Colombia-Chile: Remonta Pékerman

ValdiviaFalta una jornada, pero tras 3 años de intensos partidos, los representantes de Sudamérica en para Brasil 2014 ya están decididos. El formato clasificatorio de “todos contra todos” asumido desde Estados Unidos 94 es largo y muy perjudicial para los clubes, pero parece ser que siempre logra filtrar a las cinco mejores selecciones del continente. Ayer ,dos de ellas se enfrentaron en el estadio metropolitano de Barranquilla y el resultado fue un partido colosal que ya es parte de la historia de estas eliminatorias. Pékerman y Sampaoli han diseñado dos brillantes equipos que seguro darán que hablar en el próximo mundial. Pasemos pues a analizar el maravilloso Colombia-Chile de anoche.

Colombia Chile EliminatoriasPara sorpresa de muchos, Sampaoli abandonó el 4-3-3 que tantos buenos resultados le había traído a Chile últimamente y paró a su equipo en un 3-4-1-2 con Alexis Sánchez y Eduardo Vargas en punta. Las razones del cambio se entendieron de inmediato. El ex-entrenador de la U de chile no quería darle a Falcao ninguna oportunidad de adueñarse del partido. Cualquiera de los 3 defensas podía seguir los ya famosos apoyos de Radamel con la total certeza de que sus espaldas iban a estar perfectamente cubiertas. Esto sumado al brutal trabajo de un estelar Arturo Vidal hacía que Colombia estuviera obligada a abrir el juego por las bandas. En teoría, este ajuste no debería haberle causados tantos problemas a la selección de Pékerman. Con Medel y Jara ocupándose de los delanteros rivales, los carrileros chilenos deberían haber quedado constantemente expuestos a un 2v1. Nada más lejos de la realidad. Alexis y Vargas se abrían cada vez que Chile perdía el balón y hacían un trabajo muy intenso sobre los dos laterales locales. No fueron pocas las veces que Armero y Medina perdieron la pelota en plena salida desde atrás. Chile estaba siendo mucho más intensa que Colombia y las diferencias se notaban en todo el campo de juego.

Alexis logra habilitar a Valdivia que recibe de cara. Gol.

Alexis logra habilitar a Valdivia que recibe de cara. Gol.

Pero los problemas de la selección local no se terminaban ahí. Sampaoli diseñó una serie de movimientos que le permitieron a su equipo plantarse en fase ofensiva con una facilidad pasmosa durante todo el primer tiempo. Cada vez que Chile recuperaba el balón, su principal objetivo era encontrar a Alexis Sánchez. Ya hemos hablado de lo importantes que son para la Roja los apoyos del jugador del Barcelona y, para desgracia de Colombia, el mecanismo funcionó a la perfección. Tanto por arriba como por abajo, el delantero se anticipó constantemente a Yepes que nunca pudo leer sus movimientos. Por cierto, es impresionante cómo a pesar de medir sólo 1,68, Alexis logra ser un activo constante en el juego directo. Cuando Chile tenía problemas para superar la presión colombiana, Bravo tiraba un balón largo hacia el ‘7’ que siempre se las arreglaba para ganar el balón dividido y habilitar a Valdivia. Gracias a Alexis, el ’10’ recibía siempre de cara y con el tiempo suficiente para diseccionar a la defensa rival. No es necesario explicar el daño que le hizo este movimiento a Colombia durante todo el primer tiempo, la capacidad del mediocampista del Palmeiras para el último pase es de sobra conocida. Así llegó el primer gol. Alexis fue a chocar arriba e incomodó lo suficiente a Yepes como para que le despeje no fuera limpio. Valdivia recibió en tres cuartos y metió un brutal pase hacia el desmarque de Vargas que fue derribado por Ospina. Penal, 0-1 y el estadio de Barranquilla en silencio.

Las caras de los aficionados colombianos eran un poema, pero por desgracia para ellos la pesadilla no había acabado. Unos minutos después, el pésimo trabajo del doble pivote local quedó en evidencia. Suena duro, pero lo de Aguilar y Carlos Sánchez en el primer tiempo no fue serio. Chile lograba filtrar balones a sus espaldas sin oposición alguna. La presión siempre estaba mal ejecutada y la pasividad total de James y Cuadrado en el repliegue empeoraba aún más las cosas. Así llegó el segundo gol del partido. Carmona filtro hacia Valdivia que abrió hacia Vargas en la derecha. El delantero del Gremio, completamente libre de marca tiró un centro hacia el corazón del área. Gol de Alexis. Siete minutos más tarde, el ‘7’ aumentaría su cuenta personal y pondría el 0-3 en el marcador. Silencio sepulcral en Barranquilla y exhibición del equipo de Sampaoli al que le había salido todo a pedir de boca.

Armero acude al apoyo de Alexis. Valdivia no puede recibir libre.

