Schalke 04-Borussia Dortmund: Mayer casi lo logra

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1.- El director deportivo del BVB, Hans-Joachim Watzke había calentado la previa del partido con unos punzantes comentarios dirigidos a su máximo rival. “Antes, el éxito de nuestra temporada dependía de ganar los Derbys y acabar el año por encima del Schalke. Ahora tenemos objetivos más importantes.” Directo a la llaga. El club de Gelsenkirchen ha visto en los últimos años cómo su vecino se ha levantado de las cenizas para convertirse en uno de los equipos más potentes de Europa. La situación se repite cada temporada. Cada logro del Schalke es opacado por los multiples triunfos del maravilloso equipo de Klopp. De poco sirvieron las dos victorias en los Derbys de la temporada pasada, el Schalke volvió a quedar a la sombra de un Dortmund que maravilló al mundo al llegar a la final de la Champions. La perspectiva no parece mejorar para la afición de los Königsblauen. Ayer, el equipo de Klopp volvió a demostrar que está a años luz de su eterno enemigo.

2.- Como bien apuntó Spielverlagerung en su previa del Derby, la clave del partido iba a estar en la salida de balón del Schalke. La lesión de Marco Höger obligaba a Keller a presentar un improvisado doble pivote conformado por Dennis Aogo y Christian Neustädter y era bastante seguro que Klopp iba a centrar su planteamiento en explotar sus limitaciones. Así fue. Ni bien comenzó el partido, el Dortmund plantó sus lineas muy arriba y presionó con gran intensidad a la defensa del Schalke. Lewandowski y Mkhitaryan trabajaban sobre los centrales y obligaban a los pivotes a abrirse para poder recibir. Cuando el balón llegaba a la banda, los de Klopp ejecutaban su famoso achique lateral para aislar al receptor y recuperar la posesión lo más arriba posible. El BVB acumuló varios robos en el último cuarto y logró intimidar a su rival durante los primeros minutos.

3.- Era tanto el miedo hacia la presión del Dortmund, que Keller le ordenó a su equipo que evitara los problemas e intentara ganar metros por medio de balones largos hacia Szalai, su único delantero. Así, el entrenador alemán buscaba minimizar la incidencia de su débil mediocampo y llevar el balón directamente hacia sus jugadores más diferenciales. Por desgracia, el recurso nunca terminó de funcionar. El delantero húngaro perdió todos sus duelos aéreos contra Hummels y Subotic y no pudo habilitar a la segunda linea de atacantes de su equipo. Además, el Schalke perdía continuamente los duelos individuales y sólo los acertados apoyos de Boateng lograban darle a los de Keller unos segundos de descanso entre cada ofensiva visitante.

4.- Impotente por no poder sacar el balón jugado desde atrás, el Schalke optó por intentar recuperarlo arriba. Szalai y Boateng intentaron presionar a Hummels y Subotic sin mucho éxito. Sahin retrocedió unos metros y se metió entre centrales para generar una superioridad numérica en la salida. El gran desplazamiento en largo del turco le permitió filtrar balones constantemente y superar la primera linea de presión rival sin problema alguno. Schmelzer y Großkreutz se pegaban a la banda mientras que los extremos se metían hacia adentro y aprovechaban el pobre trabajo de la pareja Aogo-Neustädter para recibir siempre en ventaja, acelerar y marcar diferencias. Así llegó el primer tanto de la tarde. Großkreutz encontró a Mhkitaryan en el carril central y el armenio abrió rápidamente hacia el desmarque de Reus. Centro atrás, gol de Aubameyang y silencio total en el Veltins Arena.

5.- Con el objetivo cumplido, el Dortmund decidió retrasar sus lineas y esperar a una contra para terminar de cerrar el partido. El Schalke, obligado a tener el balón siguió teniendo problemas para asentarse en el campo rival, pero poco a poco fue encontrando un punto débil en la defensa de su adversario. Aubameyang todavía no ha adquirido la perfección posicional de Blaszczykowsky y suele tener despistes a la hora de achicar sobre la banda. Si a esto le sumamos que Großkreutz juega a banda cambiada y tiene problemas a la hora de defender el desborde por afuera no es de extrañar que el Schalke se agarrara al triángulo Kolasinac-Aogo-Fuchs para intentar empatar el partido. Al minuto 30 el lateral lograba internarse en el área y era derribado por Subotic. La afición festejó el penalti, pero la flojísima ejecución de Boateng acabó inmediatamente con el momentum de su equipo. Tiempo después, el Dortmund aprovecharía una floja salida del Schalke para poner el 0-2 en el marcador con un golazo de Sahin. A Klopp le había salido todo a pedir de boca.

