Chelsea-Tottenham: El retorno de Villas-Boas

Chelsea Tottenham

18 de mayo del 2011. André Villas-Boas seguía los pasos de su mentor y comandaba a un excelso Porto a la conquista del triplete. Con liga, copa y Europa League en el bolsillo, el entrenador portugués pasó a ser el principal objetivo de varios de los clubes más grandes del continente y pese a acumular solamente un año en la élite, decidió abandonar do Dragao con dirección al norte de Londres. Su estancia en el Chelsea no pudo ser más traumática. Su escasa experiencia lo hizo perder rápidamente las riendas de uno de los vestuarios más complicados de Europa y tras tan sólo nueve meses en el cargo la junta directiva decidió comunicarle que no podía seguir.

Pero la amargura del fracaso no le iba a durar mucho. Tan sólo 3 meses después de ser despedido, el técnico portugués tomó las riendas de uno de los proyectos más ambiciosos de las islas. El Tottenham Hotspur quería dar el paso definitivo a la élite y vio en el joven portugués el entrenador perfecto para guiarlos hacia ese objetivo. Llegada la instancia clave de la temporada, podemos decir que el rendimiento del equipo ha sido muy irregular  durante este primer año y pese a que Villas-Boas ha dado muestras claras de haber aprendido de sus errores, el Tottenham no ha alcanzado el nivel de juego que se esperaba. Ayer, el joven entrenador regresaba por primera vez a la que alguna vez fue su casa en lo que era sin duda el partido más importante desde su al club de White Hart Lane. Con la Champions en juego, el resultado fue un partido vibrante que mantuvo a los espectadores en el borde de su asiento del minuto 1 al 90. Hoy lo analizamos.

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Tottenham sistema A pesar de la baja de Dembélé, Villas-Boas no alteró sus sistema habitual y paró a su equipo en un 4-2-3-1 con Huddlestone acompañando a Parker en el doble pivote.. A la hora de sacar el balón jugado, los extremos se abrían ensanchando el campo y liberando espacio para que Parker encontrase los apoyos de Holtby y y Adebayor. Este mecanismo fue fácilmente anulado por el Chelsea que durante la primera parte alcanzó un nivel pocas veces visto durante esta temporada. Benítez paró a su equipo en un 4-4-1-1 con Mata liberado detrás de Torres que jugó de único punta. Los dos españoles trabajaban constantemente sobre los dos centrales visitantes, dificultando la gestación del juego del Tottenham desde un principio. Mientras tanto, David Luiz realizaba una gran labor en el carril central, taponando cualquier posible recepción de Holtby en la zona de 3/4. Esto le permitía a Ramires soltarse y presionar constantemente a Parker en la base de la jugada. El mediocampista inglés, de muy pobre partido, sufrió muchísimo para encontrar espacios libres y jamás pudo conectar con los de adelante con claridad. El Tottenham era incapaz de cruzar la mitad de la cancha y sus atacantes quedaban totalmente aislados tras la linea de presión blue. Cabe destacar también el trabajo de Cesar Azpilicueta sobre Gareth Bale. Si había algún jugador que podía deshacer cualquier ventaja táctica en tan sólo un instante ese era el galés y el español realizo una gran labor evitando en todo momento que el ’11’ recibiera cómodo. Sin apenas conceder ocasiones y evitando cometer una sola falta, los primeros 45 minutos defensivos del Chelsea fueron de una solidez impresionante.

Ramires presiona al poseedor. Luiz tapa la mediapunta. Azpilicueta controla a Bale.

Ramires presiona al poseedor. Luiz tapa la mediapunta. Azpilicueta controla a Bale.