Armero acude al apoyo de Alexis. Valdivia no puede recibir libre.

Pékerman tenía que actuar. Una derrota ante un equipo tan bien trabajado hubiera sido entendible, pero el marcador y la desastrosa actuación amenazaban con acabar con la euforia instalada alrededor del proyecto y, por consiguiente, con la mentalidad ganadora de sus jugadores. El entrenador argentino hizo dos cambios, manteniendo el 4-4-2, pero  pasando a jugar con un rombo en el centro del campo con Carlos Sánchez de mediocentro y Macnelly Torres como enganche. El ajuste fue brillante. Colombia pasó a tener superioridad numérica en el medio, lo que le permitió superar la presión chilena con más facilidad. Además, la posición más retrasada de Carlos Sánchez hizo que Valdivia siempre tuviera un hombre encima. Alexis siguió ganando sus duelos, pero donde antes tenía una descarga fácil ahora había un hombre marcado muy de cerca. Chile dejó de ser profunda y Colombia se hizo con el control del encuentro. El plus de intensidad aportado por Guarín encendió al estadio. Los locales comenzaron a presionar con tres arriba y a incomodar la salida de Chile. El primer gol de la remontada no tardó en llegar. Teófilo Gutierrez solucionó un lío en el área con un tiro cruzado y de pronto, todo Colombia empezó a creer que el milagro era posible.

Si bien los ajustes de Pékerman fueron muy importantes, Sampaoli también colaboró bastante con una deficiente lectura de juego. Al 61 decidió retirar a un disminuido Valdivia y darle entrada a Beausejour. Si bien la influencia sobre el partido del mediapunta del Palmeiras se había reducido drásticamente, cada contacto suyo con el balón le daba segundos a Chile para respirar. Sin el ’10 sobre el campo, la Roja volvió a ser ese equipo excesivamente vertical de hace casi un año y sus pérdidas de balón se dispararon. El desorden hizo que James multiplicara sus recepciones sobre el costado izquierdo y el crack del Mónaco comenzó a ser decisivo. El ‘10’ le hizo la vida imposible a Carmona primero (expulsado) y a Silva después, comandando la histórica remontada de su equipo. Pocas veces se había visto al metropolitano de Barranquilla tan eufórico como después del 3-3 final.

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Colombia estará en el mundial de Brasil.

Sampaoli ha construido un conjunto maravilloso, pero cuando el estadio comenzó a apretar, Chile se quedó sólo con Alexis y Vidal sobre el campo. El ex-entrenador de la U de Chile tiene 8 meses para inyectar madurez y competitividad en su equipo. Si lo consigue, la Roja tiene todo lo necesario para sorprender a más de uno en el mundial de Brasil. Colombia, en cambio, ya está lista. Si algo le faltaba al proyecto de Pékerman era una noche como la de ayer. Habrá que seguirlos muy de cerca.

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Apuntes de las eliminatorias sudamericanas: Tabárez, Sabella y Sampaoli

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1. Uruguay-Colombia: El plan de Tabárez

Cerrado partido en Montevideo que se terminó decidiendo en los últimos instantes. Las bajas de Godín y Lugano obligaron a Tabárez a alinear al joven José Gimenez en el centro de la defensa y ante la amenaza de un inspirado Radamel Falcao, el entrenador uruguayo decidió protegerlo: repliegue bajo, líneas muy juntas y juego directo sobre Cavani. Del otro lado, Pekerman presentó su alineación más conservadora en lo que va de la eliminatoria con Aguilar y Sánchez en el doble pivote y John Medina como lateral derecho.

Pocas cosas funcionaron bien en el primer tiempo. Colombia lograba plantarse en 3/4 gracias a los apoyos de Falcao y los movimientos de James, pero una vez ahí sufría muchísimo para generar ocasiones. El ‘10’ fue de los pocos jugadores que cumplieron con las expectativas en la selección cafetera, sabiendo leer perfectamente cuándo cerrarse para generar superioridades numéricas en el centro y cuándo abrirse para conectar con Zuñiga y darle amplitud a su equipo. Fue justamente en este último apartado donde Colombia tuvo más problemas. Guarín tendía a cerrarse y Medina era demasiado conservador en sus movimientos, causando que el equipo de Pekerman terminara desaprovechando por completo su carril derecho. Esto le facilito muchísimo el achique de espacios a una esforzada Uruguay que defendió sin problemas pese a contar con una inédita línea defensiva. La celeste robaba y buscaba de inmediato a sus dos puntas con balones largos. El plan no era malo, Cavani y Suárez son muy superiores a Perea y Yepes y ganaron la gran mayoría de sus duelos directos. El problema fue que Lodeiro, único mediapunta, tuvo una noche muy desafortunada y  no supo aprovechar nunca los múltiples balones ganados por sus compañeros. No lo ayudó la conservadora postura del doble pivote colombiano que nunca perdió la posición. El ‘14’ vivió en una constante inferioridad numérica.

