La evolución táctica del Bayern de Guardiola – Septiembre: La Solución

Nueva edición de la evolución táctica del Bayern de Guardiola en el Magazine de Martí Perarnau. En ella se analizan las diversas causas que han llevado al equipo bávaro a firmar dos actuaciones antológicas en sus partidos contra el Manchester City y el Bayer Leverkusen. Lo puntos centrales son:

  • El Lahm mediocentro
  • La introducción del 3-4-2-1
  • Los ‘falsos laterales’
  • Los problemas en la banda derecha

Septiembre

Borussia Dortmund-Bayern München: Último obstáculo: la jaula de Klopp

Borussia Dortmund Bayern München

Que el Bayern de Múnich es el mejor equipo del mundo es algo que esta temporada ya se había encargado de demostrar y que no hubiera cambiado en caso de que el maravilloso conjunto que dirige Jürgen Klopp los hubiera derrotado anoche. Heynckes ha diseñado un equipo flexible, potente y terriblemente competitivo que ayer tuvo que dejar hasta la última gota de sudor en el campo para alzarse con la competición que sus jugadores habían merecido durante años. Resulta hasta poético pensar que el último escollo para alcanzar la gloria fuese el equipo que los había maniatado durante las dos últimas temporadas. Es irrebatible que el Borussia Dortmund cuenta con menos talento en sus filas que su máximo rival, pero su estílo de juego parece diseñado para explotar las poquísimas debilidades de este histórico Bayern. Sobre el papel, todas eran ventajas para los de Klopp y todas se vieron reflejadas durante el transcurso del partido. Que pese a ello la victoria haya sido bávara no hace más que agrandar la leyenda de esta brillante generación de jugadores. Veamos cómo sucedió.

Borussia Dortmund Bayern München

Wembley presenció una fantástica final.

Borussia Dortmund Bayern München

Los primero 15 minutos fueron un baño borusser. Pese a la baja de Götze, Klopp no modificó su tradicional 4-2-3-1 colocando a Großkreutz como extremo izquierdo y recorriendo a Reus hacia la mediapunta. Cuando el Bayern intentaba sacar el balón jugado, el ex-Mönchengladbach se posicionaba a la misma altura que Lewandowski para juntos presionar a Dante y Boateng y obligarlos a abrir el balón a banda. Este mecanismo ya había sido usado por la Juventus en el partido de ida de cuartos en el Allianz Arena. Cuando Schweinsteiger está tapado, los centrales tienen que recurrir a sus laterales para ganar metros. Contra los italianos, Bastian lateralizó su posición para poder recibir con espacio y consiguió sacar a su equipo de la presión rival. Anoche la historia fue diferente. El achique lateral del Dortmund es de un nivel pocas veces visto en la historia de este deporte. Extremo, pivote y lateral borusser presionan de una forma tan intensa y coordinada que para el equipo rival resulta casi imposible evitar la perdida. Durante el primer tramo del partido, los de Klopp presionaron tan arriba que hasta las descargas hacia Alaba y Lahm se hacían riesgosas. Desesperados, los centrales del Bayern no tenían otra opción que tirar un pelotazo hacia el frente, situación en la que el Borussia se sentía en su salsa. Hummels y Subotic ganaban con facilidad sus duelos aéreos y le permitían a su equipo pillar a su rival desordenado y en plena salida. Las situaciones comenzaron a caer y de no ser por un espectacular Manuel Neuer (sus carencias al administrar el área las compensa con sus espectaculares reflejos bajo palos), los del Ruhr hubieran cerrado el primer cuarto del partido con varios goles a su favor.

Borussia Dortmund Bayern München

Lewandowski y Reus obligan a Dante a abrir a banda.

El partido seguía el guión que había marcado los enfrentamientos de los dos equipos en los años anteriores. La lesión de Kroos privó a Heynckes del recurso que le había permitido dominar al Dortmund durante esta temporada. Toni sabía leer perfectamente los espacios liberados por el Borussia al presionar y ofrecía constantemente una vía de escapatoria al achique lateral de Klopp. Müller, mucho más delantero que mediocampista, carece de esta habilidad y las perdidas en banda de su equipo se sucedieron una tras otra. Que el Bayern necesitaba esa linea de pase extra estaba tan claro, que la única vez que Thomas logró encontrarla, la jugada terminó con Robben corriendo mano a mano contra Weidenfeller. Cuando se presiona un lado con tanta intensidad, se tiende a descuidar el otro por lo que el holandés se encontraba constantemente en un potencial 1v1 contra su lateral. El problema era que el Bayern no lograba hacerle llegar la pelota El Dortmund los estaba barriendo.