Pero la exhibición blue de la primera parte no se limitó al trabajo sin balón. Hemos hablado varias veces de los problemas que tienen los de Stamford Bridge para sacar el balón jugado. Ayer ese no fue un inconveniente. La pasividad en el repliegue de Bale y Lennon le otorgaban al Chelsea una ventaja numérica constante en las dos bandas, cosa que el conjunto local aprovechó para plantarse en el campo rival con suma facilidad. El artífice de esta ventaja fue Mata, que acudió constantemente a los lados conectando con sus laterales y causándole una infinidad de problemas a la defensa del Tottenham. El segundo gol local es un ejemplo perfecto de lo que ocurrió durante gran parte del partido. Bale no recuperó la posición y le permitió al Chelsea generar un 3v1 en banda que obligaóa Huddlestone a lateralizar su posición para ayudar a Assou-Ekotto. Parker, demasiado adelantado, no llegó a cubrir la  espalda de su compatriota lo cual generó un enorme espacio en el carril central. Grave error. Ramires atacó la zona y definió al segundo palo dándole a su equipo una más que merecida ventaja. Stamford Bridge celebraba, tenían pie y medio en la próxima Champions League.

Chelsea Tottenham

Huddlestone tiene que salir a banda. Parker pierde la posesión. Ramires ataca el espacio.

Para el segundo tiempo, Villas-Boas cambió de banda a sus dos extremos, alejando a Bale de Azpilicueta y buscando más juego interior. Pese a ello, el desarrollo del encuentro permaneció favorable a los locales y de no ser por la gran labor de Vertonghen y Huddlestone, el Chelsea probablemente hubiera cerrado el encuentro. Todo indica que la estancia del defensor belga en White Hart Lane va a ser más bien corta. El ex-Ajax sabe sufrir dentro del área y tiene una salida de balón que es élite absoluta. Sus conducciones le permitieron a su equipo superar la presión blue en varios momentos clave y sus balones largos encontraron a Adebayor con asiduidad. Con Parker anulado, Vertonghen se convirtió en el principal director de juego visitante. Mientras Jan mantenía a flote al equipo, Villas-Boas dio por fin con la solución para darle la vuelta al partido.

Sobre el minuto 60, Sigurdsson ingresó por Lennon con la misión de centrar su posición y generar una linea de pase extra en la zona de 3/4. Luiz, que se había dedicado a tapar a Holtby, ahora tenía dos referencias detrás suyo y el Tottenham comenzó a salir con más facilidad. Esto llevo a que Bale comenzara a recibir más balones sobre la derecha y su sola intimidación obligó al Chelsea a retrasar sus lineas. Benítez, fiel a su filosofía de minimizar riesgos reemplazó a Hazard por Victor Moses con el único objetivo de evitar que el crack galés se hiciera dueño del encuentro. Aún así el empate resulto inevitable. Adebayor, que firmó su mejor actuación en toda la temporada, le cedió el balón a Sigurdsson dentro del área y el islandés no desaprovechó la ocasión. 2-2 y tensión máxima en la grada.

Chelsea Tottenham

Benítez siguió blindando a su equipo y dio entrada a Benayoun por un exhausto Oscar. El Tottenham siguió rondando el área de Cech e incluso tuvo un tiro libre en la frontal del área, pero no pudo llevarse la victoria. El empate hace que los de Villas-Boas no dependan de si mismos para clasificarse a la Champions del próximo año. Que el peor Arsenal de los últimos tiempos quede nuevamente por encima de los Spurs es sin duda algo que la afición Lilywhite nunca hubiera esperado a principios de temporada. Villas-Boas se la tiene que jugar. Por su parte, Benítez está a las puertas de cumplir sus dos grandes objetivos en la temporada. Pese a que el juego del equipo ha dejado mucho que desear durante su periplo en Londres, es indudable que los blues se encuentran en su punto de juego más alto de toda la temporada. Ojalá el entrenador español sepa elegir mejor su próximo destino. Partidos como el de ayer demuestran que la genialidad táctica demostrada durante su estancia en Liverpool no ha desaparecido. Recuperarlo para la élite sería, sin duda alguna, una gran noticia.

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Tottenham-Manchester United: Ensayo general para el Bernabéu

Tottenham Manchester United Dempsey Carrick
Sir Alex Ferguson es el rey de la Premier League. Él creó el estilo y él lo domina mejor que nadie. Su actual equipo es un ejemplo perfecto para describir la liga. Flojo atrás y deficiente en la circulación, el Manchester United 2012-2013 no aspira nunca a dominar todos los aspectos del juego. Los red devils no tienen problema alguno de asumir riesgos y entrar en un golpe a golpe porque saben que su calidad diferencial arriba y su inigualable pegada hacen que muy pocos equipos puedan resistirles un duelo de igual a igual sin verse superados. Las estadísticas en ese aspecto no mienten: los de Old Trafford son apenas décimos en la liga en goles en contra permitidos. El control está lejos de ser uno de sus principios de juego.