Había que cambiar cosas en la segunda mitad y Tabárez fue el primero en mover sus fichas. Gargano ingresó en lugar de Alvaro Gonzalez para cerrar por completo la banda de James y proteger aún más a un Gimenez que había sufrido muchísimo defendiendo a Falcao. Además, Stuani sustituyó a Lodeiro y Suárez pasó a jugar de mediapunta. El delantero del Liverpool realizó una mucho mejor tarea recibiendo los rechaces de la defensa colombiana y las contras de Uruguay mejoraron sustancialmente. Colombia siguió sin generar verdaderas ocasiones, pero Pekerman esperó hasta el minuto 69 para darle entrada a Cuadrado en lugar de Teófilo Gutierrez. El objetivo del cambio era claro: activar su banda derecha. El hecho de que el carrilero de la Fiorentina haya ingresado en lugar de un delantero deja claro que Pekerman estaba contento con el 0-0. No pudo ser. Dos minutos después Tabárez decidió activar la última parte de su plan con la entrada de Gastón Ramírez en lugar del Cebolla Rodríguez. Habían aguantado 70 minutos, tocaba arriesgar.

Las cosas no pudieron salirle mejor al entrenador uruguayo. Dos goles en 4 minutos le dieron la victoria a su equipo que cada vez esta más cerca de Brasil 2014. Tabárez ha demostrado una gran lectura de campo durante todas las eliminatorias y si bien su equipo flaqueo durante algún tramo de las mismas, no cabe duda de que, en caso de clasificarse al mundial,  su selección va a ser una de las más duras de todo el torneo. Quedan dos fechas de infarto.

2. Paraguay-Argentina: La trampa de Sabella

Cuando un equipo no puede doblegar a la defensa rival, los entrenadores suelen quitar un defensa y poner a un delantero para incitar al otro equipo a salir y conceder espacios. Así, buscan cambiar un partido de 0 ocasiones por un intercambio de golpes del que esperan salir ganando. La Argentina de Sabella plantea este escenario desde el minuto 1 de cada encuentro. El 7+3 en el que suele partirse el equipo no es más que un anzuelo. El rival lo ve y no puede evitar sumar jugadores en ataque, ¡si parece tan frágil! Grave error. La albiceleste tiene lo que probablemente sea el mejor contragolpe a nivel de selecciones del mundo. Si Messi en espacios cerrados marca brutales diferencias, en campo abierto es prácticamente imparable. Esto sumado al espléndido estado de forma que atraviesa Di María y al hecho de que al equipo le sobren goleadores en todas sus líneas, hace que atacar a Argentina sea demasiado riesgoso para casi cualquier rival. Eso le pasó a Paraguay ayer. El equipo de Genes aceptó entrar en un intercambio de golpes y terminó goleado en su propio estadio. A Sabella el Plan A ya le funciona a la perfección. Queda saber qué hará el ex-entrenador de Estudiantes cuando se enfrente a un equipo que lo arrincone hasta impedirle salir a la contra. Sobre el final del partido Banega ingresó en lugar de Agüero y el equipo pasó a jugar con un 4-4-2 más conservador. Del éxito de ese plan B depende gran parte del futuro de Argentina.

3. Chile-Venezuela: La roja de Sampaoli

La última vez que analizamos a la selección chilena, el equipo de Sampaoli tenía dos claras falencias. La extrema movilidad del Alexis Sánchez, el 9 del esquema del entrenador argentino, no paraba de generar agujeros en las defensas rivales que Chile desperdiciaba porque no tenía a alguien que los aprovechara. Por otra parte, La Roja pecaba constantemente de una excesiva verticalidad que le impedía acumular jugadores en la fase ofensiva y, por consiguiente, hacía que generar una ocasión fuera realmente difícil. En su partido del fin de semana contra Venezuela, la selección chilena mostró claras mejoras en ambos apartados, muestra clara de que el ex-entrenador  de la U de Chile es sin duda uno de los mejores del continente. Sampaoli planteó un 4-3-3 con Jorge Valdivia como falso extremo izquierdo. El mago dotó inmediatamente al equipo de esa pausa en 3/4 que tanta falta le había hecho hasta el momento. Cuando tienes a dos de los laterales más determinantes de la eliminatoria, si logras retenerla lo suficiente como para que ambos puedan sumarse al ataque sin descompensar al equipo, los resultados pueden ser devastadores para la defensa rival. Así fue. Valdivia no paró de filtrar balones hacia los desmarques de Mena e Isla que le ganaron una y otra vez la espalda a la defensa venezolana. La actuación del equipo fue soberbia y cuando Arturo Vidal decretó el 3-0 final, el Estadio Nacional estalló en jubilo. El interior de la Juventus es uno de los mejores llegadores del mundo y, junto a Vargas, explotó a la perfección los espacios generados por los apoyos de un inspiradísimo Alexis Sánchez. El once inicial impresiona y el sistema comienza a funcionar. Es hora de añadir a La Roja de Sampaoli a la lista de grandes tapados para Brasil 2014. Son un equipazo.

