Apuntes de las eliminatorias sudamericanas: Tabárez, Sabella y Sampaoli

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1. Uruguay-Colombia: El plan de Tabárez

Cerrado partido en Montevideo que se terminó decidiendo en los últimos instantes. Las bajas de Godín y Lugano obligaron a Tabárez a alinear al joven José Gimenez en el centro de la defensa y ante la amenaza de un inspirado Radamel Falcao, el entrenador uruguayo decidió protegerlo: repliegue bajo, líneas muy juntas y juego directo sobre Cavani. Del otro lado, Pekerman presentó su alineación más conservadora en lo que va de la eliminatoria con Aguilar y Sánchez en el doble pivote y John Medina como lateral derecho.

Pocas cosas funcionaron bien en el primer tiempo. Colombia lograba plantarse en 3/4 gracias a los apoyos de Falcao y los movimientos de James, pero una vez ahí sufría muchísimo para generar ocasiones. El ‘10’ fue de los pocos jugadores que cumplieron con las expectativas en la selección cafetera, sabiendo leer perfectamente cuándo cerrarse para generar superioridades numéricas en el centro y cuándo abrirse para conectar con Zuñiga y darle amplitud a su equipo. Fue justamente en este último apartado donde Colombia tuvo más problemas. Guarín tendía a cerrarse y Medina era demasiado conservador en sus movimientos, causando que el equipo de Pekerman terminara desaprovechando por completo su carril derecho. Esto le facilito muchísimo el achique de espacios a una esforzada Uruguay que defendió sin problemas pese a contar con una inédita línea defensiva. La celeste robaba y buscaba de inmediato a sus dos puntas con balones largos. El plan no era malo, Cavani y Suárez son muy superiores a Perea y Yepes y ganaron la gran mayoría de sus duelos directos. El problema fue que Lodeiro, único mediapunta, tuvo una noche muy desafortunada y  no supo aprovechar nunca los múltiples balones ganados por sus compañeros. No lo ayudó la conservadora postura del doble pivote colombiano que nunca perdió la posición. El ‘14’ vivió en una constante inferioridad numérica.

Había que cambiar cosas en la segunda mitad y Tabárez fue el primero en mover sus fichas. Gargano ingresó en lugar de Alvaro Gonzalez para cerrar por completo la banda de James y proteger aún más a un Gimenez que había sufrido muchísimo defendiendo a Falcao. Además, Stuani sustituyó a Lodeiro y Suárez pasó a jugar de mediapunta. El delantero del Liverpool realizó una mucho mejor tarea recibiendo los rechaces de la defensa colombiana y las contras de Uruguay mejoraron sustancialmente. Colombia siguió sin generar verdaderas ocasiones, pero Pekerman esperó hasta el minuto 69 para darle entrada a Cuadrado en lugar de Teófilo Gutierrez. El objetivo del cambio era claro: activar su banda derecha. El hecho de que el carrilero de la Fiorentina haya ingresado en lugar de un delantero deja claro que Pekerman estaba contento con el 0-0. No pudo ser. Dos minutos después Tabárez decidió activar la última parte de su plan con la entrada de Gastón Ramírez en lugar del Cebolla Rodríguez. Habían aguantado 70 minutos, tocaba arriesgar.

Las cosas no pudieron salirle mejor al entrenador uruguayo. Dos goles en 4 minutos le dieron la victoria a su equipo que cada vez esta más cerca de Brasil 2014. Tabárez ha demostrado una gran lectura de campo durante todas las eliminatorias y si bien su equipo flaqueo durante algún tramo de las mismas, no cabe duda de que, en caso de clasificarse al mundial,  su selección va a ser una de las más duras de todo el torneo. Quedan dos fechas de infarto.

2. Paraguay-Argentina: La trampa de Sabella

Cuando un equipo no puede doblegar a la defensa rival, los entrenadores suelen quitar un defensa y poner a un delantero para incitar al otro equipo a salir y conceder espacios. Así, buscan cambiar un partido de 0 ocasiones por un intercambio de golpes del que esperan salir ganando. La Argentina de Sabella plantea este escenario desde el minuto 1 de cada encuentro. El 7+3 en el que suele partirse el equipo no es más que un anzuelo. El rival lo ve y no puede evitar sumar jugadores en ataque, ¡si parece tan frágil! Grave error. La albiceleste tiene lo que probablemente sea el mejor contragolpe a nivel de selecciones del mundo. Si Messi en espacios cerrados marca brutales diferencias, en campo abierto es prácticamente imparable. Esto sumado al espléndido estado de forma que atraviesa Di María y al hecho de que al equipo le sobren goleadores en todas sus líneas, hace que atacar a Argentina sea demasiado riesgoso para casi cualquier rival. Eso le pasó a Paraguay ayer. El equipo de Genes aceptó entrar en un intercambio de golpes y terminó goleado en su propio estadio. A Sabella el Plan A ya le funciona a la perfección. Queda saber qué hará el ex-entrenador de Estudiantes cuando se enfrente a un equipo que lo arrincone hasta impedirle salir a la contra. Sobre el final del partido Banega ingresó en lugar de Agüero y el equipo pasó a jugar con un 4-4-2 más conservador. Del éxito de ese plan B depende gran parte del futuro de Argentina.