Los de Heynckes sobrevivieron la oleada y sobre el minuto 30 el partido cambió. Javi Martínez dio un paso hacia atrás y se pegó más a sus centrales. El resultado de este movimiento fue que el Bayern comenzó a recuperar balones en la frontal de su área y pudo salir a la contra. Hasta ese momento el Dortmund había terminado todas sus jugadas de ataque y había obligado al Bayern a jugar constantemente en ataque posicional. Gracias a las recuperaciones de Javitxu, Robben y Ribéry pudieron recibir con espacio y atacar la espalda de los mediocampistas del Borussia. Para un conjunto que había sufrido terriblemente durante los primeros minutos, esto significó un soplo de aire fresco importantísimo. Las ocasiones de Mandzukic y Müller terminaron de meter al Bayern en el partido y equilibraron el balance emocional de los dos equipos. El nivel había sido altísimo. El segundo tiempo prometía y mucho.

Javi Martínez roba. El Bayern puede salir.

Javi Martínez roba. El Bayern puede salir.

Sin ajustes de los entrenadores en el entretiempo, la gran diferencia en la segunda mitad la fue marcando la aparición del cansancio acumulado a lo largo de la temporada. La principal consecuencia de esto fue que la brutal presión del Borussia comenzó a dejar agujeros. Si ya de por si mantener el impresionante acierto posicional de la primera mitad durante todo un partido es casi imposible, hacerlo con más de 50 partidos en las piernas todavía más. El primero en notarlo fue Gündogan que comenzó a llegar tarde a todos los cierres, ofreciéndole al Bayern una constante vía de salida. Ribéry comenzó a recibir más libre en la linea de 3/4 y sobre el minuto 60 se junto con Robben para, en una jugada maravillosa, desarbolar a todo el costado izquierdo del Borussia. Gol de Mandzukic y sentimiento de impotencia para el BVB que pagaba su falta de definición en la primera mitad. El Bayern retrasó lineas esperando matar el encuentro a la contra y obligar a su rival a a atacarlo en posicional, faceta en la que el equipo de Klopp siempre ha sufrido más de la cuenta. Pintaba muy mal para el Dortmund la cosa hasta que Dante, en una jugada impropia de la élite cometió un penal inexplicable sobre Reus. 1-1 y vuelta a empezar.

Borussia Dortmund Bayern München

El Dortmund presiona la banda. Gündogan no cierra. Schweinsteiger puede recibir.

Los últimos 20 minutos del partido tuvieron un protagonista claro: Matts Hummels, tanto en lo bueno como en lo malo. Por un lado su excepcional manejo de balón le permitió a su equipo escapar de la cada vez más fuerte presión del Bayern. El equipo bávaro se hizo con el control del partido y los pocos respiros que pudo conseguir su rival fueron gracias a su talentoso central. Pero Hummels también tiene un lado malo y, lastimosamente para el BVB, este terminó decidiendo el encuentro. Matts está obsesionado con la anticipación, vive saliendo al encuentro de los atacantes y pierde la posición con muchísima facilidad. Cuando tu equipo está metido atrás, este detalle puede ser mortal. El que mejor supo aprovechar este defecto fue Thomas Müller. El delantero alemán comenzó a caer a banda para mediante sus recepciones atraer a su compatriota, abriendo un boquete en la defensa del Dortmund. Si alguien entiende por qué estaba Hummels donde estaba en el inicio de la jugada gol de Robben, que lo diga. Un central de élite no puede conceder esas ventajas en una instancia tan importante. El Bayern supo explotarlo a la perfección, llevándose la Champions League 12 años después. Ya era hora. Schweinsteiger, Lahm y companía ya tienen la primera. Lo más probable es que no sea la única.

Borussia Dortmund Bayern München

Apuntes ida cuartos (parte 1): Thiago Silva y el rodillo alemán

Bayern Juventus Pirlo Mandzukic Müller

1. Bayern München-Juventus: ¿Un equipo imparable?

El tempranero gol de Alaba no cambió la estrategia diseñada por Antonio Conte. Presión alta con Quagliarella y Matri trabajando sobre los centrales bávaros para tapar a Schweinsteiger y obligar al Bayern a salir por afuera. La Juve no había ido a Múnich a defenderse y en los primeros 10 minutos el plan funcionó a la perfección. Van Buyten y Dante eran obligados a abrir el juego hacia los laterales que ni bien cruzaban la mitad de la cancha eran asfixiados por la presión de hasta 3 jugadores bianconeri en clara superioridad numérica. Barzagli y Chiellini se llevaban todos los rechaces y el conjunto local parecía desorientado, pero esa sensación no iba a durar mucho.

Sobre el minuto 16 Kroos, lesionado, le dejó su lugar a Arjen Robben dando inicio a los que probablemente hayan sido los mejores 25 minutos jugados por un equipo en lo que va de la competición. Schweinsteiger, símbolo del club, leyó la situación a la perfección y comenzó a abrir su posición cuando su equipo tenía que sacar el balón jugado desde atrás. Bastian probablemente sea el mediocentro que más espacio ocupa a nivel mundial, por lo que este ajuste no le significó ningún esfuerzo. El ’31’ recibía en una banda y oxigenaba la salida de su equipo, desactivando el trabajo de los puntas italianos. Además,  Robben abierto en la derecha, sacaba a relucir su endiablado regate para superar una y otra vez el achique lateral de la Juventus, obligando al equipo de Conte a retroceder y desactivando la presión alta. Al borde del terreno de juego, el entrenador italiano miraba desesperado como su plan se caía a pedazos.