Apuntes del fin de semana: Eliminatorias sudamericanas

Uruguay Paraguay 1. Uruguay-Paraguay: Tabárez arriesga demasiado

La mala dinámica reciente obligaba a Tabárez a cambiar cosas y el ex-entrenador de Boca actuó en consecuencia rompiendo por primera vez el doble pivote que tantos éxitos le había dado. Uruguay se paró en un 4-4-2 en rombo con Diego Pérez como único mediocentro y Lodeiro como mediapunta. La actuación del jugador del Botafogo en el primer tiempo fue bastante destacable. Nico leía con mucho acierto los espacios entre lineas de la selección paraguaya y se ofrecía constantemente facilitando la transición ofensiva de su equipo. Gracias a él, Uruguay se plantaba en el campo contrario con mucha facilidad y le creaba constantes problemas a su rival. ¿El problema? El planteamiento de Tabárez era demasiado arriesgado. Cuando Paraguay lograba salir, Lodeiro no replegaba por lo que Pérez quedaba constantemente en un 1v2 ante Riveros y Oviedo. Al mediocampista del Bologna no le quedaba otra opción que parar las contras con faltas, por lo que rozó la expulsión. Además, con el mediocentro ocupado los centrales quedaban demasiado expuestos ante Valdez y Cardozo. Tabárez estaba jugando con fuego.

Uruguay Paraguay

Con González y Arevalo Ríos, Uruguay recuperó el doble pivote.

Lodeiro había logrado encerrar a Paraguay en su área, pero su pasividad defensiva hacía que cada salida guaraní dejara sin aliento a medio Centenario. Por lo tanto, Tabárez pasó a un 4-3-3 y le pidió a Álvaro González que asumiera una postura mucho más defensiva manteniéndose siempre a la misma altura del mediocentro. Este nuevo esquema hizo que Uruguay fuera más sólida defensivamente, pero también le restó potencial arriba. Lodeiro, ahora recostado en la izquierda, perdió peso en el encuentro y dejó de aprovechar ese espacio en 3/4 que ofrecía el 4-4-2 tradicional paraguayo. Esta tarea debería haber recaído en Forlán, pero el ahora jugador del Internacional de Porto Alegre está lejos de sus mejores días y se mostró demasiado estático durante el encuentro. Paraguay defendía cómoda y los minutos pasaban por lo que Tabárez decidió volver a arriesgar.

Emulando lo que José Mourinho hizo hace unas semanas en Old Trafford, el entrenador uruguayo retiró a Maxi Pereira (lateral derecho) y le dio entrada a Gastón Ramirez para sumar un efectivo extra en el centro del campo (captura). El hombre del Southampton se hizo rápidamente con el control del encuentro y el gol de Luis Suárez no tardó en llegar. El Centenario ya festejaba la victoria cuando Uruguay volvió a pagar por los riesgos tomados. A diferencia de Mourinho, Tabárez se había quedado sin cambios tras la entrada de Ramirez, por lo que no pudo reorganizar su defensa una vez que su equipo se puso por delante en el marcador. Álvaro González fuera de posición, concedió muchísimas ventajas como lateral derecho y Paraguay anotó el empate a 5 minutos del final.

Uruguay Paraguay

Tabárez se quedó sin margen de maniobra para defender el 1-0.

Es imposible saber si, de no darse el cambio de Ramírez, Uruguay hubiera logrado ganar el encuentro. Lo que es seguro es que Tabárez pagó por su erróneo planteamiento inicial al quedarse sin cambios en el momento clave del partido. Por otra parte, es una gran noticia que tras su desastroso comienzo, el ciclo Peluso comience a levantar cabeza en Paraguay. Probablemente no le alcance para clasificarse, pero es importante que su selección vuelva a competir. Un equipo que logró codearse con los más grandes hace menos de 4 años no podía dejar sensaciones tan negativas.