3. Chile-Venezuela: La roja de Sampaoli

La última vez que analizamos a la selección chilena, el equipo de Sampaoli tenía dos claras falencias. La extrema movilidad del Alexis Sánchez, el 9 del esquema del entrenador argentino, no paraba de generar agujeros en las defensas rivales que Chile desperdiciaba porque no tenía a alguien que los aprovechara. Por otra parte, La Roja pecaba constantemente de una excesiva verticalidad que le impedía acumular jugadores en la fase ofensiva y, por consiguiente, hacía que generar una ocasión fuera realmente difícil. En su partido del fin de semana contra Venezuela, la selección chilena mostró claras mejoras en ambos apartados, muestra clara de que el ex-entrenador  de la U de Chile es sin duda uno de los mejores del continente. Sampaoli planteó un 4-3-3 con Jorge Valdivia como falso extremo izquierdo. El mago dotó inmediatamente al equipo de esa pausa en 3/4 que tanta falta le había hecho hasta el momento. Cuando tienes a dos de los laterales más determinantes de la eliminatoria, si logras retenerla lo suficiente como para que ambos puedan sumarse al ataque sin descompensar al equipo, los resultados pueden ser devastadores para la defensa rival. Así fue. Valdivia no paró de filtrar balones hacia los desmarques de Mena e Isla que le ganaron una y otra vez la espalda a la defensa venezolana. La actuación del equipo fue soberbia y cuando Arturo Vidal decretó el 3-0 final, el Estadio Nacional estalló en jubilo. El interior de la Juventus es uno de los mejores llegadores del mundo y, junto a Vargas, explotó a la perfección los espacios generados por los apoyos de un inspiradísimo Alexis Sánchez. El once inicial impresiona y el sistema comienza a funcionar. Es hora de añadir a La Roja de Sampaoli a la lista de grandes tapados para Brasil 2014. Son un equipazo.

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Apuntes ida cuartos (parte 1): Thiago Silva y el rodillo alemán

Bayern Juventus Pirlo Mandzukic Müller

1. Bayern München-Juventus: ¿Un equipo imparable?

El tempranero gol de Alaba no cambió la estrategia diseñada por Antonio Conte. Presión alta con Quagliarella y Matri trabajando sobre los centrales bávaros para tapar a Schweinsteiger y obligar al Bayern a salir por afuera. La Juve no había ido a Múnich a defenderse y en los primeros 10 minutos el plan funcionó a la perfección. Van Buyten y Dante eran obligados a abrir el juego hacia los laterales que ni bien cruzaban la mitad de la cancha eran asfixiados por la presión de hasta 3 jugadores bianconeri en clara superioridad numérica. Barzagli y Chiellini se llevaban todos los rechaces y el conjunto local parecía desorientado, pero esa sensación no iba a durar mucho.

Sobre el minuto 16 Kroos, lesionado, le dejó su lugar a Arjen Robben dando inicio a los que probablemente hayan sido los mejores 25 minutos jugados por un equipo en lo que va de la competición. Schweinsteiger, símbolo del club, leyó la situación a la perfección y comenzó a abrir su posición cuando su equipo tenía que sacar el balón jugado desde atrás. Bastian probablemente sea el mediocentro que más espacio ocupa a nivel mundial, por lo que este ajuste no le significó ningún esfuerzo. El ’31’ recibía en una banda y oxigenaba la salida de su equipo, desactivando el trabajo de los puntas italianos. Además,  Robben abierto en la derecha, sacaba a relucir su endiablado regate para superar una y otra vez el achique lateral de la Juventus, obligando al equipo de Conte a retroceder y desactivando la presión alta. Al borde del terreno de juego, el entrenador italiano miraba desesperado como su plan se caía a pedazos.

Bayern Juventus

Matri y Quagliarella obligan a Dante a abrir con Alaba.