6.- Si la banda derecha del BVB tenía grietas, la izquierda seguía siendo tan sólida como siempre. Uchida no lograba recibir nunca en ventaja y cada intento de salida por ese costado terminaba en una peligrosa contra visitante. El principal perjudicado de esto fue Julian Draxler que jugando de extremo derecho vio como su participación en la ofensiva de su equipo quedaba reducida a un mínimo insignificante. El jugador más talentoso del Schalke estaba totalmente aislado.

7.- Keller tenía que reaccionar y sobre el minuto 61 retiró a Fuchs para darle entrada al jovensísimo  Max Meyer. El impacto del crack de 17 años fue inmediato. El ‘7’ se recostó sobre el costado derecho, se juntó con Boateng y juntos comenzaron a romper el achique lateral del Dortmund sobre esa zona. En tan sólo su tercer contacto con el balón, Meyer se escapó de Reus y Sahin con una facilidad pasmosa, tocó atrás y se fue a recibir la pared en el pico del área. Ahí, regateó a Subotic, encontró a Szalai en el área chica y remató el rechace de Weidenfeller para encender al Veltins Arena. Un chico nacido en 1995 había roto el partido.

8.- Los siguientes 10 minutos fueron para el Schalke. La lesión de Schmelzer en el entretiempo había debilitado aún más la defensa del Borussia y los locales comenzaron a encadenar fases ofensivas como nunca antes en el partido. Klopp intercambió las posiciones de Aubameyang y Reus para evitar que Draxler, ahora extremo izquierdo, lograra recibir balones en ventaja, pero el ajuste no hizo más que potenciar aún más al triángulo Uchida-Boateng-Meyer. El lateral japonés ganó varias veces la linea de fondo sembrando el pánico en la defensa visitante. A pesar de que el Schalke había sido claramente superado durante la mayor parte del encuentro, el empate estaba al alcance de una mano.

9.- Pero la ilusión local duró poco. Blaszczykowsky entró en lugar de Aubameyang y mejoró inmediatamente la calidad del repliegue del Borussia. El Schalke, volcado buscando el empate, cada vez dejaba más espacios atrás y en una contra Mkhitaryan y Kuba no perdonaron. 1-3 y partido cerrado.

10.- No parece que esta vaya a ser la temporada en la que el Schalke logre salir de la sombra de su máximo rival. Pese a la dolorosa baja de Götze, el Dortmund ha sabido reinventarse para mantenerse en la élite por lo menos unos años más. A los de Keller sólo les queda tener paciencia y esperar a que sus jóvenes talentos se desarrollen y logren cambiar la tendencia. Uno de ellos ya parece señalado para comerse al mundo en la siguiente década. Lo que hizo Max Meyer ayer no es normal.

Artículo publicado en el Magazine de Martí Perarnau

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Borussia Dortmund-Bayern München: Último obstáculo: la jaula de Klopp

Borussia Dortmund Bayern München

Que el Bayern de Múnich es el mejor equipo del mundo es algo que esta temporada ya se había encargado de demostrar y que no hubiera cambiado en caso de que el maravilloso conjunto que dirige Jürgen Klopp los hubiera derrotado anoche. Heynckes ha diseñado un equipo flexible, potente y terriblemente competitivo que ayer tuvo que dejar hasta la última gota de sudor en el campo para alzarse con la competición que sus jugadores habían merecido durante años. Resulta hasta poético pensar que el último escollo para alcanzar la gloria fuese el equipo que los había maniatado durante las dos últimas temporadas. Es irrebatible que el Borussia Dortmund cuenta con menos talento en sus filas que su máximo rival, pero su estílo de juego parece diseñado para explotar las poquísimas debilidades de este histórico Bayern. Sobre el papel, todas eran ventajas para los de Klopp y todas se vieron reflejadas durante el transcurso del partido. Que pese a ello la victoria haya sido bávara no hace más que agrandar la leyenda de esta brillante generación de jugadores. Veamos cómo sucedió.