Obviamente este modelo es insostenible en Europa, los equipos ingleses se enfrentan a oponentes que están mejor trabajados tácticamente y sufren las consecuencias. Este es un hecho que Ferguson siempre ha entendido a la perfección, sacando su lado más pragmático cada vez que le toca encarar eliminatorias directas de Champions. Con el doble enfrentamiento con el Madrid a escasas 3 semanas de distancia, el entrenador escocés aprovechó su visita a White Hart Lane para ensayar algunos recursos que seguramente serán cruciales a la hora de enfrentar a Ronaldo y compañía. El resultado fue un partido más táctico de lo que la Premier nos tiene acostumbrados. Pasemos a analizarlo.

Ferguson Manchester United Tottenham

Ferguson plantó a su equipo en ‘modo Champions’

El 4-2-3-1 habitual del United tiene un problema. Vidic y Ferdinand, lejos de su pico de forma, tienen miedo de que sus espaldas queden al descubierto por lo que tienden a recular demasiado. Esto crea un espacio bastante grande entre ellos dos y los mediocentros que facilita la labor del otro equipo en fase ofensiva. Como los centrales no salen, cualquier apoyo a la espalda de Carrick y Cleverley es efectivo, los mediapuntas reciben solos y con tiempo. Superar la primera linea de presión del United y plantarse en 3/4 es demasiado fácil. Suárez ya aprovechó ésto al máximo el fin de semana pasado y Özil podría decidir la eliminatoria si le brindan esa ventaja, por lo que no fue sorprendente que la primera medida de Ferguson tuviese como objetivo intentar arreglar ese problema.

Manchester United tottenham Hotspur Formation Formación El escocés paró a su equipo en un 4-3-3 asimétrico, prescindiendo de un extremo para sumar un efectivo extra (Jones) en la base de la jugada. El hecho de tener dos interiores por delante retrasó la posición de Carrick protegiendo a los centrales. Además, Ferguson planteó un repliegue intensivo en todo momento evitando así que los jugadores más diferenciales del Tottenham tuvieran espacio para correr. Al robar el balón, el United buscaba inmediatamente a Kagawa, que, haciendo lujo de su espectacular juego de espaldas, habilitaba a uno de los mediocampistas. Cleverley y Carrick recibían y buscaban los desmarques de ruptura de van Persie y Welbeck.  Repliegue y contra, el clásico plan de Ferguson en sus visitas de Champions, puesto a prueba en el norte de Londres.

El Tottenham fue superado claramente en los primeros 45 minutos. Dempsey, demasiado adelantado, se movió muy poco a las espaldas de Carrick, aislando a Parker y Dembele que se veían constantemente en inferioridad numérica ante el triángulo del United. Esto causó que los de Villas-Boas se vieran obligados a focalizar sus ataques en los carriles externos sin obtener verdaderos resultados. Kagawa realizó un trabajo fantástico en el repliegue, basculando siempre hacia las dos bandas para crear un 3v2 y obligar al Tottenham a reiniciar la jugada. La cara de desesperación de Bale reflejaba las circunstancias del partido. El crack galés no tenía hacia donde correr y Naughton, diestro, lo ayudaba poco a intentar superar el achique lateral de su rival. Los Spurs apenas fabricaron ocasiones de gol y, en una contra, el United demostró una vez más que en cuanto a pegada, no hay equipo que se le compare. Una ocasión y un gol para Robin van Persie que ponía una vez más a los red devils por delante en un en un escenario complicado. Se habla poco del holandés, en este momento no hay 5 jugadores en el mundo más determinantes que él.

Bale Tottenham Manchester United Assou-Ekotto Parker

Bale se centra, Parker sube, Assou-Ekotto se abre. El tottenham mejora.