Con la Juve aplastada contra su área, le tocó al Bayern influir sobre la salida de su rival. Müller realizó un férreo marcaje sobre Pirlo, evitando en todo momento que el ’21’ tuviera tiempo para recibir y girarse. Cuando el rival logra anular a su cerebro, el equipo de Conte suele recurrir a su plan B: Barzagli y Chiellini conducen el balón y buscan los apoyos de los puntas para ir ganando metros y lograr plantarse en fase ofensiva. Sabiendo esto, Heynckes le pidió a sus atacantes que trabajaran continuamente sobre los dos centrales bianconeri. Mandzukic, Müller, Robben y Ribery cumplieron con el trabajo a la perfección y anularon completamente la salida de su rival. Resultaba impresionante ver como Buffon, desesperado, miraba a su alrededor y no encontraba ninguna linea de pase cerca, por lo que se veía forzado a optar por el balón largo hacia sus delanteros.

Aquí entra en juego el segundo factor importante del encuentro. Como explicamos varias veces, el rol de Vucinic en el esquema de Conte es vital. Cuando Pirlo es anulado, el montenegrino se convierte en el principal gestor de juego del equipo tirando larguísimos apoyos y filtrando balones a la espalda de los defensas. El ex-Roma no llegó al partido de ayer en un óptimo estado físico, por lo que Conte no lo pudo alinear de inicio. Por culpa de eso, los balones largos de Buffon no encontraban un receptor y el Bayern encadenaba un ataque posicional tras otro. Además, las pocas veces que la Juve lograba generarle espacio a sus dos centrales, estos no tenían con quien descargar. Matri y Quagliarella están muy lejos de Vucinic en cuanto a técnica se refiere, así que cuando tiraban apoyos la falta de espacios les hacía perder el balón inmediatamente. Del minuto 15 al 40, los de Conte apenas pisaron el campo del Bayern, que aprovechó la ocasión para mostrarle a toda Europa un volumen ofensivo que sólo ha sido alcanzado por ellos a lo largo de esta temporada. Es impactante que cuando se hable del tercer mejor jugador del mundo, no se mencione a Franck Ribéry. Lo que el francés le hizo a Arturo Vidal en los primeros 45 minutos ya es parte de la historia de la Champions Legue. Sólo Buffon -leyenda viva- y la suerte evitaron que los italianos se fueran al descanso con una goleada a cuestas.

Bayern Juventus

Pirlo está bloqueado así que la Juventus recurre a Barzagli. Tampoco.

En el segundo tiempo, el Bayern bajó un poco la intensidad, pero su dominio siguió siendo apabullante. Con la entrada de Vucinic la Juve mejoró, pero nunca llegó a inquietar realmente a Neuer. Conte se había quedado sin respuestas. Quizás el 4-5-1 que se barajó en la previa con Marchisio actuando de enlace hubiera resistido mejor la presión alemana, pero es imposible saberlo. El 2-0 sumado a las suspensiones de Vidal y Lichtsteiner para el partido de vuelta dejan la sensación de que la eliminatoria está resuelta. No mereció menos el Bayern, hoy por hoy es el mejor equipo de Europa.

2. PSG-Barcelona: ¿Es Thiago Silva el mejor central del mundo?

PSG Barcelona

Sobre el papel, poner a Pastore a defender a Daniel Alves parecía un suicidio, pero bastaron pocos minutos para entender el porqué de esta decisión de Ancelotti. Thiago Silva es una bestia en el área. Es tal su velocidad de reacción, su poderío físico y su precisión para meter la pierna que con él, dejar que el lateral brasileño gane la linea de fondo cada vez que quisiera no se antojaba arriesgado. Supongamos que Alves desborda a Pastore, ¿cuál es la mejor opción después? Si tira el centro, Thiago va a ganar por arriba un 99% de las veces (sobre todo si el delantero blaugrana más alto mide 1,75) ; si da el pase de la muerte, Thiago lo va a cortar con total seguridad. Entonces, ¿para qué llegar a linea de fondo? Hay una jugada que resume la superioridad del ex-Fluminense en el último tramo del campo a la perfección. Sobre el minuto 21, Alves recibe abierto y encuentra a  Messi dentro del área. Esta situación normalmente causa pánico en los centrales, pero Thiago le rebanó el balón al ‘10’ no sólo una, sino dos veces con una suficiencia insultante. Ante el jugador del regate imposible, esto roza lo paranormal. Mourinho logró anular a Messi al expulsarlo del área, para eso contó con la ayuda de los dos mejores centrales a campo abierto que se recuerden. Ancelotti tomó más riesgos y lo dejó recibir adentro con la confianza total de que en el momento justo y con todo en juego, el brasileño le iba a ganar al argentino. La brutal actuación del ‘2’, MVP ayer, justificó todo un planteamiento.