2. Argentina-Venezuela: Farías soluciona los problemas de Sabella

Argentina Venezuela Mencionamos ya en este blog el tremendo reto que tiene Alejandro Sabella al frente de la selección argentina de fútbol. Crear un equipo a partir de una plantilla tan descompensada es un reto mayúsculo, por lo que cada paso del ex-entrenador de Estudiantes se antoja interesante. Lastimosamente el partido de anoche no le servirá para sacar muchas conclusiones. La actuación de su rival no fue seria. Como se encargó de demostrar Markarian en la última fecha FIFA, para complicar a la albiceleste hay que presionarla arriba. Mascherano y Gago no cuentan con las cualidades necesarias para crearse un espacio por si mismos por lo que una presión alta afecta profundamente la salida de balón de su equipo. Venezuela nunca se planteó este recurso. Intimidado por la presencia de Messi, Farías ordenó un repliegue muy bajo que dejaba al doble pivote argentino libre de marcas y solucionaba desde el minuto 0 todos los problemas de Sabella. Era hasta cómico ver cómo Gago recibía, se giraba y tenía todo el tiempo del mundo para filtrar un pase entre lineas. Argentina acumulaba hombres arriba con muchísima facilidad y aplastaba a Venezuela contra su área. Mascherano se hizo el dueño del partido ganando todos los rechaces y ahogando todo intento de salida venezolana. Messi siguió haciendo historia. Fueron 3, pero pudieron ser 8.

3. Perú-Chile: La nueva Roja de Sampaoli

Peru Chile

Tras comandar uno de los proyectos más ilusionantes del continente, Jorge Sampaoli ha tomado las riendas de la selección chilena para comandarla a su segundo mundial consecutivo. En el monumental de Lima, la Roja se paró en un 4-3-3 con Alexis como falso 9 y Beausejour y Vargas como extremos. El delantero del Barcelona se mostró muy participativo durante todo el encuentro, realizando constantemente desmarques de apoyo hacia la zona de 3/4 para ayudar a su equipo en la transición ofensiva. Durante el primer tiempo, Chile mostró un juego muy fluido (a destacar el interesante movimiento de los 3 mediocampistas) y superó a su rival con claridad. Pese a ello se mostraron algunos defectos que en la segunda mitad se hicieron más claros.

Cuando Alexis baja a recibir, ninguno de los mediocampistas carga el área. Esta falencia desaprovecha el arrastre generado por el ex-Udinese y le permite a los centrales rivales seguirlo sin miedo a que alguien ataque sus espaldas. Por otra parte, la ausencia en la formación de un especialista en la zona de 3/4 hace que Chile sea demasiado vertiginoso al atacar y nunca logre juntarse arriba. Que un lateral tan ofensivo como Eugenio Mena nunca haya logrado incorporarse con claridad al ataque es una muestra clara del problema.

Peru Chile

Alexis baja. El central lo sigue. Nadie ataca el espacio.

La solución al primer defecto es fácil y tiene nombre y apellido: Arturo Vidal. El mediocampista de la Juventus es uno de los mejores llegadores del mundo y aprovecha constantemente los espacios generados por Mirko Vucinic en su club. El segundo problema se antoja más complicado de resolver. El triángulo en el medio es innegociable, por lo que Mati Fernández tendría que entrar en el lugar de uno de los dos extremos. Como se pudo ver en el partido, prescindir de Beausejour y su trabajo defensivo es un riesgo demasiado alto pese a su bajo estado de forma. Por otra parte, Vargas significa desequilibrio constante y espacios para el resto de sus compañeros. Sampaoli tendrá que decidir.

Apuntes del fin de semana: Ajustes y alternativas

Everton Wigan1. Everton-Wigan: Moyes y el bajón de Fellaini

El 17 de diciembre, Marouane Fellaini, agredió físicamente a Ryan Shawcross del Stoke City y por consiguiente fue suspendido por tres partidos. Como ya hemos explicado en esta página varias veces, el sistema de el Everton gira en torno al jugador belga, por lo que Moyes se vio obligado a hacer ajustes: Anichebe ingresó en la alineación titular permitiéndole a los toffees continuar con su tradicional juego directo. Los resultados acompañaron y el posible bache parecía superado, pero cuando Fellaini retornó de su suspensión, su nivel ya no era el mismo. Esto le ha generado un conflicto a David Moyes. El entrenador escocés ve cómo su jugador más talentoso sigue marcando diferencias, pero con mucha menos regularidad que a principios de temporada. El bajón del belga ha hecho que el flujo de juego del Everton sea mucho más intermitente que antes y los resultados se han visto reflejados en la tabla.

Everton Wigan

Pienaar, en la derecha, bajó mucho a la base. Sin éxito.