Villas-Boas sabía que tenía que modificar cosas si no quería ser arrollado y volvió a dar muestras de su innegable talento realizando unas cuantas modificaciones que le cambiaron la cara al encuentro. Dempsey retrasó su posición y empezó a recibir balones a la espalda de Carrick. Obviamente, Vidic y Ferdinand no siguieron sus movimientos por lo que el Tottenham logró girar al mediocampo del United y alcanzó zonas más profundas con más facilidad. Además, Bale abandonó la banda y pasó a ocupar el carril central. El 3v2 de la primera mitad, se convirtió en un 3v4 y Parker pudo subir unos metros y explotar su gran calidad en el pase. El Tottenham tenía el balón con más calidad y más arriba y las ocasiones no tardaron en llegar. De Gea se vio obligado a entrar en escena con dos estupendas paradas.

Todo el acierto que había mostrado Ferguson en el planteamiento inicial no se vio reflejado en sus cambios. La entrada de Rooney en el lugar de Kagawa ldebilitó el repliegue de los visitantes. El crack inglés, falto de ritmo, no achicaba hacia los lados como el japonés, por lo que el Tottenham empezó a generar ventajas también en las bandas.  Villas-Boas reconoció el error inmediatamente y dio entrada a Assou-Ekotto en el lugar de Kyle Naughton. El camerunés, al ser zurdo, reactivó la banda izquierda que con el movimiento de Bale había quedado vacía. Los centrales locales se crecieron anulando cualquier intento de contra del United y Demspey terminó decretando un más que merecido empate al minuto 91.

Dempsey Tottenham Manchester United

El desplome del United en la segunda mitad probablemente no haya dejado demasiado contento a Ferguson con vistas al enfrentamiento con el Madrid. Pese a ello, no sería raro que el escocés insista con el 4-3-3 en las jornadas siguientes. Plantarse con el esquema habitual en el Bernabéu sería suicida y es que el equipo de Mourinho cuenta con varios jugadores que tienen en el apoyo en zonas intermedias su mejor virtud. Como interrogante queda saber el lugar que ocupará Rooney el 13 de febrero. Ayer quedó demostrado que sin Kagawa el United se resiente, pero prescindir de los extremos dejaría al United huérfano de ruptura en la contra. Ese es tan sólo uno de los detalles que decidirá una eliminatoria apasionante. Ferguson tiene trabajo por hacer.

LpaXI Interior Derecho: Marouane Fellaini

Fellaini
Marouane Fellaini probablemente sea el jugador que más veces hemos mencionado en La Presión Alta desde el nacimiento del blog y es que el jugador belga no ha dejado de crecer en estos 3 meses y medio. Moyes y Wilmots han sabido intengrar sus maravillosos recursos en dos esquemas que sacan lo mejor de él. Tengo que admitir que esta temporada no me he perdido ningún partido suyo. Como interior derecho y portando una imaginaria banda de capitán que lo acredita como el jugador más valioso de la temporada, hoy presentamos a Marouane Fellaini.

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Fellaini es un jugador tan amplio en sus virtudes, que Moyes y Wilmots lo utilizan de dos formas muy diferentes y Marouane siempre rinde. En el Everton, el ex-Standard de Lieja tiene el rol de jugador contextual y todo gira a su alrededor. A la hora de sacar el balón, los toffees suelen tirar varios balones largos y él, desde la posición de mediapunta, los baja todos. Y es que el ’25’ no sólo tiene la ventaja de medir 1,94, sino que también cuenta con una exquisita técnica que le permite ganar por arriba, controlar el balón, esconderlo si es necesario y soltarlo hacia la mejor opción. Esta pausa extra, atrae rivales y le permite a sus compañeros subir escalones y juntarse arriba. Los que llegan desde atrás tienen más tiempo y espacio para actuar, ya que Fellaini ha hecho que la defensa repliegue. Esto es especialmente agradecido por Pienaar, que recibe de cara y filtra hacia adelante o espera la llegada de Baines que, en velocidad ataca el carril libre. El Everton construye la gran mayoría de sus jugadas de ataque a partir de este triángulo al que hasta ahora ningún equipo de la Premier ha logrado contrarrestar con eficacia.