Borussia Dortmund Bayern München

Wembley presenció una fantástica final.

Borussia Dortmund Bayern München

Los primero 15 minutos fueron un baño borusser. Pese a la baja de Götze, Klopp no modificó su tradicional 4-2-3-1 colocando a Großkreutz como extremo izquierdo y recorriendo a Reus hacia la mediapunta. Cuando el Bayern intentaba sacar el balón jugado, el ex-Mönchengladbach se posicionaba a la misma altura que Lewandowski para juntos presionar a Dante y Boateng y obligarlos a abrir el balón a banda. Este mecanismo ya había sido usado por la Juventus en el partido de ida de cuartos en el Allianz Arena. Cuando Schweinsteiger está tapado, los centrales tienen que recurrir a sus laterales para ganar metros. Contra los italianos, Bastian lateralizó su posición para poder recibir con espacio y consiguió sacar a su equipo de la presión rival. Anoche la historia fue diferente. El achique lateral del Dortmund es de un nivel pocas veces visto en la historia de este deporte. Extremo, pivote y lateral borusser presionan de una forma tan intensa y coordinada que para el equipo rival resulta casi imposible evitar la perdida. Durante el primer tramo del partido, los de Klopp presionaron tan arriba que hasta las descargas hacia Alaba y Lahm se hacían riesgosas. Desesperados, los centrales del Bayern no tenían otra opción que tirar un pelotazo hacia el frente, situación en la que el Borussia se sentía en su salsa. Hummels y Subotic ganaban con facilidad sus duelos aéreos y le permitían a su equipo pillar a su rival desordenado y en plena salida. Las situaciones comenzaron a caer y de no ser por un espectacular Manuel Neuer (sus carencias al administrar el área las compensa con sus espectaculares reflejos bajo palos), los del Ruhr hubieran cerrado el primer cuarto del partido con varios goles a su favor.

Borussia Dortmund Bayern München

Lewandowski y Reus obligan a Dante a abrir a banda.

El partido seguía el guión que había marcado los enfrentamientos de los dos equipos en los años anteriores. La lesión de Kroos privó a Heynckes del recurso que le había permitido dominar al Dortmund durante esta temporada. Toni sabía leer perfectamente los espacios liberados por el Borussia al presionar y ofrecía constantemente una vía de escapatoria al achique lateral de Klopp. Müller, mucho más delantero que mediocampista, carece de esta habilidad y las perdidas en banda de su equipo se sucedieron una tras otra. Que el Bayern necesitaba esa linea de pase extra estaba tan claro, que la única vez que Thomas logró encontrarla, la jugada terminó con Robben corriendo mano a mano contra Weidenfeller. Cuando se presiona un lado con tanta intensidad, se tiende a descuidar el otro por lo que el holandés se encontraba constantemente en un potencial 1v1 contra su lateral. El problema era que el Bayern no lograba hacerle llegar la pelota El Dortmund los estaba barriendo.

Los de Heynckes sobrevivieron la oleada y sobre el minuto 30 el partido cambió. Javi Martínez dio un paso hacia atrás y se pegó más a sus centrales. El resultado de este movimiento fue que el Bayern comenzó a recuperar balones en la frontal de su área y pudo salir a la contra. Hasta ese momento el Dortmund había terminado todas sus jugadas de ataque y había obligado al Bayern a jugar constantemente en ataque posicional. Gracias a las recuperaciones de Javitxu, Robben y Ribéry pudieron recibir con espacio y atacar la espalda de los mediocampistas del Borussia. Para un conjunto que había sufrido terriblemente durante los primeros minutos, esto significó un soplo de aire fresco importantísimo. Las ocasiones de Mandzukic y Müller terminaron de meter al Bayern en el partido y equilibraron el balance emocional de los dos equipos. El nivel había sido altísimo. El segundo tiempo prometía y mucho.

Javi Martínez roba. El Bayern puede salir.

Javi Martínez roba. El Bayern puede salir.

