Brasil-Colombia: Detalles de un buen amistoso

Brasil Colombia Amistoso James Rodríguez Dani Alves Leandro

Las fechas FIFA son probablemente uno de los problemas más grandes del fútbol actual. Los partidos de selecciones cortan la planificación de los clubes de élite, que ven como sus jugadores, además de tener que disputar más de 50 encuentros al año, tienen que cruzar el oceano innumerables veces. Además, estos espacios son tan breves que los seleccionadores no tienen el tiempo suficiente para edificar un sistema sólido. Es así como la diferencia de nivel entre los equipos nacionales y los clubes cada vez se hace más grande.

Esta situación llegó a un punto cómico hace unos días. Pausa a mitad de semana para que las selecciones puedan jugar un partido amistoso. Juan Arango, por ejemplo, tuvo que hacer un viaje de más de 9 horas desde Mönchengladbach hasta Miami para formar parte de la selección venezolana en un encuentro contra Nigeria. Ridículo es poco. Obviamente, con el poco tiempo de preparación la mayoría de los encuentros disputados tuvo un nivel bastante pobre, pero por suerte hubo algunas excepciones. El miércoles en en New Jersey, Brasil y Colombia disputaron un gran partido en el que mostraron bastantes detalles interesantes.

Brasil Colombia Amistoso Pekerman

Pekerman ha devuelto a Colombia al primer plano.

1. Colombia en 4-1-3-2: Al igual que si contraparte brasileña, Pekerman se guardó muy poco para el partido y pusó en el campo a los mejores jugadores que tenía disponibles. Colombia se paró en un muy ofensivo 4-1-3-2 con Carlos Sánchez sosteniendo toda la artillería ofensiva. El jugador del Valenciennes tenía la orden de nunca perder la posición y mantenerse siempre atrás de la linea del balón para proteger a su equipo en caso de una pérdida comprometedora. El mediocentro tuvo una gran actuación ofreciendo además una constante linea de pase a sus compañeros para reorganizarse y volver a empezar la jugada.

2. MacNelly Torres: Pekerman es uno de los mejores entrenadores del continente y ha solucionado la falta de un mediocentro creador en Colombia de una forma poco previsible. MacNelly Torres, mediapunta del Atlético Medellin ha sido reconvertido en un interior creativo. Cuando el equipo cafetero sacaba el balón desde atrás, el ’20’ se situaba a la altura de Sánchez para recibir de los centrales y filtrar un balón hacia adelante. El nacido en Barranquilla tiene una gran visión de juego y le permitió a su selección salir con fluidez constantemente. Cuando Colombia lograba adelantar lineas y plantarse en 3/4, MacNelly subía un escalón y se incorporaba a la circulación del balón adelante con mucho acierto.

3. James Rodríguez: En el viejo continente todos están locos por James. El ascenso del joven crack colombiano está siendo meteórico y no sería raro que para la siguiente temporada ya juegue en un grande de Europa. Pekerman no ha querido ser menos y le ha entregado el mando del equipo. El del Porto es el jugador contextual de Colombia y el que más libertad tiene para moverse por el campo. El ’10’ suele iniciar las jugadas desde la posición de interior izquierdo desde donde tira desmarques de apoyo para ayudar a salir a su equipo. Una vez que éste se encuentra en fase ofensiva, James pasa a ser el principal generador de ventajas de su selección. Si recibe cerca de la banda, el ex-Banfield saca a relucir su extraordinario golpeo de balón para habilitar a sus compañeros. Por otra parte, si su recepción es más cercana al carril central, James asume el rol de ‘diez’ en el que todos asumimos que va a terminar y utliiza su fantástica lectura de juego para meter el último pase y crear ocasiones de gol. El tanto anotado por Cuadrado es una clara muestra de ello.

Brasil Colombia Amistoso James Rodríguez

James también ayudó en la base ocasionalmente.