Explicar porque Fellaini gana la gran mayoría de los balones aéreos cuando juega con los toffees es bastante sencillo. Al jugar en 3/4, su marcador suele ser el mediocentro rival. En esta posición usualmente no suelen actuar jugadores con un gran poderío por arriba, por lo que el belga salta y gana cómodamente. Por lo tanto, si el rival quiere evitar que el Everton se instale en fase ofensiva, tiene que forzosamente sacar a un central para que luche con Fellaini. Este movimiento genera un agujero en la defensa, lo cual es un riesgo que los entrenadores normalmente no están dispuestos a tomar. Es así como los centrales suelen preferir mantener su posición y dejar que Marouane campee a sus anchas por el terreno de juego. Su cambio de posición ha sido sin duda un golpe de genialidad de Moyes.

Fellaini Newcastle Everton

Fellaini gana el balón aéreo. Pienaar recibe solo y de cara.

La carencia de un mediocentro con calidad en el corte y el hecho de que Bélgica cuente con una serie de talentosos mediapuntas ha hecho que en los Diables Rouges, Wilmots prefiera colocar a Fellaini como interior derecho en su 4-3-3. Desde ese lugar, el jugador del Everton marca con su posicionamiento todas las fases de ataque de la selección belga. Cuando el equipo saca el balón desde atrás, Marouane se coloca en paralelo con el mediocentro para brindarle un apoyo en corto e intentar filtrar el balón hacia los mediapuntas. Una vez superada la primera linea de presión rival, el mediocampista toffee sube no uno, sino dos escalones para situarse por detrás del delantero como segunda punta. Desde ahí, pisa más área que nunca intentando contactar los centros de sus compañeros. Fellaini sabe atacar los espacios y llegar al gol desde segunda linea. Sus 8 goles en la Premier esta temporada así lo atestiguan.

Cuando Bélgica pierde el balón y se ve obligado a replegar, Marouane vuelve a posicionarse al lado del mediocentro para formar un doble pivote en el que él es el jugador más defensivo. Es en esos momentos cuando saca a relucir su espectacular dominio del tackling. Sus comienzos como mediocentro defensivo en la Premier lo hicieron crecer en este aspecto. Entra fuerte y roba con un altísimo grado de acierto.  Hace unos años, las ansias por recuperar el balón lo hacían ser demasiado agresivo. No era raro ver su nombre entre los más amonestados de la liga, por lo que Moyes ha estado trabajando seriamente en este defecto. En su primera temporada, Fellaini promediaba una tarjeta amarilla cada dos encuentros; hoy le sacan una cada tres.

Como último aspecto queda destacar la brutal capacidad atlética del ’25’ toffee. Como acabamos de explicar, en su selección realiza las tareas de tres jugadores sin problema alguno. No es raro verlo iniciar la jugada recibiendo el balón de su portero para segundos después cabecear un centro en el corazón del área contraria. Atleta en la adolescencia, Marouane recorre muchísimos kilómetros en cada partidos sin que su rendimiento decaiga. En Europa, quizás sólo Schweinsteiger le pueda hacer frente en la categoría de mediocampista con mayor despliegue del continente. Y siendo el alemán uno de los mejores en su puesto a nivel mundial, no hay forma de no poner al belga en la misma jerarquía.

En una liga donde ninguno de los grandes tiene un mecanismo de salida efectivo, es difícil imaginar que Fellaini se mantenga por mucho tiempo más en el Everton. Si el equipo que lo ficha lo hace para colocarlo de mediapunta, todo el sistema táctico tendrá que girar alrededor de él. Es ahí donde el belga tendrá que demostrar su verdadera valía. Como ya se preguntaron en Ecos: ¿Cabeza de ratón, cola de león o quizás algo más? Probablemente en menos de un año lo sabremos.