Sin ajustes de los entrenadores en el entretiempo, la gran diferencia en la segunda mitad la fue marcando la aparición del cansancio acumulado a lo largo de la temporada. La principal consecuencia de esto fue que la brutal presión del Borussia comenzó a dejar agujeros. Si ya de por si mantener el impresionante acierto posicional de la primera mitad durante todo un partido es casi imposible, hacerlo con más de 50 partidos en las piernas todavía más. El primero en notarlo fue Gündogan que comenzó a llegar tarde a todos los cierres, ofreciéndole al Bayern una constante vía de salida. Ribéry comenzó a recibir más libre en la linea de 3/4 y sobre el minuto 60 se junto con Robben para, en una jugada maravillosa, desarbolar a todo el costado izquierdo del Borussia. Gol de Mandzukic y sentimiento de impotencia para el BVB que pagaba su falta de definición en la primera mitad. El Bayern retrasó lineas esperando matar el encuentro a la contra y obligar a su rival a a atacarlo en posicional, faceta en la que el equipo de Klopp siempre ha sufrido más de la cuenta. Pintaba muy mal para el Dortmund la cosa hasta que Dante, en una jugada impropia de la élite cometió un penal inexplicable sobre Reus. 1-1 y vuelta a empezar.

Borussia Dortmund Bayern München

El Dortmund presiona la banda. Gündogan no cierra. Schweinsteiger puede recibir.

Los últimos 20 minutos del partido tuvieron un protagonista claro: Matts Hummels, tanto en lo bueno como en lo malo. Por un lado su excepcional manejo de balón le permitió a su equipo escapar de la cada vez más fuerte presión del Bayern. El equipo bávaro se hizo con el control del partido y los pocos respiros que pudo conseguir su rival fueron gracias a su talentoso central. Pero Hummels también tiene un lado malo y, lastimosamente para el BVB, este terminó decidiendo el encuentro. Matts está obsesionado con la anticipación, vive saliendo al encuentro de los atacantes y pierde la posición con muchísima facilidad. Cuando tu equipo está metido atrás, este detalle puede ser mortal. El que mejor supo aprovechar este defecto fue Thomas Müller. El delantero alemán comenzó a caer a banda para mediante sus recepciones atraer a su compatriota, abriendo un boquete en la defensa del Dortmund. Si alguien entiende por qué estaba Hummels donde estaba en el inicio de la jugada gol de Robben, que lo diga. Un central de élite no puede conceder esas ventajas en una instancia tan importante. El Bayern supo explotarlo a la perfección, llevándose la Champions League 12 años después. Ya era hora. Schweinsteiger, Lahm y companía ya tienen la primera. Lo más probable es que no sea la única.

Borussia Dortmund Bayern München

Apuntes ida cuartos (parte 2): Xabi Alonso y la coraza de Pellegrini

Malaga Borussia Dortmund 1. Málaga-Borussia Dortmund: La coraza de Pellegrini

Tuiteé en la previa que, como el Porto, el Borussia Dortmund me parecía un reto demasiado grande para el Málaga. Parece que me volví a equivocar. Que no se interprete esto mal, si ayer hubo un equipo que mereció llevarse la victoria fue el actual campeón alemán, pero el hecho de que el partido haya acabado empatado a 0 no hace sino resaltar el tremendo espíritu competitivo del equipo de Pellegrini. El Málaga disputa los partidos con una tranquilidad impropia de un debutante. Ninguna competición en el mundo hace pagar tanto la inexperiencia como la Champions League, pero los Isco, Joaquín, Antunes y compañía jugaron ayer como si llevaran disputando estas instancias toda su vida. El resultado fue un partido grandioso.

Malga Borussia DortmundQuizá obligado por la baja de última hora de Blaszczykowsky, Klopp modificó su esquema habitual y paró a su equipo en un 4-4-2 clásico con Götze y Lewandowski en la punta de ataque. A la hora de replegar, el joven crack alemán bajaba un escalón y ayudaba a los Gündogan y Kehl en la presión. Del otro lado, Baptista tendía a descolgarse, por lo que el Dortmund contaba con una ventaja posicional en el centro del campo que le causó muchísimos problemas al Málaga en la primera mitad. El BVB robaba en esa zona y atacaba a toda velocidad la portería de Caballero, mostrando una abrumadora precisión para asociarse y ganar metros. Es curioso que la prensa haya instaurado la idea que el equipo alemán se parece al Barcelona, cuando su modelo de juego es casi calcado al del Real Madrid. No hay equipo en Europa que juegue a más velocidad que los actuales campeones de España y Alemania.

