de la liga. Hoy el Everton es uno de los pocos equipos que juegan bien al fútbol en una devaluada Premier League que decepciona en cada fecha. David Moyes ha sabido edificar un sistema que saca lo mejor de sus jugadores y Baines no es la excepción. Hoy nos toca hablar de sus enormes cualidades.

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En un Everton cuyos mediapuntas externos suelen meterse hacia adentro, la tarea de brindarle profundidad y amplitud al equipo recae en los laterales. Baines y Hibbert tienen toda la libertad para llegar a linea de fondo la mayor cantidad de veces posible. El hecho de que el ex-Wigan sea el mejor de los dos, hace que Moyes le ordene a su equipo focalizar su ataque en la banda izquierda. En La Presión Alta ya hemos hablado múltiples veces del provecho que le sacan los toffees al triángulo Fellaini-Baines-Pienaar. El belga  se pega al lateral derecho rival y aprovecha su enorme poderío aéreo para ganar balones por alto y habilitar al sudafricano. El ’22’, que domina la pausa, se frena y espera la llegada del Baines que tiene el carril libre para desbordar a su rival. Una vez allí, Leighton es puro talento. Su gran golpeo -es el encargado de todos los balones parados- le permite tirar centros de calidad para aprovechar la altura de Jelavic. Por otra parte, si la situación en el área no se ve tan favorable, el ‘3’ se para y lee a la perfección los espacios que su desborde acaba de crear para habilitar nuevamente a Pienaar o Fellaini que con espacio cerca del área suelen ser muy peligrosos. Éste triángulo suele ser tan efectivo, que el extremo derecho contrario se ve obligado a retrasar su posición hasta una altura que le impide participar de la posterior contra en caso de robo. Ésto protege a Baines, que acaba las jugadas muy arriba y por lo tanto tarda bastante (pese a ser muy rápido) en recuperar la posición.

Pero el arsenal ofensivo de Baines no acaba allí. El inglés es probablemente, tras Marcelo, el lateral que mejor se mueve en las zonas interiores. Cuando Pienaar opta por abrirse, Leighton pica inmediatamente hacia adentro atacando el espacio generado por el movimiento del sudafricano. Desde esa posición aprovecha su velocidad para meterse hasta el área y sacar a pasear su potente disparo. Su gol esta temporada ante el Newcastle es un claro ejemplo de ello. El ex-Wigan es, por bastante, el lateral con más gol de la Premier.

Pienaar hace la pausa. Baines ataca el espacio a toda velocidad.

Pienaar hace la pausa. Baines ataca el espacio a toda velocidad.

Su pierna izquierda es de las mejores del mundo, pero probablemente su característica más destacable sea su despliegue. Incansable, Baines sube y baja la banda con la misma potencia desde el minuto 1 al 90. Sabe que si él no llega arriba su equipo deja de tener amplitud por lo que participa en todos y cada uno de los ataques toffees.  No es raro verlo iniciar la jugada desde las inmediaciones de su área con un balón largo hacia Fellaini para segundos después desbordar al lateral contrario y llegar a linea de fondo. Su estado físico le permite ser el principal iniciador de juego de su equipo y uno de los mejores finalizadores. Leighton Baines es energía.

Finalmente queda revisar el aspecto más flaco de su juego: la defensa. Sin llegar a ser un Rafael o un Cicinho, es bastante notorio que no la pasa bien a la hora de defender. Al igual que todo su equipo, Baines no sabe sufrir y comete errores cuando el rival encadena largas fases ofensivas. Su desesperación por recuperar el balón lo más pronto posible lo hace salir a presionar cuando no debe y perder la posición con facilidad. Eso sí, como todo defensor inglés domina el tackling como muy pocos y en el uno contra uno es bastante sólido. Moyes, consciente de las limitaciones de su equipo a nivel defensivo ha construido un esquema que le permite plantarse en el campo contrario con suma facilidad y por consiguiente sufrir pocas ocasiones en contra. Baines, por supuesto, lo agradece.

Quizás este último aspecto haya sido decisivo para que, pese a su gran rendimiento en los últimos años, Baines haya continuado siendo el suplente de Ashley Cole en la selección inglesa. El defensor del Chelsea, pese a gozar de una segunda juventud en la última temporada, ha empezado su cuesta abajo, por lo que Hodgson no tardará en entregarle la titularidad al jugador toffee. Verlo en 2014, por lo tanto, no es ninguna utopia. Para ese entonces probablemente ya esté jugando en un grande de Inglaterra. Su calidad lo merece.