Aparece en: Una oportunidad dorada, La clase media inglesa, Duelo de entrenadores en Goodison Park, Las condiciones de Fellaini
También se destacaron: Arturo Vidal, Sami Khedira, Fernandinho

Video Bonus: Fellaini vs Man Utd http://youtu.be/43QjOV2G7-c

LpaXI Lateral Izquierdo: Leighton Baines

Leighton Baines Everton

Pocos lo saben, pero Leighton Baines-hoy ídolo del Everton- durante toda su niñez fue un hincha del Liverpool. Tras un breve paso sin fortuna por las divisiones inferiores de los reds, el nacido en Kirkby terminó en el Wigan Athletic donde a los 18 años tuvo su debut como profesional. Tras 5 exitosas temporadas con los latics que incluyeron un ascenso a la Premier League, decidió sumarse al proyecto de David Moyes en Goodison Park. Una vez allí y pese a unos inicios dubitativos, Leighton tuvo un salto de calidad asombroso que lo llevó rápidamente a consolidarse como uno de los mejores laterales de la liga. Hoy el Everton es uno de los pocos equipos que juegan bien al fútbol en una devaluada Premier League que decepciona en cada fecha. David Moyes ha sabido edificar un sistema que saca lo mejor de sus jugadores y Baines no es la excepción. Hoy nos toca hablar de sus enormes cualidades.

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En un Everton cuyos mediapuntas externos suelen meterse hacia adentro, la tarea de brindarle profundidad y amplitud al equipo recae en los laterales. Baines y Hibbert tienen toda la libertad para llegar a linea de fondo la mayor cantidad de veces posible. El hecho de que el ex-Wigan sea el mejor de los dos, hace que Moyes le ordene a su equipo focalizar su ataque en la banda izquierda. En La Presión Alta ya hemos hablado múltiples veces del provecho que le sacan los toffees al triángulo Fellaini-Baines-Pienaar. El belga  se pega al lateral derecho rival y aprovecha su enorme poderío aéreo para ganar balones por alto y habilitar al sudafricano. El ’22’, que domina la pausa, se frena y espera la llegada del Baines que tiene el carril libre para desbordar a su rival. Una vez allí, Leighton es puro talento. Su gran golpeo -es el encargado de todos los balones parados- le permite tirar centros de calidad para aprovechar la altura de Jelavic. Por otra parte, si la situación en el área no se ve tan favorable, el ‘3’ se para y lee a la perfección los espacios que su desborde acaba de crear para habilitar nuevamente a Pienaar o Fellaini que con espacio cerca del área suelen ser muy peligrosos. Éste triángulo suele ser tan efectivo, que el extremo derecho contrario se ve obligado a retrasar su posición hasta una altura que le impide participar de la posterior contra en caso de robo. Ésto protege a Baines, que acaba las jugadas muy arriba y por lo tanto tarda bastante (pese a ser muy rápido) en recuperar la posición.

Pero el arsenal ofensivo de Baines no acaba allí. El inglés es probablemente, tras Marcelo, el lateral que mejor se mueve en las zonas interiores. Cuando Pienaar opta por abrirse, Leighton pica inmediatamente hacia adentro atacando el espacio generado por el movimiento del sudafricano. Desde esa posición aprovecha su velocidad para meterse hasta el área y sacar a pasear su potente disparo. Su gol esta temporada ante el Newcastle es un claro ejemplo de ello. El ex-Wigan es, por bastante, el lateral con más gol de la Premier.

Pienaar hace la pausa. Baines ataca el espacio a toda velocidad.

Pienaar hace la pausa. Baines ataca el espacio a toda velocidad.

Su pierna izquierda es de las mejores del mundo, pero probablemente su característica más destacable sea su despliegue. Incansable, Baines sube y baja la banda con la misma potencia desde el minuto 1 al 90. Sabe que si él no llega arriba su equipo deja de tener amplitud por lo que participa en todos y cada uno de los ataques toffees.  No es raro verlo iniciar la jugada desde las inmediaciones de su área con un balón largo hacia Fellaini para segundos después desbordar al lateral contrario y llegar a linea de fondo. Su estado físico le permite ser el principal iniciador de juego de su equipo y uno de los mejores finalizadores. Leighton Baines es energía.