Si la ventaja antes descrita no decantó el encuentro a favor de los alemanes se debió a dos nombres propios que ya forman parte de la historia de esta edición de la Champions. El primero, Jeremy Toulalan, volvió a ponerse al equipo a la espalda y combatió todo el partido. La pobre actuación de Iturra (tenía que llegar algún día) sumada a la poca movilidad de Baptista dejaban al francés demasiado expuesto ante el altísimo ritmo impuesto por los de Klopp. Pese a ello, se las arregló para salir vivo. El ex-Lyon es un anulador de ventajas, un competidor nato. Achiques por acá, cortes por allá y de repente lo que parecía un detalle decisivo ya no parece tan mortal. Por si esto fuera poco, cuando el Dortmund lograba superar al francés se topapa con el que sin duda alguna es el portero de la temporada en Europa. Willy Caballero volvió a hacerse gigante y mantuvo a su equipo con vida en la etapa de mayor superioridad alemana. Que Sabella no cuente con él ha dejado de ser curioso para pasar a ser un escándalo. El ‘1’ del Málaga está a años luz de los demás arqueros de su país.

Malga Borussia Dortmund

Caballero volvió a ser diferencial.

Por supuesto, el hecho de que el Dortrmund no haya logrado anotar no debe ser atribuido solamente a la defensa del Málaga. Reus jugó fuera de posición y dejó claro que en la derecha es muchísimo menos peligroso que jugando a pierna cambiada. Su precipitación en ataque evitó que Piszczek pudiera sumarse al ataque con asiduidad restándole profundidad a su equipo. El lateral polaco no llegó ni una vez a linea de fondo, cosa que el BVB echó mucho en falta. Pese a ello, el ajuste de Klopp no fue del todo negativo porque gracias a él Großkreutz pasó a defender el costado fuerte del Málaga. Joaquín, Gámez y Saviola formaban uno de los típicos triángulos con los que Pellegrini intenta desequilibrar a sus rivales. El ex-Betis vive el mejor momento de su carrera y firmó acciones memorables. Ante semejante amenaza, un costado formado por Reus, Gündogan y Schmelzer se antoja demasiado débil para frenarlo. La presencia de Großkreutz fue muy importante.

Malga Borussia Dortmund

El Málaga se junta en la derecha. Großkreutz contiene.

En el minuto 68, Pellegrini intentó destrabar el encuentro con la entrada de Francisco Portillo en el lugar de Saviola. La presencia del canterano en la derecha liberó a Joaquín de la banda y el delantero andaluz comenzó a pesar en todo el campo dotando de mayor fluidez al ataque de su equipo. Del otro lado, Klopp sustituyó a Reus por Schieber y mandó a Götze a la derecha intentando solucionar la falta de profundidad antes descrita. Si bien era entendible, el movimiento no terminó de pesar en el encuentro. Con Götze en la banda, el Dortmund dejó de tener superioridad en el centro del campo y pasó a recuperar el balón en zonas menos propicias para montar un contragolpe. Los minutos transcurrieron sin verdaderas ocasiones para ninguno de los dos equipos. Llegado el minuto 80, Klopp decidió que ya había sido suficiente, dio el resultado por bueno y blindó a su defensa para resistir el último arreón local. El 0-0 deja todo abierto. El Signal-Iduna-Park espera.