Barcelona-Real Madrid: Las claves del Clásico

Real Madrid y Barcelona son, por bastante, los dos mejores equipos del mundo. Cuesta recordar un momento en la historia en el que dos clubes con una rivalidad tan grande hayan reunido semejante cantidad de estrellas en una misma liga. Cada partido entre ambos, deja chico al resto y es historia viva del deporte. Este domingo, todo el mundo volverá a estar expectante de los que suceda en el Camp Nou sabiendo que lo que estamos viviendo probablemente no se vuelva a repetir. Aprovechando esto, hoy estrenamos una nueva sección en La Presión Alta. Rápido y al toque, ennumeraremos los puntos más importantes del Clásico.

1. La presión alta: El Real Madrid está obligado a ganar en el Camp Nou. Si al final del partido, la distancia de 8 puntos no se ha visto reducida, el Barcelona habrá dado un gran paso hacia la conquista de la Liga. Por esto, lo más probable es que Mourinho repita el planteamiento de la vuelta del cruce de Copa del año pasado: 4-2-3-1 con lineas muy adelantadas, intentando incomodar al Barça desde el principio. En la Supercopa pudimos observar que Xavi ya no es inmune a la presión alta y que cuando el contrincante lo va a buscar, su equipo sufre mucho para sacar el balón jugado. Los merengues pueden hacerle mucho daño a su rival a partir de este recurso, pero no hay que obviar el hecho de que adelantar las lineas hasta tal punto suele dejar espacios atrás. Si el equipo local lográ salir, Pedro, Messi y sobre todo Alexis saldrán como flechas a la espalda de la defensa madridista con mucho peligro.

2. Pepe: Si el Real Madrid puede plantear una presión alta sin temer a lo que pase a la espalda de su defensa, es porque cuenta en sus filas con el mejor central del mundo. Pepe probablemente esté entre los cinco futbolistas que más influencia tienen sobre un partido. Su sola presencia le permite a su equipo adelantar sus lineas 30 metros. El ‘3’ es capaz de defender en la linea divisoria como si estuviera en la frontal de su área. Su descomunal físico le permite compensar cualquier ventaja posicional del rival y su lectura de juego es tan buena que suele anticiparse a cualquier intento de apoyo de los delanteros. El brasileño es de los pocos que ha logrado secar por completo a Messi y podemos afirmar, sin duda alguna, que el domingo la suerte de su equipo dependerá en gran parte de él.

3. Extremos Barça: Como comentamos antes, el Barcelona de Vilanova ha dejado el ‘Messisitema‘ atrás y ha recuperado los extremos. Gracias a esto, el Madrid ya no podrá ignorar las bandas al defender y tendrá que prestar especial atención a la espalda de sus laterales, dejando más libre a Messi. Además, Pedro, que está en un espectacular estado de forma, es un experto en la ruptura por lo que adelantar lineas le será más difícil al conjunto de Mourinho. Que el ’17’ repita su gol de la ida de la Supercopa, no tendría que ser una sorpresa.

4. La baja de Puyol: El Barcelona de Vilanova arriesga mucho más que el de Pep, por lo que sufre perdidas de balón más peligrosas que le permiten a su rival salir en transición. Los centrales culés, acostumbrados a tener al equipo rival aplastado contra su área, no saben correr hacia atrás. La baja de Puyol, el mejor de la plantilla en transición defensiva, ahonda mucho más este problema. En la vuelta de la Supercopa, el Madrid castigó al Barça con balones largos a la espalda de la defensa. Con Mascherano como títular seguro, probablemente Mourinho vuelva a apostar por este recurso. El argentino nunca ha sido capaz de leer las diagonales de Ronaldo. Si la defensa local mantiene el nivel exhibido hasta hoy, los blancos van a generar muchas -muchísimas- ocasiones de gol.

5. La defensa del balón parado del Madrid: El paupérrimo inicio de temporada de Iker Casillas ha llenado de inseguridad a sus defensas. Cada balón parado es un drama y los rivales suelen sobrecargar el área chica conociendo las carencias en el juego aéreo del portero madridista. A pesar de que el Barcelona no suele destacar en este ámbito y que Puyol, su mejor cabeceador, es baja, sorprendería mucho que Tito no intente aprovecharse de esta carencia.

El Rayo (de blanco) sobrecarga el área chica madridista.