Finalmente queda revisar el aspecto más flaco de su juego: la defensa. Sin llegar a ser un Rafael o un Cicinho, es bastante notorio que no la pasa bien a la hora de defender. Al igual que todo su equipo, Baines no sabe sufrir y comete errores cuando el rival encadena largas fases ofensivas. Su desesperación por recuperar el balón lo más pronto posible lo hace salir a presionar cuando no debe y perder la posición con facilidad. Eso sí, como todo defensor inglés domina el tackling como muy pocos y en el uno contra uno es bastante sólido. Moyes, consciente de las limitaciones de su equipo a nivel defensivo ha construido un esquema que le permite plantarse en el campo contrario con suma facilidad y por consiguiente sufrir pocas ocasiones en contra. Baines, por supuesto, lo agradece.

Quizás este último aspecto haya sido decisivo para que, pese a su gran rendimiento en los últimos años, Baines haya continuado siendo el suplente de Ashley Cole en la selección inglesa. El defensor del Chelsea, pese a gozar de una segunda juventud en la última temporada, ha empezado su cuesta abajo, por lo que Hodgson no tardará en entregarle la titularidad al jugador toffee. Verlo en 2014, por lo tanto, no es ninguna utopia. Para ese entonces probablemente ya esté jugando en un grande de Inglaterra. Su calidad lo merece.

Aparece en:  La clase media inglesa, Duelo de entrenadores en Goodison Park
También se destacaron: Ashley Cole, Marcel Schmelzer, Eugenio Mena

Everton-Arsenal: Las condiciones de Fellaini

Marouane Fellaini nació el 22 de noviembre de 1987 en el pequeño pueblo de Etterberk en las afueras de Bruselas, hoy es el mejor jugador en lo que va de la Premier. Hijo de un ex-futbolista profesional, Marouane destacó desde un principio tanto en el atletismo como en el fútbol y tardó bastante en decidirse por uno. Quizás por esto fue que, una vez decidido a seguir las huellas de su padre, se convirtió en un box-to-box incansable. A los 17 debutó en el Standard de Lieja donde pasó a ser inmediatamente uno de los favoritos de la afición. 84 partidos y 11 goles después fue vendido al Everton por 22 millones de Euros. Cifra récord para un jugador belga en ese momento.

Con Cahill y Pienaar en plantilla, Moyes lo utilizó desde un principio como mediocentro de corte y Marouane no decepcionó. Haciendo lujo de un gran tackling y una descomunal cobertura de espacios, Fellaini se ganó el respeto de toda la liga. Aun así, pocos esperaban el enorme salto de calidad de este año. Desde su nueva posición de mediapunta, el belga se ha convertido en un arma indefendible para los rivales, cosa que su equipo sabe y aprovecha al máximo. Ayer, el Arsenal fue el último en comprobar la enorme calidad del futbolista, que firmó una primera parte para enmarcar. Su actuación sumada a los interesantes recursos tácticos utilizados por Moyes y Wenger terminaron moldeando un muy interesante partido que Goodison Park pudo disfrutar.

Moyes Everton Arsenal

El plan de Moyes funcionó a la perfección en el primer tiempo.

David Moyes puso en el campo lo que puede considerarse su “once de lujo” ante la ausencia de Kevin Mirallas. 4-2-3-1 con Naismith abierto en la derecha en lugar del belga y el croata Nikola Jelavic en punta. En este blog ya hemos hablado varias veces del sistema de salida del Everton: los toffees le tiran constantemente balones largos a Fellaini que, situado en la zona de 3/4 aprovecha sus 194 cm de altura y su gran técnica para bajarle balones a la segunda linea. Como mencionamos en la previa al partido, este recurso podía ser especialmente efectivo ante el Arsenal, ya que los dos mediocentros del conjunto gunner tienen en el juego aéreo una de sus mayores limitaciones. El único jugador capaz de disputarle un balón por alto a Fellaini era Per Mertesacker, así que Wenger tenía que decidir: si mandaba al alemán a marcar al belga, podía llegar a dificultar la salida toffee, pero el movimiento iba a causar un agujero en el medio de la defensa que el Everton se ha especializado en explotar esta campaña, Además, por muy grande que sea el jugador de la selección alemana, lo normal cuando saltas contra Marouane es que pierdas. Es por eso que el entrenador francés decidió optar por un recurso menos arriesgado y Mertesacker nunca perdió la posición. Fellaini campeó a sus anchas por el terreno de juego y el Everton, a pesar de verse rapidamente por debajo en el marcador, se hizo con el control del partido.