Aparece en:  La clase media inglesa, Duelo de entrenadores en Goodison Park
También se destacaron: Ashley Cole, Marcel Schmelzer, Eugenio Mena

Everton-Arsenal: Las condiciones de Fellaini

Marouane Fellaini nació el 22 de noviembre de 1987 en el pequeño pueblo de Etterberk en las afueras de Bruselas, hoy es el mejor jugador en lo que va de la Premier. Hijo de un ex-futbolista profesional, Marouane destacó desde un principio tanto en el atletismo como en el fútbol y tardó bastante en decidirse por uno. Quizás por esto fue que, una vez decidido a seguir las huellas de su padre, se convirtió en un box-to-box incansable. A los 17 debutó en el Standard de Lieja donde pasó a ser inmediatamente uno de los favoritos de la afición. 84 partidos y 11 goles después fue vendido al Everton por 22 millones de Euros. Cifra récord para un jugador belga en ese momento.

Con Cahill y Pienaar en plantilla, Moyes lo utilizó desde un principio como mediocentro de corte y Marouane no decepcionó. Haciendo lujo de un gran tackling y una descomunal cobertura de espacios, Fellaini se ganó el respeto de toda la liga. Aun así, pocos esperaban el enorme salto de calidad de este año. Desde su nueva posición de mediapunta, el belga se ha convertido en un arma indefendible para los rivales, cosa que su equipo sabe y aprovecha al máximo. Ayer, el Arsenal fue el último en comprobar la enorme calidad del futbolista, que firmó una primera parte para enmarcar. Su actuación sumada a los interesantes recursos tácticos utilizados por Moyes y Wenger terminaron moldeando un muy interesante partido que Goodison Park pudo disfrutar.

Moyes Everton Arsenal

El plan de Moyes funcionó a la perfección en el primer tiempo.

David Moyes puso en el campo lo que puede considerarse su “once de lujo” ante la ausencia de Kevin Mirallas. 4-2-3-1 con Naismith abierto en la derecha en lugar del belga y el croata Nikola Jelavic en punta. En este blog ya hemos hablado varias veces del sistema de salida del Everton: los toffees le tiran constantemente balones largos a Fellaini que, situado en la zona de 3/4 aprovecha sus 194 cm de altura y su gran técnica para bajarle balones a la segunda linea. Como mencionamos en la previa al partido, este recurso podía ser especialmente efectivo ante el Arsenal, ya que los dos mediocentros del conjunto gunner tienen en el juego aéreo una de sus mayores limitaciones. El único jugador capaz de disputarle un balón por alto a Fellaini era Per Mertesacker, así que Wenger tenía que decidir: si mandaba al alemán a marcar al belga, podía llegar a dificultar la salida toffee, pero el movimiento iba a causar un agujero en el medio de la defensa que el Everton se ha especializado en explotar esta campaña, Además, por muy grande que sea el jugador de la selección alemana, lo normal cuando saltas contra Marouane es que pierdas. Es por eso que el entrenador francés decidió optar por un recurso menos arriesgado y Mertesacker nunca perdió la posición. Fellaini campeó a sus anchas por el terreno de juego y el Everton, a pesar de verse rapidamente por debajo en el marcador, se hizo con el control del partido.

Lo del belga en el primer tiempo fue un recital. Sabiéndose totalmente superior a sus pares, el ex-Standard de Lieja se movió por los tres carriles creando superioridades y permitiéndole a sus compañeros recibir de cara. Bacary Sagna lo pasó especialmente mal. El lateral francés se tuvo que enfrentar al triángulo Baines-Pienaar-Fellaini que tantos reditos le ha dado a los de Goodison Park esta temporada. Fellaini caía a su banda, le ganaba el cabezazo y habilitaba a Pienaar que con tiempo y espacio encontraba a Baines en profundidad. Las situaciones se sucedieron y el empate no tardó en llegar.

Fellaini cae a la izquierda y le gana a Sagna. Pienaar recibe solo y de cara.

Mención aparte merece el trabajo defensivo desplegado por los toffees en la primera mitad. El Arsenal suele empezar sus jugadas con un doble pivote en la base, pero una vez que supera la fase de gestación, Wilshere da un paso hacia adelante y se forma un 1+2 en el medio con Arteta como mediocampista más retrasado. Moyes, sabiendo que sus defensores eran inferiores en talento a los atacantes gunners, ordenó un repliegue muy intensivo para evitar que Cazorla y compañía recibieran entre lineas. Una vez que el Arsenal superaba la presión inicial del Everton, el equipo local retrasaba sus lineas y se paraba en 4-4-1-1 con Fellaini un escalón por delante de los mediocampistas. El belga realizó un trabajo muy intensivo sobre Arteta, impidiendo en todo momento que filtrara un balón hacia los dos interiores y obligándolo a salir por los laterales. Walcott es mucho mejor atacando el espacio que recibiendo al pie y no tenía dónde correr. Ésto sumado al discreto partido de Ramsey hizo que el Arsenal generara muy poco peligro en los primeros 45 minutos. El plan de Moyes había funcionado al 100%.