6. Benzema o Higuaín: Es difícil imaginar a dos delanteros más diferentes que el francés y el argentino. El ’20’ personifica la ruptura, el ’9’ ,el apoyo. Gonzalo probablemente sea el mejor para aprovechar las carencias de Mascherano y Piqué en transición, sus carreras a la espalda de la defensa ya lastimaron al Barça en la Supercopa. Por otra parte, Benzema le brinda a Ronaldo las paredes que el portugués necesita para ir avanzando y con él, el ataque posicional merengue es mucho mejor que con el Pipa. De la elección del delantero dependerá mucho el planteamiento del Madrid.

7. Cesc o Iniesta: El Barça tiene un problema, le falta gol. Salvo Messi y Pedro ninguno de los jugadores de su ‘once ideal’ destaca por sus números goleadores. Cesc y sus rupturas desde segunda linea mejoran a su equipo en este aspecto. Iniesta, en cambio, nunca ha superado los 10 goles en una temporada, pero con él en el campo el Barça se asegura un mejor manejo del balón. Si juega el de Fuentealbilla, su equipo tendrá más opciones de monopolizar la posesión y el Madrid no podrá salir tan comodamente en transición. Andrés ya se adueñó del encuentro de ida de la Supercopa y es totalmente capaz de volverlo a hacer el domingo.

8. Modric o Özil: La elección del mediapunta en el Madrid tiene un contexto parecido. Con el croata, Mourinho se asegura una mejor calidad de posesión y salida del balón. Su regate en corto le permitiría al Madrid superar la presión del Barça y mantener el control del esferico por largos periodos. Por otra parte, el turco-alemán es mucho más incisivo que el croata y tiene un mejor último pase. Con Özil, el Madrid es más peligroso, con Modric, más seguro.

9. Khedira: Siempre discutido en las últimas temporadas, el ‘6’ ha terminado de explotar este año. Su excelente Eurocopa le ha dado a Sami más confianza para animarse a tener más protagonismo y viene de realizar sus mejores actuaciones como madridista. Cuando Khedira ha faltado en algún clásico, su equipo lo ha notado mucho, Su altura le permite al Madrid ganar todos los balones divididos en el medio y su disciplina táctica es crucial para desactivar las posesiones blaugranas.

10. Messi: Al hablar del ’10’ blaugrana todo suele ser más fácil. Podemos hacer todos los análisis tácticos posibles, pero si Lionel tiene su día es capaz de tumbar todo y decidir el resultado por si solo. En el esquema de Vilanova, el crack argentino entra mucho más en contacto con el balón y se disfraza de asistidor más seguido. Lionel aprovecha la enorme atracción que ejerce sobre sus rivales para encontrar a sus compañeros desmarcados y generar ocasiones de gol. Tampoco podemos ignorar su dominio psicológico sobre los clásicos. El Madrid le tiene pánico, es así de simple y la única razón por la que el equipo blanco no puede plantear su esquema tradicional contra el Barcelona es por el miedo que le tienen al argentino. En los últimos enfrentamientos, Mourinho ha logrado reducir su influencia por medio de marcas flotantes y constantes ayudas en defensa, pero Lionel siempre genera algo. No por nada es el jugador más decisivo de todos los tiempos.

Aquí no habrá análisis, pero recomiendo el de Ecos: http://bit.ly/Q8aC9I

Argentina-Paraguay: Cómo unir las dos mitades

Parece mentira, pero la Argentina estuvo a punto de desperdiciar los dos mundiales en el apogeo de su máxima estrella, poniendolo bajo el mando de dos entrenadores limitadísimos. Era desesperante ver como un país, que contaba con el talento de Simeone, Bielsa, Gallego, Pekerman y un largo etcétera, se encomendaba una y otra vez a experimentos con novatos sin experiencia en la élite. Por suerte, tras el ridículo en la última Copa América, la AFA por fín reaccionó y le entregó el cargo a un técnico competente y con un plan.

Alejandro Sabella, como sus predecesores, ha tenido que enfrentarse al conflicto que genera tener al mismo tiempo a la mejor generación de atacantes de la historia del país y a una de las lineas defensivas más limitadas. Esto, sumado a la total ausencia de un mediocentro capaz de unir ambas mitades, convierte la dirección de la selección argentina en una de las tareas más complicadas del mundo, pero, a diferencia de los anteriores entrenadores, Sabella no se ha disparado en el pie.

Hoy, la albiceleste tiene por fin un esquema que los jugadores entienden y del que están convencidos. Los últimos resultados, además, han inyectado de confianza al grupo, que se cree capaz de ganarle a cualquiera. Aún así, se puede observar en cada partido las limitaciones de la plantilla y la victoria ante Paraguay no fue una excepción.