Habiéndose alejado definitivamente de la Champions, el partido por los cuartos de final de la FA Cup pasó a tener una particular importancia para los toffees, por lo que Moyes realizó algunos cambios. Pienaar pasó a la banda derecha, alejándose así de Baines y Fellaini. ¿El objetivo? Diversificar la gestación del juego y dejar de depender tanto del belga.  El sudáfricano bajaba a la altura de los mediocentros e intentaba filtrar balones hacia adelante. El resultado fue muy negativo. Sin su triángulo de posesión habitual, el Everton creó muy poco peligro y fue barrido por el Wigan en 4 minutos para la historia. Ya con 0-3, Moyes revirtió su plan y devolvió a Pienaar a la izquierda, pero era muy tarde. Pese a mejorar sustancialmente su juego, el Everton no pudo acercarse en el marcador. El momento de la noche fue cuando, mediada la segunda mitad, Moyes decidió retirar a Fellaini para que ingresara Darren Gibson. Mientras el belga abandonaba el terreno de juego, se escucharon varios silbidos reprobando su actuación. Hace un par de semanas, nadie lo hubiera imaginado.

2. Athletic Bilbao-Valencia: Los arrastres de Piatti y la zurda de Mathieu

Athletic Bilbao ValenciaValverde repitió el 4-3-3 utilizado entre semana en París. Al no contar con un hombre entre lineas al atacar, el sistema necesita que uno de los jugadores abandone su posición inicial al menos momentaneamente para conectar la delantera y el mediocampo. En el sistema del ex-entrenador del Olympiakos esta tarea recae en el extremo izquierdo. El miércoles fue Jonas; ayer Piatti. El argentino realizó un gran partido, recibiendo siempre entre lineas y facilitando la transición ofensiva de su equipo. Gracias a él, el Valencia lograba superar la presión inicial del Athletic y plantarse en campo contrario con  relativa facilidad. Esta tendencia a irse para adentro del ’11’ valencianista obligaba a la defensa local a cerrarse en el carril central liberando a Aly Cisskho en la izquierda.  El lateral francés quedaba constantemente en un 1v1 contra Iraola y contaba con todo el tiempo del mundo para mandar un centro en busca de sus delanteros. Lastimosamente para el Valencia, el ex-Lyon es muy limitado ofensivamente y nunca pudo aprovechar las ventajas generadas por Piatti. Un calco de lo que había sucedido en Paris 4 días atrás. Cabe preguntarse si el buen hacer de Jeremy Mathieu en su nuevo rol de central compensa el hecho de prescindir de su maravilloso golpeo de zurda al que tanto provecho le sacó Unai Emery en su etapa en el banquillo ché. Con el ex-Toulouse en el lugar de Cissokho, seguramente el Valencia hubiera generado más peligro en sus 2 últimos partidos. El Athletic terminó llevándose la victoria gracias a un gran gol de Muniain. A Valverde le queda mucho trabajo por hacer.

3. Milan-Genoa: La baja de Pazzini

Genoa MilanMañana, el Milan puede terminar de dar uno de los batacazos más grandes de los últimos años en Europa y eliminar al Barcelona en su propio campo. Consciente de que la eliminatoria todavía no está cerrada, Allegri utilizó su último partido de liga para practicar la estrategia a utilizar en el Camp Nou. El italiano paró a su equipo en el ya tradicional 4-3-3 (o 4-1-4-1, según se mire) utilizado en el partido de ida. El conjunto rossonero le entregó el control del balón al Genoa y se dedicó a cerrar espacios en defensa. Cuando recuperaban el balón, los visitantes buscaban inmediatamente a Pazzini en largo. El ex-Inter retenía el esférico y esperaba la llegada de su segunda linea. El Shaarawy y Niang subían lo más rápido que podían y atacaban el espacio con mucho acierto. ¿Problema? Sobre el minuto 22, Pazzini comenzó a cojear. Fisura de peroné y baja para el partido más importante de la temporada. Allegri tendrá que mover ficha. El delantero centro suplente, Bojan, carece del físico necesario para ganar balones por alto, por lo que lo más natural sería recolocar a Boateng como 9. Ese movimiento obligaría a M’baye Niang a ocupar el extremo derecho. Con el joven crack francés sobre el terreno de juego, el Milan ganaría velocidad en la contra y desborde en un eventual 1v1, pero ponerlo a defender el costado fuerte del Barça se antoja bastante arriesgado. Pese a ello, otras opciones como  poner a Niang de 9 o adelantar a un lateral como Mourinho en el 2010 parecen menos probables. El Milan tiene que blindarse atrás sin perder potencial ofensivo. Un gol rossonero mata la eliminatoria y en Milanello lo saben.