3 contra 3 en el medio. Fellaini tapa a Arteta.

El movimiento de Wenger.

Wenger sabía que tenía que modificar algo y en el segundo tiempo acertó completamente. Ramsey centralizó su posición y pasó a la mediapunta. Su posición en el extremo izquierdo fue ocupada por Walcott y Sagna dio un paso adelante para que el equipo no perdiera amplitud. El movimiento creó un cuadrado en el mediocampo gunner, que hizo que Fellaini tuviera que enfrentarse a Arteta y a Wilshere. El 3v3 en el medio pasó a ser un 4v3 para el equipo londinense que pasó a dominar el partido a partir de esa superioridad numérica. Además, ya que el Everton replegaba tan profundamente, Vermaelen aprovechaba cada ocasión que tenía para sumarse al ataque y mejorar la circulación de su equipo. El Arsenal alargó sus posesiones y consiguió encerrar a los toffees en su propia mitad por grandes lapsos de tiempo.

Moyes, viendo que su equipo había perdido toda la superioridad mostrada en la primera mitad, dio entrada a Oviedo en el lugar de un decepcionante Naismith buscando imprimirle más velocidad a las contras de su equipo. El cambio no funcionó y el Everton no logró nunca salir con comodidad. Por suerte para ellos, el Arsenal no supo sacarle provecho a su superioridad y el partido terminó en un merecido empate para ambos conjuntos.

Wenger leyó a la perfección el plan de Moyes e igualó el encuentro.

Otro empate decepcionante para los toffees que ya suma siete en este torneo y comienzan a alejarse de los puestos de Champions League. Pese a esto, la labor de David Moyes es admirable. Su equipo es de lejos el que mejor sabe explotar sus virtudes en toda la Premier. El Everton conoce a la perfección sus principios de juego y lo demuestra en cada partido.Resulta inexplicable que tras diez años realizando una más que destacable labor en Goodison Park ningún club grande haya recurrido a los servicios del entrenador escocés. Ferguson ya declaró alguna vez que le encantaría que sea él el que lo suceda en el United. Desde aquí lo celebraríamos. Habrá que esperar.

Everton-Liverpool: Duelo de entrenadores en Goodison Park

1892: John Houlding, directivo del Everton, entró en una seria disputa con el club por el motivo de la compra de un estadio propio. El empresario tenía la firme idea de hacerse con un terreno en Anfield Road, lugar donde el equipo toffee había disputado sus partidos en las temporadas anteriores, pero el resto de los directivos no estaban convencidos. La disputa terminó con el Everton mudándose a lo que hoy es Goodison Park y Houlding renunciando para fundar un nuevo club: nada más y nada menos que el Liverpool F.C. Ese fue el comienzo de una de las rivalidades más grandes de Inglaterra. El Merseyside Derby siempre ofrece espectáculo y a pesar de que los reds históricamente han estado por encima de los toffees, cada vez que se han enfrentado las diferencias se han visto reducidas.

Hoy en día el partido es un ejemplo perfecto para explicar la situación actual del fútbol inglés. El Liverpool, gigante histórico, está en una profunda crisis gracias a una serie de pésimas decisiones de sus directivos y hace tres temporadas que no se clasifica a la Champions League. El Everton, en cambio, está en su mejor momento de los últimos años y de la mano de un gran David Moyes promete no dejar de crecer. Ayer ambos equipos se enfrentaron en un partido muy interesante en el que los dos entrenadores ofrecieron mucho contenido para analizar.

Sahin solo en la mediapunta.

Por el lado red, Brendan Rodgers mantuvo su tradicional 4-3-3, pero retrasó a Gerrard unos metros para formar un doble pivote junto a Joe Allen. Este movimiento hizo que el Liverpool tuviera una salida de balón más fluida que de costumbre, ya que el galés no se encontraba solo en la base y siempre podía descargar con el ‘8’ en caso de ser presionado por el equipo rival. Por otra parte, gracias a la posición más retrasada del capitán red, Sahin quedaba totalmente aislado en la mediapunta, lo cual le causó varios problemas a su equipo. El ex-Borussia Dortmund maravilló al mundo hace dos años por ser un gran distribuidor de juego, pero siempre como mediocentro. Al estar acostumbrado a jugar por detrás de la linea del balón, ayer el ‘4’ no encontraba nunca un espacio vacio para recibir y taponaba las transiciones de su equipo. Además, cuando lograba desmarcarse, su recepción solía ser de espaldas a la porteria rival. Nuri carece de la capacidad técnica suficiente como para darse la vuelta en espacios reducidos, por lo que sus contactos con el balón normalmente terminaban con la perdida de la posesión para su equipo. Ante los problemas del turco, Suárez tenía que tirar constantemente desmarques de apoyo, para aguantar el balón y juntar a su equipo arriba. Las pocas veces que el Liverpool logró crear peligro fue gracias a este movimiento. El uruguayo demostró una vez más que está a años luz de sus compañeros.