Lo del belga en el primer tiempo fue un recital. Sabiéndose totalmente superior a sus pares, el ex-Standard de Lieja se movió por los tres carriles creando superioridades y permitiéndole a sus compañeros recibir de cara. Bacary Sagna lo pasó especialmente mal. El lateral francés se tuvo que enfrentar al triángulo Baines-Pienaar-Fellaini que tantos reditos le ha dado a los de Goodison Park esta temporada. Fellaini caía a su banda, le ganaba el cabezazo y habilitaba a Pienaar que con tiempo y espacio encontraba a Baines en profundidad. Las situaciones se sucedieron y el empate no tardó en llegar.

Fellaini cae a la izquierda y le gana a Sagna. Pienaar recibe solo y de cara.

Mención aparte merece el trabajo defensivo desplegado por los toffees en la primera mitad. El Arsenal suele empezar sus jugadas con un doble pivote en la base, pero una vez que supera la fase de gestación, Wilshere da un paso hacia adelante y se forma un 1+2 en el medio con Arteta como mediocampista más retrasado. Moyes, sabiendo que sus defensores eran inferiores en talento a los atacantes gunners, ordenó un repliegue muy intensivo para evitar que Cazorla y compañía recibieran entre lineas. Una vez que el Arsenal superaba la presión inicial del Everton, el equipo local retrasaba sus lineas y se paraba en 4-4-1-1 con Fellaini un escalón por delante de los mediocampistas. El belga realizó un trabajo muy intensivo sobre Arteta, impidiendo en todo momento que filtrara un balón hacia los dos interiores y obligándolo a salir por los laterales. Walcott es mucho mejor atacando el espacio que recibiendo al pie y no tenía dónde correr. Ésto sumado al discreto partido de Ramsey hizo que el Arsenal generara muy poco peligro en los primeros 45 minutos. El plan de Moyes había funcionado al 100%.

3 contra 3 en el medio. Fellaini tapa a Arteta.

El movimiento de Wenger.

Wenger sabía que tenía que modificar algo y en el segundo tiempo acertó completamente. Ramsey centralizó su posición y pasó a la mediapunta. Su posición en el extremo izquierdo fue ocupada por Walcott y Sagna dio un paso adelante para que el equipo no perdiera amplitud. El movimiento creó un cuadrado en el mediocampo gunner, que hizo que Fellaini tuviera que enfrentarse a Arteta y a Wilshere. El 3v3 en el medio pasó a ser un 4v3 para el equipo londinense que pasó a dominar el partido a partir de esa superioridad numérica. Además, ya que el Everton replegaba tan profundamente, Vermaelen aprovechaba cada ocasión que tenía para sumarse al ataque y mejorar la circulación de su equipo. El Arsenal alargó sus posesiones y consiguió encerrar a los toffees en su propia mitad por grandes lapsos de tiempo.

Moyes, viendo que su equipo había perdido toda la superioridad mostrada en la primera mitad, dio entrada a Oviedo en el lugar de un decepcionante Naismith buscando imprimirle más velocidad a las contras de su equipo. El cambio no funcionó y el Everton no logró nunca salir con comodidad. Por suerte para ellos, el Arsenal no supo sacarle provecho a su superioridad y el partido terminó en un merecido empate para ambos conjuntos.

Wenger leyó a la perfección el plan de Moyes e igualó el encuentro.

Otro empate decepcionante para los toffees que ya suma siete en este torneo y comienzan a alejarse de los puestos de Champions League. Pese a esto, la labor de David Moyes es admirable. Su equipo es de lejos el que mejor sabe explotar sus virtudes en toda la Premier. El Everton conoce a la perfección sus principios de juego y lo demuestra en cada partido.Resulta inexplicable que tras diez años realizando una más que destacable labor en Goodison Park ningún club grande haya recurrido a los servicios del entrenador escocés. Ferguson ya declaró alguna vez que le encantaría que sea él el que lo suceda en el United. Desde aquí lo celebraríamos. Habrá que esperar.