1. Real Madrid-Galatasaray: Xabi Alonso libre

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El que después del partido de ayer piense que el Galatasaray no merecía llegar tan lejos en esta Champions League se equivoca. El equipo turco no es el APOEL Nicosia y si ayer lo pareció fue únicamente porque enfrente estaba uno de los mejores equipos del continente. Se podría decir que Terim fue demasiado atrevido, pero cuando tus dos centrales se llaman Dany Nonkeu y Semih Kaya, cerrarte atrás ante todo un Real Madrid se antoja igual si no más arriesgado que plantear un intercambio de golpes. El genial planteamiento con el que Ferguson cortocircuitó a los de Mourinho en la ronda pasada sólo es factible cuando tienes a Vidic y Ferdinand defendiendo tu área, por lo que la valentía de Terim fue en cierta forma entendible. Mourinho leyó el partido a la perfección y le pidió a su equipo que no presionara la salida del Galatasaray. El equipo español invitaba a su rival a acumular jugadores arriba para robar rápido y arrasarlo a la contra. No fueron pocas las veces que el Madrid se quedó a un toque preciso de dejar a uno de sus delanteros mano a mano frente a Muslera. Quizás lo único criticable a Terim fue la ausencia de un trabajo específico sobre Xabi Alonso. El tolosarra recibía libre y con todo el tiempo del mundo para dominar el encuentro a su antojo, su partido fue excepcional. Manotazo encima de la mesa del Real Madrid, que pese a que su rival no le planteó grandes dificultades, firmó una actuación importante. En unos cuartos de final de Champions League, ningún mérito es regalado.

LpaXI Delantero Centro: Robert Lewandowski

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“La figura del delantero centro está muerta” es una de las frases más escuchadas a la hora de analizar el fútbol moderno. Y si bien la posición sigue existiendo y mostrando grandes exponentes, es difícil negar que sus funciones han cambiado drásticamente en los últimos años. La evolución en los sistemas defensivos ha causado que tener a un jugador que se dedique exclusivamente a darle el toque final a las jugadas de su equipo termine siendo improductivo para el sistema. Hoy en día los ‘9’ tienen que bajar a 3/4 para tirar apoyos, caer a banda para generar espacios y asociarse con sus compañeros para crear ventajas. Ni siquiera Radamel Falcao, ampliamente considerado como el mejor delantero goleador del mundo, se libra de estas labores. La tendencia ha llegado al punto en que varios entrenadores han delegado la tarea de meter goles a su segunda linea. Karim Benzema, Luiz Adriano y Mirko Vucinic, por ejemplo, trabajan partido a partido para generar espacios en la defensa que los Ronaldo, Mkhitaryan o Marchisio puedan aprovechar. Y si bien nadie puede negar la inmensa calidad de estos delanteros modernos, su desacierto frente al gol suele causarle complicaciones a sus equipos.

Jürgen Klopp puede jactarse de no tener este problema. Robert Lewandowski es un 2×1. Baja, tira paredes, cae a banda y realiza el ‘trabajo sucio como pocos en el mundo, pero también cuenta con un instinto goleador digno de envidiar. El delantero polaco es, quizás, el ‘9’ más completo del mundo (no confundir con el mejor o el más diferencial) y sus actuaciones de esta temporada no han hecho más que demostrar que ya forma parte de la élite europea. Por ello, el ex-Lech Poznan es el último miembro de nuestro once ideal del 2012. Pasemos a analizar sus características.

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Como mencionamos en el artículo dedicado al Borussia Dortmund, el conjunto alemán tiene poca calidad en la base de la jugada. La mayoría de sus mediocentros es incapaz de batir lineas mediante el pase y Gündogan es demasiado irregular como para entregarle el equipo. Para superar este problema, Klopp ha implementado una serie de recursos con los cuales los de Westfalen logran sacar el balón desde atrás con fluidez sin pasar por su doble pivote. Lewandowski juega un papel fundamental en cada una de ellas. Cuando Hummels no puede encontrar a uno de los laterales en profundidad, el delantero polaco tira un desmarque de apoyo hacia la zona de 3/4. El balón va entonces hacia él que lo retiene lo suficiente como para que Götze o Reus puedan desmarcarse y recibir de cara. Gracias al ‘9’, el conjunto alemán logra plantarse en los últimos 40 metros del campo, zona en la que se encuentran sus jugadores más diferenciales, con suma facilidad.

Esta capacidad de Lewandowski para retener el balón también es aprovechada por el Dortmund a la hora de salir en transición hacia adelante. Cuando el rival ha obligado a los alemanes a realizar un repliegue profundo, el polaco es el único que se queda arriba esperando el balón largo de la defensa tras recuperación. Cuando éste llega, Robert demuestra un portentoso juego a espaldas de la portería aguantando la posesión hasta la llegada de la segunda linea. Götze, Reus y compañía son peligrosísimos atacando al espacio y se asocian a una velocidad pasmosa. Lewandowski se ofrece como apoyo para tirar una pared y permitirles ganar la linea de fondo, luego ataca el área como pocos para rematar cualquier futuro centro. Una gran parte de los goles del BVB llegan así. Los de Westfalen cuentan con uno de los mejores contraataques de Europa.