Del otro lado, Moyes tampoco modificaba su esquema habitual y suplía la baja de Pienaar recolocando a Kevin Mirallas como extremo a banda cambiada. El Everton presionó muy arriba desde un principio intentando cortar la salida red lo más arriba posible. Una vez recuperado el balón, Fellaini, que normalmente cae a la izquierda para facilitarle las recepciones al mediapunta sudafricano, tiraba un desmarque de apoyo hacia la derecha para encontrar las rupturas en profundidad de Naismith y aprovecharse del pobre estado de forma de José Enrique. El planteamiento no funcionó, el español tuvo una gran actuación y el Everton creó muy poco peligro. Los mediapuntas toffees se precipitaban hacia adelante y las posesiones del Everton eran tan cortas que Baines no tenía tiempo suficiente como para sumarse al ataque. Esto, sumado a los dos goles del Liverpool, obligó al Moyes a cambiar su estrategia. Fellaini se acercó al costado izquierdo y comenzó a activar a Mirallas que hasta ese momento había estado demasiado alejado del balón. El ’11’ se aprovechó del novato Andre Wisdom y comenzó a crear muchísimo peligro con sus diagonales hacia adentro. Los locales lograban retener el balón por más tiempo y aplastaron a su rival contra su área. Tras una combinación entre los dos belgas, Naismith decretó el empate.

Ante la ausencia de Pienaar, Fellaini se desplazó a la derecha sin éxito.

Rodgers sabía que su equipo estaba siendo arrollado así que tras el descanso modificó completamente su esquema sacando a un extremo y metiendo a un central para pasar a un 5-3-2. El ex-entrenador del Swansea protegió así a Wisdom que ya no quedaba constantemente en un 1v1 contra su extremo, sino que contaba con el constante apoyo de Skrtel. Además, Shelvey reemplazó a Sahin y Gerrard pasó a ser el mediocampista más adelantado. Jonjo formaba entonces una linea de cuatro junto a Allen y los dos carrileros que tenía como objetivo dificultar la presión local al crear una superioridad numérica ante los tres mediapuntas toffees. El entrenador red quería evitar a toda costa que su equipo se viera atrapado en su propia área.

Linea de 5 en el Liverpool. Baines totalmente solo.

La lesión de Mirallas que hasta ese momento había sido el mejor jugador del partido afectó profundamente los planes de Moyes, que lo tuvo que sustituir por un limitado Magaye Gueye. El extremo senegalés no representó ninguna amenaza para la fortalecida defensa red que lo neutralizo con comodidad. Por otra parte, el cambio de esquema de Rodgers liberaba a los dos laterales del Everton de toda marca, por lo que Baines tuvo via libre para atacar durante toda la segunda mitad tirando una infinidad de centros que no fueron aprovechados por los delanteros toffees. Este movimiento también afectó la transición defensiva local. Baines y Coleman al estar tan adelantados no tenían tiempo para volver, lo cual exponía a los dos centrales que quedaron varias veces en 2v2 contra Suárez y Sterling. El ‘7’, a pesar de tener una espectacular encuentro, no logró sacarle nunca provecho a esta situación.

Sobre el final, Rodgers se dio cuenta de que Gueye estaba totalmente controlado, por lo que retiró a Wisdom para darle entrada a Henderson buscando una mejor circulación de balón. Moyes reaccionó rapidamente y metió al veloz Bryan Oviedo intentando que la banda izquierda volviera a ser una amenaza. Los últimos minutos pasaron sin ningún sobresalto con los dos equipos neutralizándose entre ellos.

Suárez una vez más fue el mejor jugador de su equipo.

Los pésimos resultados cosechados por los equipos de la Premier a media semana en Europa le daban un cierto aire de pesimismo al Super Sunday inglés. Da la impresión de que los entrenadores de la que alguna vez fue la mejor liga del mundo han quedado rezagados en comparación a sus competidores en España y Alemania. Aún así, encuentros como este muestran que sí hay talento en las islas. Rodgers y Moyes dejan contenido en cada fecha y sus dos equipos están en pleno ascenso. Habrá que seguir su evolución. Los de arriba, tienen que despertar.