Bayern Juventus

Matri y Quagliarella obligan a Dante a abrir con Alaba.

Con la Juve aplastada contra su área, le tocó al Bayern influir sobre la salida de su rival. Müller realizó un férreo marcaje sobre Pirlo, evitando en todo momento que el ’21’ tuviera tiempo para recibir y girarse. Cuando el rival logra anular a su cerebro, el equipo de Conte suele recurrir a su plan B: Barzagli y Chiellini conducen el balón y buscan los apoyos de los puntas para ir ganando metros y lograr plantarse en fase ofensiva. Sabiendo esto, Heynckes le pidió a sus atacantes que trabajaran continuamente sobre los dos centrales bianconeri. Mandzukic, Müller, Robben y Ribery cumplieron con el trabajo a la perfección y anularon completamente la salida de su rival. Resultaba impresionante ver como Buffon, desesperado, miraba a su alrededor y no encontraba ninguna linea de pase cerca, por lo que se veía forzado a optar por el balón largo hacia sus delanteros.

Aquí entra en juego el segundo factor importante del encuentro. Como explicamos varias veces, el rol de Vucinic en el esquema de Conte es vital. Cuando Pirlo es anulado, el montenegrino se convierte en el principal gestor de juego del equipo tirando larguísimos apoyos y filtrando balones a la espalda de los defensas. El ex-Roma no llegó al partido de ayer en un óptimo estado físico, por lo que Conte no lo pudo alinear de inicio. Por culpa de eso, los balones largos de Buffon no encontraban un receptor y el Bayern encadenaba un ataque posicional tras otro. Además, las pocas veces que la Juve lograba generarle espacio a sus dos centrales, estos no tenían con quien descargar. Matri y Quagliarella están muy lejos de Vucinic en cuanto a técnica se refiere, así que cuando tiraban apoyos la falta de espacios les hacía perder el balón inmediatamente. Del minuto 15 al 40, los de Conte apenas pisaron el campo del Bayern, que aprovechó la ocasión para mostrarle a toda Europa un volumen ofensivo que sólo ha sido alcanzado por ellos a lo largo de esta temporada. Es impactante que cuando se hable del tercer mejor jugador del mundo, no se mencione a Franck Ribéry. Lo que el francés le hizo a Arturo Vidal en los primeros 45 minutos ya es parte de la historia de la Champions Legue. Sólo Buffon -leyenda viva- y la suerte evitaron que los italianos se fueran al descanso con una goleada a cuestas.

Bayern Juventus

Pirlo está bloqueado así que la Juventus recurre a Barzagli. Tampoco.

En el segundo tiempo, el Bayern bajó un poco la intensidad, pero su dominio siguió siendo apabullante. Con la entrada de Vucinic la Juve mejoró, pero nunca llegó a inquietar realmente a Neuer. Conte se había quedado sin respuestas. Quizás el 4-5-1 que se barajó en la previa con Marchisio actuando de enlace hubiera resistido mejor la presión alemana, pero es imposible saberlo. El 2-0 sumado a las suspensiones de Vidal y Lichtsteiner para el partido de vuelta dejan la sensación de que la eliminatoria está resuelta. No mereció menos el Bayern, hoy por hoy es el mejor equipo de Europa.

2. PSG-Barcelona: ¿Es Thiago Silva el mejor central del mundo?

PSG Barcelona

Sobre el papel, poner a Pastore a defender a Daniel Alves parecía un suicidio, pero bastaron pocos minutos para entender el porqué de esta decisión de Ancelotti. Thiago Silva es una bestia en el área. Es tal su velocidad de reacción, su poderío físico y su precisión para meter la pierna que con él, dejar que el lateral brasileño gane la linea de fondo cada vez que quisiera no se antojaba arriesgado. Supongamos que Alves desborda a Pastore, ¿cuál es la mejor opción después? Si tira el centro, Thiago va a ganar por arriba un 99% de las veces (sobre todo si el delantero blaugrana más alto mide 1,75) ; si da el pase de la muerte, Thiago lo va a cortar con total seguridad. Entonces, ¿para qué llegar a linea de fondo? Hay una jugada que resume la superioridad del ex-Fluminense en el último tramo del campo a la perfección. Sobre el minuto 21, Alves recibe abierto y encuentra a  Messi dentro del área. Esta situación normalmente causa pánico en los centrales, pero Thiago le rebanó el balón al ‘10’ no sólo una, sino dos veces con una suficiencia insultante. Ante el jugador del regate imposible, esto roza lo paranormal. Mourinho logró anular a Messi al expulsarlo del área, para eso contó con la ayuda de los dos mejores centrales a campo abierto que se recuerden. Ancelotti tomó más riesgos y lo dejó recibir adentro con la confianza total de que en el momento justo y con todo en juego, el brasileño le iba a ganar al argentino. La brutal actuación del ‘2’, MVP ayer, justificó todo un planteamiento.