Lewandowski Hannover Borussia Dortmund Bundesliga

Lewandowski recibe en transición y la aguanta. Los mediapuntas pican al espacio.

Ver al Dortmund en fase ofensiva también es un espectáculo. El 4-2-3-1 de Klopp incita a todos a realizar paredes para ir avanzando sobre el terreno de juego. Lewandowski entiende ésto a la perfección y se ofrece constantemente en apoyo para asociarse con sus compañeros. No es raro verlo caer constantemente hacia la banda derecha para permitirle a Piszczek progresar en su carril. El ex-Lech Poznan se siente cómodo en los tres carriles y se pasa los 90 minutos variando sus posición para generar superioridades en cada uno de ellos. Además, este constante movimiento suele arrastrar la marca de los centrales generando huecos en la defensa que Götze y Reus aprovechan a la perfección. Ambos tienen muchísimo gol y definen sin problemas cuando se encuentran mano a mano con el portero. Cosa que, gracias a Lewandowski, sucede muy seguido.

Como último recurso a destacar queda el poderío aéreo del delantero polaco. Cuando el mediocampo rival se antoja muy difícil de superar para el equipo alemán, los centrales suelen optar por lanzar balones largos en dirección hacia Lewandowski, que pese a su nada extraordinario 1,84 de estatura, gana por arriba y habilita a la segunda linea. De esta forma el BVB se ahorra arriesgar el balón en la salida y logra plantarse en fase ofensiva con bastante facilidad. Especialmente destacable fue la actuación del ‘9’ en el Santiago Bernabéu. Aprovechando la ausencia de Ramos en el carril central, Klopp le ordeno a sus dirigidos buscar constantemente a su delantero centro. Lewandowski, pese a medir menos que Varane, le ganó todos los duelos por arriba al francés y habilitó incontables veces a Reus que, llegando desde atrás, generó mucho peligro (el primer gol del Borussia es un claro ejemplo de este recurso). Los alemanes fueron superiores en los 90 minutos y terminaron llevándose un resultado que a la postre los haría ganar el grupo.

Fuerte por arriba, genial en la asociación, brillante en el remate. A Lewandowski quizás sólo le falte dominar mejor la ruptura para poder decir que cuenta con todos los recursos posibles de un delantero. Decíamos a la hora de analizar al Chelsea de Benítez que el fichaje del polaco hubiese arreglado gran parte de sus problemas del equipo blue. Finalmente el elegido por los de Abramovich fue Demba Ba y todo parece indicar que el polaco se va a quedar en Dortmund al menos hasta fin de temporada. Quizás no tengamos que esperar a verlo con otra camiseta para disfrutarlo en las instancias finales de la Champions. El Dortmund ya ha demostrado que está para grandes cosas y su afición está expectante. En el horizonte ya se vislumbra un brillante cruce con el Shakhtar Donetsk. Sinceramente, no podemos esperar. Ojalá el 13 de febrero llegue rápido.

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LpaXI Lateral Derecho: Łukasz Piszczek

Lukasz Piszczek

Año 2008. Maicon y Dani Alves lideraban una grandísima generación de laterales derechos que marcaba las diferencias en Europa. Hoy en día Marcelo, Coentrao, Jordi Alba y compañía juegan en la otra banda y se hace muy difícil nombrar a más de cinco laterales derechos que sean capaces de marcar las diferencias. Por ello, el ascenso de Łukasz Piszczek de la mano de Jürgen Klopp ha sido muy bien recibido por el mundo futbolísitico. Nacido en Polonia, el lateral emigró hacia Alemania a sus 19 años para fichar por el Hertha BSC. Tras seis años en la capital alemana sin destacar demasiado, su contrato no fue renovado y recaló en un Borussia Dortmund con serias dificultades económicas. Sus cualidades encajaron a la perfección con el sistema de Klopp y su rendimiento se disparó llevándolo rápidamente a ser considerado como uno de los mejores defensores de la Bundesliga. Esta temporada sus grandes actuaciones en escenarios como el Etihad Stadium o el Santiago Bernabéu han demostrado que Łukasz es parte de la élite mundial. Por ello, ha sido elegido para integrar el primer puesto en nuestra defensa.