Desde el declive final de Verón (no sorprende que continuara siendo convocado hasta hace tan poco) la Argentina ha adolecido de la falta de un jugador capaz de superar la primera linea de presión rival con un pase entre lineas. Fernando Gago, actual mediocentro titular, posee una gran visión de juego, pero para elegir bien necesita muchísimo tiempo y ante la más mínima presión rival suele equivocarse, dado a que no posee la técnica suficiente como para poder escapar de esta. La alternativa, Éver Banega, en teoría estaría mucho mejor capacitado para realizar esa tarea, pero sus constantes lesiones le han impedido hacerse con el puesto y toda vez que ha entrado en juego no ha dado la talla. Este agujero en la base de la jugada hace que la Argentina suela “partirse en dos”, ya que el equipo nunca logra superar la linea de mediocampistas rival y conectar con los atacantes. Además, la posibilidad de saltarse este paso con un balón largo no es una opción, ya que dentro de la plantilla no cuenta con ningún “delantero tanque”, capaz de bajar el balón para la llegada de la segunda linea. Por consiguiente, defender ante Argentina solía ser demasiado fácil: tener las lineas juntas y cerrar espacios era suficiente para aíslar completamente a los delanteros. Los dos recientes empates contra la selección de Bolivia son un retrato perfecto de este problema. Justamente el último de estos, ya bajo la dirección de Sabella, fue un punto de inflexión para el ex-entrenador de Estudiantes, que a partir de ese momento decidió darle un vuelco a su esquema y enfrentar esta carencia de una forma diferente

6 abajo, Di María y 3 arriba

”Pachorra” para a su equipo en un 4-3-3 con Di María como falso interior y Messi como enganche. Cuando el equipo se ve incapacitado de superar la linea media rival mediante un pase, la tarea pasa a los dos rosarinos, que mediante conducciones y aprovechando su excepcional gambeta intentan romper la presión rival, lograr que Argentina se plante en 3/4 y pasar a fase ofensiva. Esto, obviamente, conlleva un riesgo muy alto. Constantes intentos de regate en la zona media siempre producen pérdidas comprometedoras y dado el limitado talento de los zagueros argentinos, Sabella ha decidido blindar la transición defensiva de su equipo. Por esto, los laterales apenas se proyectan en ataque y la albiceleste siempre cierra atrás con cuatro y el mediocentro (Mascherano o Braña). La defensa nunca va a recular teniendo que mirar de frente a su portero, que la Argentina sufra un gol de contragolpe va a ser muy muy difícil.

Una vez superada esta primera tarea e instaurado el ataque estático, Messi es más conductor que nunca. Los dos delanteros se abren para quitarle rivales en la frontal y se ofrecen tanto en profundidad a la espalda de la defensa como en apoyo para hacer una pared que acabe con un disparo desde la frontal del ’10’. Lio ha explotado, 10 tantos en los últimos 6 partidos y toneladas de confianza extra. Donde antes dudaba, ahora insiste.

A falta de pase, gambeta.

La segunda vía ofensiva del equipo de Sabella es el contragolpe. La selección argentina no aspira nunca a controlar la posesión y es que teniendo a tres flechas adelante, intentar pasarse todo el partido en ataque estático sería un error. Cuando no tiene el balón, los tres delanteros son completamente liberados de las tareas defensivas y la Argentina se planta en un 4+3 en la frontal del área, esperando robar y salir a la contra con Di María como conductor. Es razonable pensar que esta opción se verá mucho más seguido contra rivales de mayor jerarquía contra los cuales las conducciones en la mitad de la cancha no surtan efecto. Si no puedes crearte los espacios por ti sólo, espera a que te los cree el rival.

Messi, Higuaín y Lavezzi ni salen en la captura

Contra Paraguay, a Argentina todo le fue más fácil. La ausencia de una presión adelantada le daba a Gago todo el tiempo del mundo para decidir y filtrar a un atacante. Por consiguiente, las conducciones de Messi y Di María en la mayoría de los casos no fueron necesarias. La albiceleste superaba la primera linea guaraní con bastante facilidad. Aún así se pudo observar que si el rival adelanta lineas y va a buscar al mediocentro argentino, el equipo de Sabella se resiente bastante. Las pocas veces que los volantes paraguayos se acercaron al mediocampista del Valencia el balón terminó en un balón largo de Romero y la consiguiente recuperación guaraní. Viendo esto, resultó bastante contradictorio que el conjunto de Pelusso no lo hiciese más seguido, dejando una imagen de improvisación bastante marcada. Malas  sensaciones para la selección paraguaya, que tras Ecuador y Bolivia mostró el nivel más pobre de la jornada. Habrá que esperar las fechas siguientes para ver cómo reacciona el conjunto de Sabella ante un rival que sí intente explotar sus puntos débiles.