4. Falcao-Martínez: Pekerman utilizó el amistoso para probar el juego en conjunto de sus dos delanteros en mejor estado de forma. El resultado fue mixto. Tener a Radamel Falcao y Jackson Martínez lado a lado representaba una amenaza tan grande para la defensa brasileña que Alves y Leandro se cerraban constantemente para apoyar a los centrales. Este movimiento dejaba los carriles completamente libres, lo que explica en parte el gran partido de Juan Guillermo Cuadrado. Aún así, la mezcla entre los dos delanteros no terminó de ser fructifera. Acostumbrados a tener todo el área para si mismos, Martínez y Falcao se solapaban entre ellos y se quitaban espacio. El del Atlético, que es puro talento, entendió esto de inmediato así que comenzó a tirar desmarques de apoyo constantemente para intentar generarle espacios a su compañero de ataque. Alejar a uno de los mejores delanteros del mundo del área nunca puede ser bueno y el ex-River terminó firmando una actuación bastante intrascendente.

Brasil Colombia Amistoso Cuadrado

Falcao atrae. Cuadrado explota.

5. Brasil en 4-2-3-1: Es bastante sabido que a esta fantástica generación de futbolistas brasileños le falta un mediocentro capaz de superar lineas con el pase. Este problema se ha visto reflejado en todos los partidos de Menezes como seleccionador y su equipo nunca ha mostrado un gran nivel de juego. Debido a esto, fue bastante agradable ver que contra Colombia el equipo mostró una clara mejoría en ese aspecto. Los cuatro de arriba tiraban constantes desmarques de apoyo para ayudar a Ramires y Paulinho a sacar el balón desde atrás. Oscar, Kaká y hasta Neymar llegaron incluso a recibir el balón por detrás del circulo central buscando filtrar un pase hacia adelante y permitirle a su equipo establecerse en fase ofensiva. Pese a no ser perfecta, la salida de Brasil se vio más fluida que nunca.

6. Fase ofensiva brasileña: Una vez que el balón llegaba a 3/4, las permutas adelante eran constantes. Los cuatro de arriba tenían libertad total para moverse por todo el frente de ataque llegando incluso a perder una referencia clara arriba durante varios periodos del partido. Kaká supo adaptarse perfectamente a este modelo de juego y se lo vio bastante cómodo moviéndose por los tres carriles. Pese a que el juego arriba era muy vistoso, a Brasil le solía sobrar vértigo. Ninguno de los jugadores ofensivos tiene la pausa como recurso, por lo que cada ofensiva se realizaba a la máxima velocidad posible intentando ganar metros constantemente. Esto ocasionó multiples pérdidas de balón y evitó que la segunda linea tuviera tiempo para sumarse al ataque. Alves, por ejemplo, no llegó casi nunca a pisar la linea de fondo. Menezes tiene que seguir trabajando.

7. Shakhtar Donetsk: En este blog ya hablamos de la gran calidad que tienen Fernandinho y William y los últimos encuentros no han hecho más que reforzar esta idea. El Shakhtar es un contendiente a ganar la Champions en gran parte por ellos. Tomando en cuenta esto, es inentendible que Menezes no los tome en cuenta para su selección. Fernandinho no es un mediocentro clásico, necesita laterales muy ofensivos que le generen el espacio para recibir más arriba y organizar el ataque. Alves y Marcelo están más que capacitados para permitirle al ex-Atletico Paranaense mejorar ostensiblemente la salida de balón de su selección. Por otra parte, si a Brasil le falta pausa, hay pocos jugadores en el mundo que dominen mejor este aspecto que William. El mediapunta es un genio encontrando lineas de pase y manejando los tiempos del partido. Con él, Brasil podría juntarse arriba y pasar menos apuros en defensa. La canarinha está a menos de dos años de enfrentarse al reto más grande de su historia y diganme ustedes si este equipo no huele a campeón del mundo.

Brasil Colombia Amistoso Shakhtar Donetsk Fernandinho William

¿La solución a todos los problemas de Menezes?

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Santos-U de Chile: Sudamérica se luce en el Pacaembú

La Recopa Sudaméricana se disputó por primera vez en 1988. El objetivo era enfrentar a lo campeones de las dos competiciones de clubes de Sudamérica, intentando emular el formato europeo para encontrar a un campeón del continente. Los años pasaron y la Supercopa Libertadores fue eliminada para darle lugar a la Mercosur y más tarde a la Sudamericana. Con el inicio de esta última empieza lo que podemos llamar la “era moderna” de la competición que, gracias al apoyo de grandes sponsors, cada vez gana más relevancia en la zona.