4. Barcelona-Deportivo La Coruña: La opción Alexis Sánchez

Barcelona Deportivo La CoruñaMientras que Allegri utilizó su partido de liga para realizar un ensayo general, Roura prefirió dar descanso a los más habituales, reservándolos para el martes. El que mejor aprovechó la situación fue Alexis Sánchez, que tuvo una gran actuación dejando muy buenas sensaciones. La calidad del chileno es innegable y si bien su gran defecto: la falta de gol sigue ahí y es difícil que desaparezca, los que compiten con él por un mismo puesto tampoco es que vayan sobrados en esa faceta. Ante el Milan, en el peor de los casos, Alexis se limitaría a realizar arrastres dándole a Messi ese espacio extra que  tanto parece necesitar. Del otro lado, el Depor volvió a dejar un sabor muy amargo. Resulta difícil rebatir que la plantilla de los gallegos es la peor de la primera división y parecen condenados al descenso hagan lo que hagan. Contra el Barça apenas cometieron errores, pero nunca pudieron aprovechar las múltiples facilidades que les daba su adversario. La transición defensiva culé volvió a dejar mucho que desear y el Depor, por pura falta de calidad, no fue capaz de generar ocasión alguna. Hay pocas sensaciones peores para un equipo que hacerlo todo bien y quedarse con las manos vacías. Esperemos que cuando vuelvana primera, que lo harán, la directiva blaquiazul tome mejores decisiones. La liga BBVA necesita al Deportivo La Coruña.

El Barcelona de Tito Vilanova: Xavi, Cesc e Iniesta (Parte 2)

Es complicado imaginar un trabajo con más presión que el que asumió Vilanova el último verano. Por más que el entorno aparente paciencia, la sombra de los cuatro años de Pep estará siempre ahí y es difícil, por no decir imposible, que esta nueva era no se resienta en comparación.

Tito tiene enfrente desafios no más complicados, pero si completamente diferentes que los que, con tanta maestría, logró superar Pep en su primer año. Vilanova no tiene que armar un equipo, sino mantenerlo y quizás, adaptarlo un poco a su entorno actual. En pocas palabras: Darle un update.

El antes asistente ha acometido esta labor con una valentía sorprendente. En ningún momento ha dudado de sus decisiones y desde el primer minuto se ha notado su huella en el equipo. También cabe decir que los aspectos analizados aquí probablemente sean modificados a lo largo de la temporada. Ningún club empieza y termina el año con la misma idea y los planteamientos en las jornadas iniciales muchas veces están sujetos al pobre estado físico de los jugadores. Aún así vale la pena detallar lo que ha sido este nuevo F.C. Barcelona en sus primeros partidos. Empecemos.

El Camp Nou recuperó las bandas.

4-2-2-2 Vilanova entra en escena.

Como ya mencionamos en la anterior entrada, el ‘Messisistema’ había quedado obsoleto. El Barcelona se topaba cada partido con una pared en el carril central y era incapaz de exteriorizar su juego. Como era de esperarse, ese es el primer aspecto en donde Vilanova hizo ajustes. El Barça volvía tres años después a jugar con extremos muy abiertos. Pedro (ahora en excelente estado de forma),Tello o Alexis eran ubicados al lado de las lineas de banda, activando esas zonas por primera vez desde el triplete. De esta forma, su marcador ya no podía “ignorarlos”, ya que ambos tenían libertad para llegar a linea de fondo y centrar. (Ejemplo: el cuarto gol ante la Real Sociedad) Además, el fichaje de Jordi Alba, un lateral izquierdo mucho más ofensivo que los usados en la etapa anterior, no hacía más que cimentar esta idea. Los laterales rivales pasaban de no tener nunca una marca fija asignada, a tener que enfrentarse constantemente a un 2 contra 1.

Tito, además, ordenó a los extremos a asumir una posición mucho más adelantada y “estirar” a la linea defensiva rival hacia atrás. De esta forma se intentó darle más espacio a la linea media azulgrana, zona del campo donde las diferencias de este Barcelona con el anterior son más reconocibles

Como todos sabemos, el esquema base de Guardiola hasta su cambio en el último año fue un 4-3-3, con un mediocentro y dos interiores en la zona media. En el partido ante la Real Sociedad se pudo observar de inmediato que el equipo ahora se paraba en un  claro 4-2-2-2 a la hora de atacar, formando un cuadrado en el centro del campo con Xavi y Busquets en la base y Messi e Iniesta más adelantados. Este movimiento, que también fue repetido en los partidos posteriores, intenta dar solución al mismo tiempo a varios problemas, veámoslos uno a uno:

Extremos abiertos. Xavi en la base, Busquets un escalón más arriba.

Al contrario de lo que hizo Pep, Vilanova intenta solucionar el declive de Xavi retrasándolo hasta la base de la jugada, considera que lo único que ha perdido el ‘6’ en los últimos años es velocidad en el movimiento y que su excelente lectura del campo se mantiene intacta. De esta forma, al poner a Hernández de mediocentro, el Barça garantiza una mejor salida de balón que antes y si bien una pérdida del esferico en esta zona comprometería bastante a la defensa, el hecho de jugar tan restrasado aleja a Xavi de la presión rival y le brinda segundos extra para pensar y actuar de la mejor forma posible. Además de esto, el comportamiento de su compañero en el doble pivote también se ha visto modificado. Al comenzar cada jugada podemos observar que Busquets, liberado de la tarea de dar el primer pase, suele colocarse un escalón por delante del de Terrassa, ofreciendose como opción más cercana para continuar la posesión y desplegar el ataque. Luego, una vez que el balón ha superado su posición, vuelve a su habitual tarea de brindar apoyos por detrás a los interiores, que ahora más que nunca son los encargados de marcar la diferencia en cada partido.