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Al igual que Mourinho en el Real Madrid, Klopp le pide a sus dos laterales que se sitúen muy arriba en el campo a la hora de sacar el balón. Con este movimiento, el equipo alemán obliga a que el rival retroceda creándole espacio a Hummels para filtrar un balón hacia adelante. Una vez que el Dortmund ha superado la primera linea de presión y se ha establecido en fase ofensiva, Pizsczek y Schmelzer participan muchísimo en la circulación del balón y se encargan de darle amplitud a su equipo. Los mediapuntas externos del Borussia tienen tendencia a irse hacia el centro, por lo que la ocupación de las bandas es una tarea especialmente reservada a los dos laterales. En la derecha, Blaszczykowsky se mete hacia adentro para asociarse con Götze. Este movimiento arrastra al lateral contrario hacia el carril central y deja la banda libre para las internadas de Piszczek. El polaco, pese a que cuenta con la suficiente técnica como para tirar un centro desde una zona retrasada, suele preferir llegar hasta linea de fondo para meter el pase de la muerte. Łukasz maneja bien los tiempos y suele elegir bien. Sus 8 asistencias esta temporada así lo demuestran.

Pero las cualidades ofensivas de Piszczek no se resumen sólo a atacar el espacio. Cuando recibe el balón en zonas más retrasadas, el ’26’ se asocia con sus compañeros para ir avanzando en el terreno de juego. El sistema de Klopp dibuja muchos triángulos y Łukasz utiliza todos los que están a su alcance. Las paredes con Kehl, Götze o Lewandowski son habituales en cada partido. El rival ve como con tres toques, Piszczek ha logrado plantarse en medio del área habiendo desbordado todo su carril izquierdo. Una vez allí, el polaco resuelve con una lucidez impropia de su posición. Por algo en su niñez era extremo.

Piszczek Dortmund Hannover 96

El Dortmund presiona arriba y recupera.

Ya explicamos en este blog que el Dortmund tiene bastantes problemas sacando el balón desde atrás por lo que suele plantear una presión muy alta para robar el balón lo más arriba posible. Para ello es necesario una férrea disciplina defensiva y Łukasz cumple de sobra presionando con gran intensidad y nunca perdiendo la posición. Especialmente destacable fue su partido en el Etihad Stadium. Sergio Agüero, al ver que en el carril central no había espacio, cayó constantemente hacia la banda derecha intentando ofrecer una linea de pase para que su equipo pudiera superar la presión alemana. Piszczek encimó al argentino en todo momento obligándolo a retrasar el balón nuevamente y taponando así, la salida del equipo sky blue. El Dortmund bloqueó completamente al City y dio un recital que no terminó en victoria sólo gracias a una brillante actuación de Joe Hart.

Cuando el Dortmund defiende en posicional y tiene que replegar, Piszczek defiende su carril con mucha solvencia. Para ello, cuenta con la ayuda de Blaszczykowsky que defiende como pocos extremos en el mundo. Ambos son fuertes al cruce y veloces en el corte. Saben defender y no pierden la posición. Eso sí, ni bien su equipo recupera el balón ambos salen disparados hacia adelante. El BVB cuenta con una de las transiciones ofensivas más espectaculares del mundo y los dos polacos disfrutan atacando el espacio. Se asocian con una velocidad pasmosa y son capaces de crear una ocasión de gol en cuestión de segundos. Pruebas de ello existen de sobra.

El Shakhtar Donetsk-Borussia Dortmund de los octavos de final de la Champions es sin duda uno de los choques más atractivos que nos dejó el sorteo hoy. Ambos equipos maravillaron en la fase de grupos y si el Shakhtar logra retener todas sus figuras en esta pausa invernal, los dos partidos probablemente nos dejarán muchísimos detalles a analizar. El duelo entre Piszczek y Willian se antoja vital. Ahora toca esperar.

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