Gago busca una salida, nadie se lo impide.

Faltan dos años, pero podemos decir que la selección argentina se encuentra en buen camino para llegar en un gran nivel a Brasil 2014. De ser ese el caso, habremos dado un gran paso para que el evento cumbre de este deporte no muestre un nivel tan pobre como en la última ocasión.

El Barcelona de Tito Vilanova: Xavi, Cesc e Iniesta (Parte 2)

Es complicado imaginar un trabajo con más presión que el que asumió Vilanova el último verano. Por más que el entorno aparente paciencia, la sombra de los cuatro años de Pep estará siempre ahí y es difícil, por no decir imposible, que esta nueva era no se resienta en comparación.

Tito tiene enfrente desafios no más complicados, pero si completamente diferentes que los que, con tanta maestría, logró superar Pep en su primer año. Vilanova no tiene que armar un equipo, sino mantenerlo y quizás, adaptarlo un poco a su entorno actual. En pocas palabras: Darle un update.

El antes asistente ha acometido esta labor con una valentía sorprendente. En ningún momento ha dudado de sus decisiones y desde el primer minuto se ha notado su huella en el equipo. También cabe decir que los aspectos analizados aquí probablemente sean modificados a lo largo de la temporada. Ningún club empieza y termina el año con la misma idea y los planteamientos en las jornadas iniciales muchas veces están sujetos al pobre estado físico de los jugadores. Aún así vale la pena detallar lo que ha sido este nuevo F.C. Barcelona en sus primeros partidos. Empecemos.

El Camp Nou recuperó las bandas.

4-2-2-2 Vilanova entra en escena.

Como ya mencionamos en la anterior entrada, el ‘Messisistema’ había quedado obsoleto. El Barcelona se topaba cada partido con una pared en el carril central y era incapaz de exteriorizar su juego. Como era de esperarse, ese es el primer aspecto en donde Vilanova hizo ajustes. El Barça volvía tres años después a jugar con extremos muy abiertos. Pedro (ahora en excelente estado de forma),Tello o Alexis eran ubicados al lado de las lineas de banda, activando esas zonas por primera vez desde el triplete. De esta forma, su marcador ya no podía “ignorarlos”, ya que ambos tenían libertad para llegar a linea de fondo y centrar. (Ejemplo: el cuarto gol ante la Real Sociedad) Además, el fichaje de Jordi Alba, un lateral izquierdo mucho más ofensivo que los usados en la etapa anterior, no hacía más que cimentar esta idea. Los laterales rivales pasaban de no tener nunca una marca fija asignada, a tener que enfrentarse constantemente a un 2 contra 1.

Tito, además, ordenó a los extremos a asumir una posición mucho más adelantada y “estirar” a la linea defensiva rival hacia atrás. De esta forma se intentó darle más espacio a la linea media azulgrana, zona del campo donde las diferencias de este Barcelona con el anterior son más reconocibles

Como todos sabemos, el esquema base de Guardiola hasta su cambio en el último año fue un 4-3-3, con un mediocentro y dos interiores en la zona media. En el partido ante la Real Sociedad se pudo observar de inmediato que el equipo ahora se paraba en un  claro 4-2-2-2 a la hora de atacar, formando un cuadrado en el centro del campo con Xavi y Busquets en la base y Messi e Iniesta más adelantados. Este movimiento, que también fue repetido en los partidos posteriores, intenta dar solución al mismo tiempo a varios problemas, veámoslos uno a uno:

Extremos abiertos. Xavi en la base, Busquets un escalón más arriba.

Al contrario de lo que hizo Pep, Vilanova intenta solucionar el declive de Xavi retrasándolo hasta la base de la jugada, considera que lo único que ha perdido el ‘6’ en los últimos años es velocidad en el movimiento y que su excelente lectura del campo se mantiene intacta. De esta forma, al poner a Hernández de mediocentro, el Barça garantiza una mejor salida de balón que antes y si bien una pérdida del esferico en esta zona comprometería bastante a la defensa, el hecho de jugar tan restrasado aleja a Xavi de la presión rival y le brinda segundos extra para pensar y actuar de la mejor forma posible. Además de esto, el comportamiento de su compañero en el doble pivote también se ha visto modificado. Al comenzar cada jugada podemos observar que Busquets, liberado de la tarea de dar el primer pase, suele colocarse un escalón por delante del de Terrassa, ofreciendose como opción más cercana para continuar la posesión y desplegar el ataque. Luego, una vez que el balón ha superado su posición, vuelve a su habitual tarea de brindar apoyos por detrás a los interiores, que ahora más que nunca son los encargados de marcar la diferencia en cada partido.