Aún así, el nivel ofrecido en cada copa tendió a ser bastante pobre. La pésima organización del calendario en la CONMEBOL hace que ambos conjuntos tengan que disputar el partido varios meses después de haber levantado sus respectivos trofeos. Esto sumado a la tradicional fuga de talento en los campeones sudamericanos, hace que los equipos que juegan la Recopa, disten mucho de los que lograron conquistar Libertadores y Sudamericana respectivamente.

Este año por fin fue una excepción. Tanto la Universidad de Chile, como el Santos retienen un nivel parecido al del año pasado. Los chilenos cuentan con uno de los proyectos más estables del continente y de la mano de Sampaoli han conseguido reinventarse tras las numerosas ventas y mantenerse en la élite. Lo del conjunto brasileño es más simple, han logrado retener a Neymar, que es por una aplastante diferencia el mejor jugador de Sudamérica y es capaz de decidir cualquier choque por si solo. Los dos equipos llegaron a las semifinales de la Libertadores este mismo año, por lo que se esperaba mucho del encuentro y este no defraudó. Ayer pudimos ver lo que probablemente fue la mejor Recopa de todos los tiempos.

Sampaoli ha edificado un equipo admirable.

Sampaoli modificó su once inicial con respecto a la ida dando entrada a Osvaldo González y Sebastían Ubilla para formar un 4-2-2-2 muy ofensivo con el que buscó mandar desde un principio. Los chilenos ejercieron una intensidad brutal en el primer tiempo con la que lograron hacerse del control del balón y encerrar al Santos contra su area. A la hora de sacar el balón jugado, Martínez bajaba a recibir de los centrales y buscaba a Aránguiz en corto o a Mena en profundidad. El lateral chileno es la principal via de salida de su equipo y aprovecha su cambio de ritmo, para mediante paredes con Lorenzetti, plantarse en campo rival, tirar un dentro-fuera y devolvérsela a sus compañeros de cara. Una vez instalada en 3/4 la U lleva a cabo una serie de permutas ofensivas que lo hacen ser uno de los equipos más vistosos de Sudamérica. Contra el Santos, la ocupación de las bandas no era tarea de los teoricos extremos, sino de los dos delanteros. Tanto Gutierrez como Ubilla caían frecuentemente a los costados, intentando llevarse consigo a sus marcadores. Con este movimiento intentaban crear un espacio para la llegada desde segunda linea tanto de Rodríguez como de los dos mediocampistas centrales, que tenían libertad para llegar a zonas de remate. Sampaoli, fiel admirador de Bielsa, no tiene reparos en sumar hasta 7 efectivos en el último cuarto, descuidando la transición defensiva posterior, de las consecuencias de eso hablaremos más tarde.

Mención aparte  en el ataque azul merece Gustavo Lorenzetti. El argentino es el jugador contextual del equipo y tiene libertad de moverse por los tres carriles. El ’22’ suele partir desde la banda izquierda, donde aprovecha el movimiento antes mencionado de Mena para recibir de cara y con tiempo. Desde esta posición administra todo el ataque del equipo chileno, siendo el principal lanzador en la ofensiva, eligiendo siempre la mejor opción para acelerar la posesión y generar ocasiones de gol. Además, cuando la salida por la izquierda no funciona, el ex-Rosario Central tira un desmarque de apoyo, habilitándo una linea de pase extra para la descarga de Martínez. El argentino tuvo un gran encuentro y fue uno de los principales responsables de que la U dominara la posesión durante todo el partido.

La U suma 7 hombres en el último cuarto. El Santos espera replegado.

El principal problema del equipo de Sampaoli fue que el Santos no siente ninguna incomodidad en cederle el balón al contrario y castigarlo en transiciones. Ramalho paró a su equipo en su tradicional 4-2-3-1 y le ordenó un repliegue muy profundo. Arouca y Adriano se paraban muy cerca de la linea defensiva y le cerraban todos los espacios al equipo chileno. Ambos tuvieron una gran actuación y fue en gran parte mérito suyo que la posesión de la U terminara siendo estéril por gran parte del encuentro. Una vez robado el esférico, el Santos buscaba por medio de un balón largo los desmarques de apoyo de Neymar. El ’11’ como no podía ser de otra manera fue el mejor jugador del encuentro y sacó a relucir una vez más sus inmensas cualidades.