A lo largo de los últimos años pudimos observar que Messi bajaba cada vez más a participar de la circulación de la pelota. No eran pocos los partidos donde, ante las dificultades del Barça para superar la presión rival, Guardiola mandaba al argentino a actuar como un mediocampista más para sumarle fluidez al juego blaugrana. El ’10’ por supuesto rendía y Vilanova, pensando en eso, ha decidido suplir con el argentino el vacio creado por el movimiento de Xavi, retrasándolo unos metros y colocándolo de interior. Con esto, el rosarino ha pasado de ser el jugador diferencial del equipo a ser el jugador contextual. Antes era el encargado de crear la ventaja final, ahora todas las jugadas pasan por él, que dicta cuando el equipo acelera o cuando se hace la pausa en cada ataque blaugrana. A su lado se encuentra el que tras él es el jugador con más talento de la plantilla, Andrés Iniesta. El de Fuentealbilla ya no tiene un rol secundario sino que es el segundo componente más importante del esquema, cosa más que merecida viendo su brutal evolución en los últimos años. El ‘8’, desde su perfil izquierdo, es el encargado de conectar la base de la jugada con la linea ofensiva y así permitir al Barça plantarse en 3/4 de campo. El equipo respira a través de Iniesta que, con total libertad de movimiento, le ofrece constantes lineas de pase a sus compañeros. Si el conjunto blaugrana logra dominar, Andrés debería ser el que más balones toque.

A la misma altura.

Pero como todo esquema, este también tiene debilidades y la gran mayoría fueron desnudadas por el Real Madrid en la primera mitad del partido de vuelta de la Supercopa. El equipo de Mourinho conocía desde un principio la nueva posición de Xavi y lo fue a buscar con una presión alta que comprometió seriamente la salida de balón blaugrana. Las perdidas se sucedían y el Barça no podía hilar jugada alguna. Además, las pocas veces que conseguían superar la presión merengue y plantarse en fase ofensiva más problemas serios salieron a la luz: el cambiar a Xavi por Messi hace que la posesión blaugrana sea más vértical, el Barça arriesga el balón mucho más que antes y por consiguiente también lo pierde más seguido. Esto afecta profundamente a una linea defensiva que, acostumbrada a estar siempre en superioridad numérica por tener al rival completamente replegado, no sabe correr hacia atrás. Así se explica el terrible daño que cada balón largo del Madrid hacía a las espaldas de Mascherano y Piqué. Por otra parte el equipo todavía no ha terminado de olvidar el ‘Messisistema’ y los extremos tienden a buscar al argentino, a pesar de tener el carril externo completamente libre. Un ejemplo perfecto de esto es la jugada del segundo gol madridista: el Barcelona sale de la presión y encuentra a Pedro en una banda, Alba inmediatamente le pasa por atrás y crea el dos contra uno. La posibilidad de desborde externo es clara, pero el ’17’ opta por buscar a un Messi que rodeado de 4 adversarios pierde el balón. Acto seguido el Madrid busca a Ronaldo en profundidad a la espalda de la defensa, que retrocede terriblemente mal y le permite quedarse mano a mano ante Valdés. Gol, Supercopa para los de blanco y bastantes dudas instaladas en el nuevo esquema culé.

Presión alta. Xavi en problemas.

Como último tema por tratar queda la situación de Cesc Fábregas. El 4-2-2-2 no da lugar a la posición de mediapunta y el ’4’ parece condenado a la suplencia. Contra la Real, Tito lo colocó “de Iniesta” y a pesar de tener una actuación correcta, pareció incomodo en todo momento. En la segunda fecha, fue colocado en el doble pivote y la única conclusión extraíble es que de aquel joven interior que deslumbraba en la base de la jugada antes de marcharse a Londres, no queda nada. Cesc sufre aún más que Xavi cuando intenta sacar el balón jugado y el equipo rival lo presiona. Queda como incógnita verlo un escalón más arriba como interior con llegada, donde podría explotar sus excelentes apariciones desde segunda linea, pero al estar esa posición reservada para Messi no se puede esperar que sea ese el lugar donde el de Arenys pueda hacerse un hueco en el once títular.

La temporada recién empieza y a Tito todavía le quedan muchas decisiones por tomar. Por el momento ante el Valencia ya se pudo observar que los extremos ya no jugaron tan abiertos como antes. A nosotros nos queda esperar y disfrutar de lo que, como las últimas dos, probablemente sea una temporada apasionante.