A lo largo de los últimos años pudimos observar que Messi bajaba cada vez más a participar de la circulación de la pelota. No eran pocos los partidos donde, ante las dificultades del Barça para superar la presión rival, Guardiola mandaba al argentino a actuar como un mediocampista más para sumarle fluidez al juego blaugrana. El ’10’ por supuesto rendía y Vilanova, pensando en eso, ha decidido suplir con el argentino el vacio creado por el movimiento de Xavi, retrasándolo unos metros y colocándolo de interior. Con esto, el rosarino ha pasado de ser el jugador diferencial del equipo a ser el jugador contextual. Antes era el encargado de crear la ventaja final, ahora todas las jugadas pasan por él, que dicta cuando el equipo acelera o cuando se hace la pausa en cada ataque blaugrana. A su lado se encuentra el que tras él es el jugador con más talento de la plantilla, Andrés Iniesta. El de Fuentealbilla ya no tiene un rol secundario sino que es el segundo componente más importante del esquema, cosa más que merecida viendo su brutal evolución en los últimos años. El ‘8’, desde su perfil izquierdo, es el encargado de conectar la base de la jugada con la linea ofensiva y así permitir al Barça plantarse en 3/4 de campo. El equipo respira a través de Iniesta que, con total libertad de movimiento, le ofrece constantes lineas de pase a sus compañeros. Si el conjunto blaugrana logra dominar, Andrés debería ser el que más balones toque.

A la misma altura.

Pero como todo esquema, este también tiene debilidades y la gran mayoría fueron desnudadas por el Real Madrid en la primera mitad del partido de vuelta de la Supercopa. El equipo de Mourinho conocía desde un principio la nueva posición de Xavi y lo fue a buscar con una presión alta que comprometió seriamente la salida de balón blaugrana. Las perdidas se sucedían y el Barça no podía hilar jugada alguna. Además, las pocas veces que conseguían superar la presión merengue y plantarse en fase ofensiva más problemas serios salieron a la luz: el cambiar a Xavi por Messi hace que la posesión blaugrana sea más vértical, el Barça arriesga el balón mucho más que antes y por consiguiente también lo pierde más seguido. Esto afecta profundamente a una linea defensiva que, acostumbrada a estar siempre en superioridad numérica por tener al rival completamente replegado, no sabe correr hacia atrás. Así se explica el terrible daño que cada balón largo del Madrid hacía a las espaldas de Mascherano y Piqué. Por otra parte el equipo todavía no ha terminado de olvidar el ‘Messisistema’ y los extremos tienden a buscar al argentino, a pesar de tener el carril externo completamente libre. Un ejemplo perfecto de esto es la jugada del segundo gol madridista: el Barcelona sale de la presión y encuentra a Pedro en una banda, Alba inmediatamente le pasa por atrás y crea el dos contra uno. La posibilidad de desborde externo es clara, pero el ’17’ opta por buscar a un Messi que rodeado de 4 adversarios pierde el balón. Acto seguido el Madrid busca a Ronaldo en profundidad a la espalda de la defensa, que retrocede terriblemente mal y le permite quedarse mano a mano ante Valdés. Gol, Supercopa para los de blanco y bastantes dudas instaladas en el nuevo esquema culé.

Presión alta. Xavi en problemas.

Como último tema por tratar queda la situación de Cesc Fábregas. El 4-2-2-2 no da lugar a la posición de mediapunta y el ’4’ parece condenado a la suplencia. Contra la Real, Tito lo colocó “de Iniesta” y a pesar de tener una actuación correcta, pareció incomodo en todo momento. En la segunda fecha, fue colocado en el doble pivote y la única conclusión extraíble es que de aquel joven interior que deslumbraba en la base de la jugada antes de marcharse a Londres, no queda nada. Cesc sufre aún más que Xavi cuando intenta sacar el balón jugado y el equipo rival lo presiona. Queda como incógnita verlo un escalón más arriba como interior con llegada, donde podría explotar sus excelentes apariciones desde segunda linea, pero al estar esa posición reservada para Messi no se puede esperar que sea ese el lugar donde el de Arenys pueda hacerse un hueco en el once títular.

La temporada recién empieza y a Tito todavía le quedan muchas decisiones por tomar. Por el momento ante el Valencia ya se pudo observar que los extremos ya no jugaron tan abiertos como antes. A nosotros nos queda esperar y disfrutar de lo que, como las últimas dos, probablemente sea una temporada apasionante.