El capitán peixe se mueve por los tres carriles haciendo uso de su infravaloradísimo juego sin balón para buscar siempre el espacio libre y permitirle salir a su equipo mediante apoyos. Una vez que el Santos ha logrado transitar hasta 3/4, la pelota vuelve a él, para que mediante sus conducciones cree ventajas en ataque. Neymar no es ni mucho menos un jugador autosuficiente, su juego crece cuando tiene compañeros a su alrededor para tirar paredes y Ramalho ha creado un esquema que intenta sacar lo máximo de la joya brasileña. Anderson parte en teoría de la mediapunta, pero su trabajo es ocupar siempre el espacio que Neymar deja libre. De esta manera, si el crack conduce hacia el centro, el ‘8’ se mueve al extremo izquierdo para intentar aprovechar el arrastre producido con el movimiento.  Adelante, Ramalho pone adelante a André, delantero tanque cuyas únicas labores son fijar a los centrales rivales, agrandando el espacio de maniobra del ’11’ y ofrecerse como pared en vertical. Así llegó el primer gol del peixe. Anderson recibía con ventaja en el carril izquierdo y le entregaba el balón a Neymar, que gracias al arrastre de André tenía espacio para maniobrar. Pared con el ‘9’. Gol.

A pesar de dominar la posesión, el conjunto de Sampaoli se fue al descanso por detrás en el marcador. El Santos supo interpretar a la perfección los espacios atrás dejados por el equipo chileno y creo varias ocasiones de gol. La ventaja brasileña pudo ser mayor, pero la gran actuación de Johnny Herrera mantuvo vivo el partido.

Neymar lee a la perfección los espacios y ataca la zona débil de la U. Penal.

Si el planteamiento de la U había sido ofensivo en el primer tiempo, tras la pausa Sampaoli terminó de jugársela. Rodríguez le dejó su lugar a Francisco Castro, extremo clásico que jugó pegado a la banda. El entrenador argentino buscaba así, abrir el campo y crear más espacios activando el carril derecho, que dado a la tendencia interior del ‘6’ y las pocas subidas de Acevedo había sido desaprovechado. Además, el lateral era ordenado a incorporarse mucho más al ataque, dejando a los dos centrales solos a la hora de cerrar. Por último, Marioni ingresaba en lugar de Aránguiz, dotando al equipo de un arma extra para el último pase y dándole más verticalidad a las posesiones de la U.

 Obviamente, esta táctica tan arriesgada le daba aún más espacio al Santos una vez que recuperaba el balón y el peixe pudo sentenciar el partido en varias contras que terminaron en amarillas para los defensores chilenos. Justamente en una de estas faltas, Bruno Rodrigo se elevaba por encima de la defensa y decretaba el 2-0. El tanto del defensa fue un golpe fatal para la moral de los chilenos, que veían una vez más como todos sus esfuerzos terminaban siendo estériles y en cambio eran castigados con otro gol en contra. Tras unos cuantos intentos más la U terminó bajando los brazos y los últimos 20 minutos acabaron siendo bastante intrascendentes. El Santos de Neymar ganó la Recopa Sudamericana, su sexto título en tres años.

 El fútbol sudaméricano puede ofrecer pocos partidos mejores que este. La U de Chile demostró una vez más ser un enorme equipo, mostrando una valentía asombrosa y una infinidad de recursos para dominar al Santos en todo un Pacaembú. Lástimosamente para ellos, los brasileños tiene a un jugador que está a años luz de sus pares en el continente. La espera para ver a Neymar en Europa se hace interminable. El emigrar tan tarde como tiene planeado, podría hasta limitar su enorme crecimiento. Sea como sea, no hay duda alguna de que el club que logre ficharlo habrá dado un enorme paso para dominar Europa en el siguiente lustro. Sí, así de bueno es.